- Penélope Cruz vuelve a Europa.
- El tour del adios de Luciano Pavarotti.

ESTAMPAS
50 AÑOS
- La maldición del Perla Negra
- Aspirina. El fármaco milagroso
SALUD
- Violeta y blanco en movimiento
SALUD
- Combatir enfermedades con ayuno
COCINA
- Deliciosos espárragos
MASCOTAS
- Vacaciones sin sobresaltos
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 
 
El pobre chico Bolívar

Flora Tristán, la célebre escritora, la abuela de Gauguin; protagonista, junto a su nieto, de la última novela de Vargas Llosa, cuenta, en Estampas, dos episodios de la vida de Bolívar, quien era amigo de sus padres. Los dos acontecen en París. En el primero, una nota en un periódico hace saber al padre de Flora que alguien lo está buscando: "Mi padre fue a la morada indicada y encuentra, en una callejuela inmunda, una casa de mezquina apariencia... en un cuarto pequeño, frío y mal amoblado, vio a Bolívar acostado. Estaba enflaquecido, pálido y con la más cruel aflicción. La chica objeto de sus primeros amores, su linda esposa, acababa de morir". Dos años después, el señor Tristán vuelve a encontrarse con Bolívar y de nuevo, por un mensaje en un periódico. El encuentro se produjo rumbo al hotel donde el venezolano se hospedaba, pues el joven Bolívar interceptó el carruaje en el camino: "Y bien, coronel, he aquí a vuestro pobre chico Bolívar, él ha crecido al fin, y su barba le ha salido y le queda mejor, ¿qué dice usted? Cuenta Tristán que, por esos días, "Bolívar tenía en el Hotel de los Extranjeros, un apartamento de 500 francos mensuales, criados que usaban libreas, un coche, caballos magníficos, un palco en la ópera y sostenía públicamente una bailarina. Su traje, de un lujo extravagante, contrastaba con la mezquina simplicidad de otros días".




 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso