 |
| foto: www.shutterstock.com / konstantynov |
ROMPE EL CICLO
"Cuando una situación se repite en tu vida, en lugares diferentes o con distintas personas, es porque todavía no aprendes la lección. Podrías, entonces, revisar tu manera de comportarte"
Estamos parados sobre las decisiones equivocadas o correctas que hemos tomado en el pasado. No hay más culpables o responsables de lo que nos pasa, que nosotros mismos. Pero también somos los únicos que podemos mejorar nuestra condición de vida, transformando la forma de pensar, hablar y actuar.
Por eso es vital reconocer nuestros errores, aceptando, humilde y conscientemente, que algo hicimos, dijimos o decidimos equivocadamente para encontrarnos en esa situación difícil. Cuando lo vemos de esta manera, todo cambia, pues pasamos de ser víctimas de las circunstancias a protagonistas de nuestras vidas; inclusive aparece la posibilidad, antes inexistente, de resolver el problema, o de vivirlo sin tener que sufrirlo indefinidamente, pues nos damos cuenta de que está en nuestras manos, hacer algo concreto para resolverlo y superarlo.
Crecer es el acto consciente a través del cual cuestionamos, evaluamos y, finalmente, decidimos dejar de usar alguna vieja creencia o actitud porque descubrimos que ya no nos sentirnos seguros con ella, y no podemos seguir repitiéndola al saber que estamos equivocados y que nos hacemos daño a nosotros mismos y a los demás.
La frase: "Si hubiese… dicho que sí, que no, decidido otra cosa…", ya no cuenta para solucionarlo, porque lo pasado y lo vivido no pueden cambiarse, sólo podemos actuar de una manera diferente en el presente, para cambiar el futuro. Por eso, aprender de lo experimentado para no seguir repitiendo las mismas cosas, puede asegurarnos una vida plena y tranquila. Tenemos que cambiar internamente para que las cosas afuera de nosotros sean como las queremos.
Cuando una situación se repite una y otra vez en tu vida, en lugares diferentes o con otras personas, es porque todavía tienes pendiente esa lección, y en lugar de quejarte y sentirte víctima de tu mala suerte podrías, tomar la iniciativa de revisar tu comportamiento y tu actitud para descubrir que puedes hacer algo distinto y decir, por ejemplo, ¡no!, al notar que quedarás atrapado de nuevo en una situación muy parecida a la anterior. ¡Rompe el ciclo! Atrévete a cambiar, a establecer límites, a tomar otras decisiones, a reconocer tus errores y a hacer cuanto sea necesario para corregirlos y aprender de ellos.
Es muy fácil reconocer los errores de los demás, pero muy difícil aceptar los nuestros. Vale la pena que comiences a escuchar lo que dices, para reconocer, inclusive, el tono emocional que acompaña tus comentarios. Observa tu comportamiento, tu actitud y, con valor y determinación, comienza a cambiarlos.
Deja de seguir siendo víctima de las circunstancias, reconoce tus fallas, corrígelas con entusiasmo, valor y voluntad y conviértete en protagonista de tu vida.
 |
| foto: www.shutterstock.com / juriah mosin |
10 PASOS
hacia
la serenidad
"Cuando reaccionamos impulsados por alguna emoción negativa, casi siempre terminamos arrepintiéndonosde lo que dijimos o hicimos"
1 HABLA CON UN AMIGO
Escucha con atención su
comentario con respecto a tu comportamiento, no te justifiques, tómate el tiempo para reflexionar en ello y encuentra algo positivo
en esa experiencia.
2 DECIDE HACER ALGO POR TI
Deja de evadir lo que te
afecta y decide afrontarlo con valor y determinación para transformarlo y superarlo.
3 CONOCE TU CUERPO
La mayoría de las veces el cuerpo te grita cuando ya no puede manejar más la tensión. Si no atiendes esas señales, comienzas a sentir molestias que pueden hacerse crónicas. El cuerpo es tu termómetro emocional.
4 TRABAJA EN TU BALANCE
EMOCIONAL
Cuando reaccionamos impulsados por alguna emoción negativa, casi siempre terminamos arrepintiéndonos de lo que dijimos o hicimos. Vale la pena aprender a canalizar esas emociones, antes de dejarnos llevar por ellas.
5 EXPRESA TUS EMOCIONES
Cuando guardas lo que sientes,
con la idea de que no vale la pena compartirlo porque no tiene importancia para otros, potencias tu carga emocional hasta el punto en que te conviertes en una olla de presión. Sé consciente de la emoción que acompaña tus comentarios y actuación en todo momento.
6 NO TE SIENTAS CULPABLE
Por sentirnos así solemos evadir nuestra responsabilidad en los hechos. Ahora puedes usar las herramientas para cambiarlo.
7 CUIDA TUS PALABRAS
Muchas veces lo que nos afecta no son las palabras que otros nos dicen, sino la forma en la que lo hacen. Somos responsables de elegir las palabras adecuadas para expresarnos y el momento oportuno en el que lo haremos.
8 CAMBIA HÁBITOS
Tenemos muchas actitudes que no son nuestras, que repetimos una y otra vez, y que nos hacen daño. Revísalas objetivamente y pregúntate: ¿Por qué hago esto?, ¿cómo me siento al hacerlo? Y si te das cuenta de que no vale la pena, ¡cámbiala de inmediato! y no vuelvas a repetirla.
9 CREA TUS OPORTUNIDADES
Elabora una estrategia para cumplir tus propósitos, no te quedes de brazos cruzados, pon manos a la obra.
10 ESCÚCHATE CON ATENCIÓN
Pocas personas desarrollan la capacidad de escucharse mientras hablan. Hacerlo nos ayuda a estar conscientes de nuestros comentarios, de su efecto y, también, de si con ellos logramos expresar lo que pensamos y sentimos.