“Eran dos discípulos que además de la amistad que los unía, tenían el mismo anhelo de trascender y llegar a la plenitud y a la iluminación. Un día decidieron dedicarse por completo a la búsqueda del bienestar, el equilibrio y la felicidad, así que su maestro los envió a vivir en las montañas, para dedicarse a una vida simple y mística.
Después de haber construido su refugio, a uno de ellos se le ocurrió plantar un rosal para embellecer un poco el lugar donde vivían y poder disfrutar del maravilloso olor y el espléndido colorido de las rosas. Pero enseguida descartó la idea, pues pensó que el rosal le quitaría tiempo a sus meditaciones y reflexiones. Además, estaba el asunto del apego, aspecto tan criticado en sus creencias. Un rosal lo haría sufrir y, si algún día tenía que mudarse del lugar, perdería la felicidad.
A su compañero, en cambio, le gustó la idea y plantó su propio rosal. Transcurrió el tiempo y el rosal germinó, ofreciendo en su momento primorosas y llamativas rosas. Nuestro hombre estaba feliz, contemplando y disfrutando diariamente el milagro de la naturaleza. Todo ese esplendor le servía para meditar y abrir su mente y corazón para ponerse en contacto con el Creador. Las rosas ayudaban a cultivar su sensibilidad, a desarrollar su sentido místico y a fundirse con Dios.
Su compañero, arrepentido, comenzó a lamentarse por no haber plantado su rosal, y de no poder disponer de sus propias rosas. No dejaba de pensar en lo que pudo haber sido y no fue y cada vez que se abría un botón, la explosión de color y olor hacía que sintiera envidia por la obra del amigo. La infelicidad lo poseyó poco a poco y huyó amargado y frustrado para no ver el logro del otro a su lado”.
Es importante aprender a disfrutar de las cosas buenas que la vida nos ofrece a cada momento, eso sí, sin dejarnos esclavizar por ellas, para evitar el sentimiento de posesión y codicia que nos produce la ignorancia. Hay momentos buenos y otros que no lo son tanto… Pero la clave para mantener el bienestar consiste en aprender a encontrar, siempre, el lado positivo y amable de cada situación, acción y persona, aprendiendo de ello y disfrutándolo cuanto sea posible. ¿Cuántas veces encendemos la TV y aparecen los noticieros mostrándonos crudamente el lado violento y agresivo de los seres humanos? Pero también podemos reconocer, con sólo mirar con un poco de detenimiento, esa parte buena, noble, solidaria y sensible que, aunque en la mayoría de los casos no es considerada noticia, también forma parte de la vida de la gente: miles de personas que se levantan temprano cada día para trabajar y brindarles una mejor calidad de vida a los suyos.
La familia, los amigos, el trabajo, el paisaje, la salud, la vida... son un privilegio. Pero algunos, en lugar de alegrarse por todo lo que tienen y reciben cada día, sólo se fijan en lo que les hace falta o en lo que todavía no han conseguido, se amargan y sufren por lo que tienen otros. Son las mismas personas que se quejan y lamentan todo el día porque tienen mucho trabajo o no lo tienen, por los hijos a los que consideran una carga, por el trafico, el clima… sin comprender que de esta manera no sólo agravan su situación sino que, además, se pierden la posibilidad de reconocer los otros aspectos positivos que también tiene la situación que enfrentan y que le permitirían suavizarla para resolverla de una mejor manera.
Aprendamos a ser felices, aprendamos a reconocer todo lo bueno y lo positivo que encierran las situaciones que vivimos, a creer que todo va a estar bien, a apreciar las pequeñas grandes cosas que nos ofrece la vida cotidianamente.
La rutina hace que perdamos la capacidad de asombro y que sólo estemos pendientes de lo que tenemos que hacer y de lo que nos falta, preocupados y agobiados, perdiéndonos de disfrutar la vida, de esa experiencia espléndida y magnifica que pasa por nuestro lado, muchas veces sin que nos demos cuenta.
La felicidad, decía un maestro que aprecio mucho, “no consiste en tener lo que se quiere sino en querer lo que se tiene.”
Por eso, toma la decisión de comenzar a disfrutar del presente, dale vida a tus sueños, haz un plan para convertirlos en realidad y vive con pasión cada paso del camino que te lleve a conseguirlos, celebra tus pequeños logros, conviértete en una persona positiva, recuerda que las emociones negativas dañan tu salud, te amargan y te convierten en una persona gris.
Practica el desapego y piérdele el miedo a vivir, deja que la alegría, producto de aceptarte y hacer las cosas que quieres, llene todos tus espacios internos y sonríe con amplitud y espontaneidad. Fortalece tu espíritu. A través de la oración o la meditación acércate a la Presencia de la Divinidad en tu interior y conviértete en un instrumento que suavice la vida de otras personas a tu alrededor.
HOLA MAYTTE. Después de una relación tormentosa me separé de mi esposo hace siete años. Fue tanto lo que sufrí que ahora huyo de cualquier persona que quiera intimar conmigo, desconfío de todos y de todo. Pienso que los hombres son infieles y me aterroriza tener que pasar por el dolor de la separación una vez más. ¿Crees que encontraré algún día a un buen compañero? R.M.N.
Es normal que te sientas herida y dolida después de haber atravesado por un proceso difícil de separación. Lo más importante es tomarse el tiempo necesario para vivir el duelo, sin extenderse demasiado en él… hay personas que después de un largo tiempo todavía continúan recordando lo que vivieron y lo que les hicieron, profundizando así sus heridas y haciendo el proceso más largo y difícil de superar. Acepta lo sucedido y piensa en que algo bueno puedes a prender de todo eso. Todos los hombres no son iguales, pero para asegurarte de que tendrás una mejor oportunidad, debes cuidarte de no elegir al mismo tipo de personas, recuerda que somos nosotros, con nuestros prejuicios, creencias y actitudes, quienes atraemos y elegimos a las personas con las que vamos a relacionarnos.
Fortalece tu estima, reconoce tus cualidades, aclara tu mente y tómate el tiempo para pensar en cómo quieres vivir una nueva experiencia sentimental.
Cuando te sientas más fortalecida y capaz de pasar la página, perdona, para que quedes libre verdaderamente del dolor y del resentimiento que te pudo causar esa experiencia. Llénate de entusiasmo, pasión e ilusión por la vida, concentra tu atención en todos lo regalos esenciales que recibes y apóyate en tus amigos y familiares para comenzar de nuevo a vivir. ¡Eres muy especial y mereces sentirte querida y feliz!
HOLA MAYTTE. Me gustaría que me aconsejaras porque tengo la tendencia de anticiparme a las situaciones y siempre supongo lo peor. En este momento estoy comenzando un negocio con mi pareja, tenemos poco tiempo y nos ha ido bien. Yo todo el tiempo estoy pendiente de cómo van las cosas para solucionar cualquier problema que se presente, y ella dice que no debería preocuparme tanto. Yo pienso que si dejo de vigilar, cualquier cosa nos puede pasar. R.T.
El miedo, si bien tiene la función de protegernos y de evitar que corramos peligro, también puede angustiarnos y hacer que comencemos a imaginar peligros y dificultades que tal vez nunca enfrentaremos. Vale la pena que aprendas a relajarte un poco para que puedas enfocar toda tu energía de una manera positiva y efectiva en el negocio. Cuando te concentras y disfrutas de lo que haces sin temor, alcanzas la excelencia y ésta se traduce en éxito y prosperidad. Planifica y crea las estrategias para hacer de tu negocio una empresa rentable, cuida los detalles sin caer en la auto exigencia o el perfeccionismo, disfruta de lo que haces y, si es una empresa de servicio, toma en cuenta el buen trato, la gentileza y la dedicación en la atención al público. ¡Les deseo mucho éxito y una vida plena!
HOLA, MAYTTE. Tengo un problema con mi esposo porque, sin ningún tacto, le dice las cosas a todo el mundo. Siempre tiene un comentario duro frente al punto de vista de los demás y defiende sus ideas a capa y espada. El se considera una persona sincera y no entiende por qué la gente se molesta si a él le gustaría que le dijeran las cosas de la misma manera. Yo sé que tiene buenos sentimientos, pero me gustaría que fuera menos directo. C.E.F.
Cada uno de nosotros es responsable por lo que dice y por las palabras y el momento que elige para hacerlo. Se necesita una buena dosis de sensibilidad y empatía para comprender las necesidades y el punto de vista de los demás, ya que decir lo que pensamos sin reflexionar no siempre es la mejor opción.
La sinceridad es una virtud cuando la practicamos con responsabilidad y conciencia. Por eso, colocarnos en el lugar de otros nos ayudará a comprender cómo piensan y sienten, de manera que podamos ser más asertivos con nuestros comentarios y sugerencias. Es importante encontrar el mejor momento y las palabras adecuadas para que reciban nuestra observación de buena manera y no como una crítica más dirigida a descalificarles o a bajar su autoestima.
La próxima vez que quieras darle una sugerencia a tu pareja, evita la crítica, no lo presiones
ni lo descalifiques por su comportamiento y, más bien, con mucha gentileza, dile que revisar
la forma en la que expresa sus opiniones y sugerencias a los demás le ayudará a capturar
la atención, el interés y el placer de la conversación por parte de sus amigos. l
maytte@maytte.com
La Revista Estampas y El Sambil te invitan al taller de Maytte: 7 Claves para disfrutar más
la vida, a realizarse el proximo sabado 14 de julio a las 7:00 pm en el anfiteatro del Sambil.
La entrada es libre. Información por el telefono: 0212 614.0500 |
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