
Es SENCILLO
He aquí una guía de datos prácticos que le ayudará a resolver más de un problema cotidiano a la hora de mantener su casa en estado óptimo. ¡Manos a la obra!
Por Annie Suárez
MÁRMOL RELUCIENTE
Con el tiempo, por más que cuide de sus pisos de mármol, éstos pueden tornarse oscuros o amarillentos. Para estos casos existe una solución casera efectiva: límpielos con una esponja empapada en agua y vinagre. Pero si se trata de una mancha ocasionada por alguna lámpara de pie o mesa de metal, sumerja la esponja en agua y jugo de limón. En ambos casos se trata de un procedimiento muy superficial, no insista en frotar con fuerza, porque tanto el limón como el vinagre pueden ser muy corrosivos y la idea no es que penetren el mármol, sino que sirvan para devolverle el brillo. Luego, asegúrese de lavar bien con agua y jabón para eliminar cualquier residuo de estos elementos.
CONSERVE SU PARQUET
Un piso de parquet flotante resiste unos 25 años, barnizándolo cada diez años. Colocado como tarima, debe ser renovado cada 10 años y puede pulirlo y barnizarlo un mayor número de veces. Los que son pegados directamente, pueden renovarse por tablillas. Los de imitación tienen un aguante de 20 años, sin ser restaurados. Pero si quiere prologar su vida más tiempo del calculado, tome en cuenta lo siguiente:
• Al limpiarlos, sólo use un paño húmedo y seque bien.
• Si por accidente se mojó, séquelo rápidamente, colocando hojas de periódico o cartón. Luego puede usar su secador de pelo, pero sin exagerar. El excesivo calor, después de la humedad, deforma la madera.
• Coloque una alfombra en la puerta para evitar que se arrastren en los zapatos piedritas, arenillas o humedad.
• Proteja las patas de los muebles que deba arrastrar.
• No utilice productos corrosivos para limpiarlos.
• La luz solar decolora este tipo de pisos. Por eso, a mediodía, procure cerrar las cortinas o persianas de ventanas aledañas.
ATENCIÓN AL CUERO
En el mercado existen diversas marcas de jabones especiales para el cuero y, si es necesario, lo mejor es acudir a ellos para limpiar los muebles hechos con este material. Por ninguna razón utilice agua o productos para limpiar madera, y mucho menos ceras. Si la piel es de tonalidad oscura, aplíquele aceite de ricino dos veces al año para que no se cuartee. Para aquellas de tonalidad clara, será mejor emplear vaselina. También puede rescatarlos con betún para zapatos y siguiendo la misma técnica con la que se pule el propio calzado. Para ello elimine bien el polvo con un paño, aplique el betún del color adecuado, espere a que se seque, y finalmente pula con un cepillo o un trapo hasta sacar brillo. Quedarán de lujo.
EN LA ONDA DEL ACRÍLICO
Mantener brillantes los objetos decorativos hechos con este material no es una tarea tan difícil. Sólo elimine el polvo con un paño suave. Luego, mezcle una taza de vinagre blanco con tres de agua. Sumerja un paño en la solución y retuérzalo bien, hasta que quede casi seco. Páselo por la superficie acrílica con movimientos verticales y después horizontales para que no queden manchas.
MUEBLES DE MADERA EN BUEN ESTADO
Conservar la belleza de los muebles hechos a base de este material no tiene porqué ser una tarea difícil.
• En caso de rasguños o raspaduras, use una crema de zapatos lo más parecida al color de la madera.
• Para las manchas de agua, aplique mayonesa.
• Si las manchas son muy profundas, lije y luego frote con aceite. Finalmente, limpie con un paño seco.
• Cuando se trata de gotas de cera de vela, aplique hielo para que se despeguen.
• Nunca limpie con sustancias con alcohol ni amoníaco.
• Use jabón de tocador y agua para limpiarlos.
• Mezcle un poco de aceite de limón con aceite de oliva para lustrar la superficie.
• Evite colocarlos al sol porque se decoloran.

COMO UN ESPEJO
Si quiere que se vean relucientes, mezcle dos tazas de agua con media de vinagre blanco. Después, humedezca una hoja de papel periódico en esta solución y pásela en movimientos circulares por la superficie del espejo. Para terminar, pase un pañito seco que no deje pelusas.
ALFOMBRAS IMPECABLES
Para mantener sus alfombras limpias y en buen estado no necesita llamar a un experto o mandarlas a ninguna parte. Use una aspiradora para quitarles el polvo. Si no dispone de una, cuélguelas, sacúdalas y, si es necesario, golpéelas, en un lugar ventilado con este mismo fin. Si de manchas se trata, en el mercado existen productos bastante efectivos, pero si no los tiene a la mano, recuerde que pueden quitarse:
• Las de café y té: con una mezcla mitad vinagre, mitad alcohol.
• Las de chocolate: con jabón líquido para manos.
• Las de caramelo o leche: con una mezcla mitad agua, mitad alcohol.
• Las de tinta: con jugo de limón.
• Las de pegamentos: con agua caliente las de pegamento blanco. Con acetona, las de pega amarilla o de zapatos.
• Las de lodo: son las únicas que pueden dejarse secar y luego se sacuden. Los restos que queden se limpian con detergente neutro.
RESCATE SU CORTINA DE BAÑO
Todavía puede salvarlas, aunque estén enmohecidas. Para esto mezcle dos tazas de cloro con cinco litros de agua caliente y sumerja la cortina en esta solución de media hora a 45 minutos. Luego, cepíllela bien por ambos lados. Al terminar, enjuáguela y cuélguela de nuevo. Se verá como nueva.
NO SE ENROLLE CON SUS PERSIANAS
Mantenerlas impecables es posible:
• Las de aluminio: límpielas con un paño húmedo.
• Las romanas de tela: se lavan con agua y jabón.
• Las de madera: use un plumero y luego aplique aceite de teca con un paño seco.
• Las de bambú: aplique el mismo método empleado para las de madera.
BAÑERAS SIN MÁCULA
Para eliminar cualquier mancha en su superficie, cepíllelas con bicarbonato de sodio. Si no sabe cómo sacar el jabón que se ha acumulado en algunas partes, no se preocupe. Sólo tiene que cepillar con vinagre y esos antiestéticos pegostes saldrán sin problema.
OJO CON LAS CERRADURAS
Cada vez es más habitual encontrar cerraduras con tornillos que facilitan el proceso de montarlas y desmontarlas. Pero si se le descompuso o se rompió la llave en una tradicional de pomo sin tornillos, coloque la punta de un picahielos en la base de la cerradura y martille hasta conseguir que se separe de la puerta. Una vez suelta la base, podrá sacar el resto sin dificultad. Determine el problema y sustituya la pieza dañada. Aunque en el caso de este modelo de cerradura, lo mejor es reemplazarla por completo.
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