Quiero
ser ...
Llegó septiembre,
y la pregunta que ha
venido rondando
en la mente de quienes estudian los últimos años de la secundaria vuelve a aparecer: ¿Qué estudiar? Este artículo puede ser de gran ayuda para quienes aún no tienen la respuesta. Por Pablo Blanco
Foto: Archivo
'Cuando yo sea grande voy a ser turista, para así poder conocer muchos sitios", comenta, ingenuamente, Samuel Rodríguez, de apenas nueve años, y con un objetivo de vida, como puede verse, muy bien definido. ¿Tendrá la misma determinación cuando termine la secundaria? Todo es probable. Después de los rituales de rigor de la graduación de bachiller (franelas beige rayadas y vehículos con la inscripción: "Me gradué", entre otras costumbres), llega el momento de preguntarse: "Y ahora… ¿qué?". Hay quien lo tendrá muy claro: "seré ingeniero", "comunicador social", "abogado" o hasta "bombero". Pero para aquellos que todavía tienen dudas, la orientación vocacional puede ser una materia pendiente. En este artículo, una especialista y dos sitios virtuales relacionados con el tema dan luces a los estudiantes sobre cómo tomar esa decisión que marcará el resto de sus vidas. En todo caso, durante este proceso hay que tener en cuenta tres conceptos fundamentales: Autoconocimiento, información y toma de decisiones.
Paso 1: ¿Cómo soy?
"Yo ya lo decidí: estudiaré Ingeniería Electrónica. Es la carrera que más me atrae. Es que, desde chiquita, yo soy la que conecta y desconecta todo, vivo desarmando cosas, siempre me ha gustado. Me he puesto a fijarme cómo funcionan los aparatos que hay en mi casa. Una vez me puse a revisar un VHS con un técnico que vino a repararlo y veía dónde iba cada conexión. Y bueno, en otra oportunidad, eché a perder dos teléfonos celulares (risas), me puse a jorungarlos y… pero de verdad eso es lo que me gusta. En algún momento dudé si era Medicina, pero creo que me llama más la atención trabajar sobre sistemas abstractos. Me apasiona y, además, tiene mucho campo de trabajo". El testimonio anterior es de María José Díaz, de 14 años, quien acaba de pasar al noveno grado de bachillerato. Su claridad de ideas es similar a la de Luis Enrique Mariño, de 15 años, quien, en 2008, tendrá en sus manos la gran decisión. "Estudiaré Ingeniería Mecánica porque es el campo que yo domino: la matemática, la física, es lo que se me hace más fácil". Casos contrarios al de Luz Marina Botero, de 16 años, "No sé, a mí me gusta el espectáculo y toda esa parte: las artes, la televisión, el canto… ¿sabes?".
Según explica la psicóloga María Fernanda Rodríguez, de la Organización Bienestar Estudiantil (OBE), perteneciente a la Universidad Central de Venezuela, lo primero que debe hacer el estudiante es preguntarse tres cosas: ¿Cómo soy?, ¿qué me gusta?, y ¿en qué soy bueno? "Son aspectos directamente relacionados con las habilidades del individuo y, evidentemente, con sus rasgos de personalidad. Son elementos que guiarán la posterior búsqueda de un oficio. Una vez respondidas estas preguntas viene otra de igual importancia: '¿Para qué voy a estudiar?', porque hay quien decide, simplemente, dedicarse a trabajar. Y por último, pero no por ello menos trascendental: '¿cuáles son las cosas que yo valoro?', eso también tiene que ver con el tipo de carrera que se escoja. A lo mejor no basta con un solo intento para dar respuesta a estas interrogantes, pero no por ello el estudiante debe dejar de reflexionar al respecto. Es la herramienta que le permitirá tomar una decisión definitiva".
Paso 2: ¿Qué hay?
Una vez que se tenga una idea de la profesión que se quiere estudiar, el siguiente paso es averiguar cuáles son las ofertas académicas que existen en el país y cuáles son los requisitos que hay que cumplir para optar a cursarlas. Lo primero es chequear la duración de la carga académica: si se trata de una licenciatura (que por lo general implica cinco años de estudios), de un nivel técnico (que dura tres años) o un curso libre, que varía en extensión, según lo que contemple. En segundo lugar, se debe chequear en qué institución se ofrece la carrera que se desea estudiar. En este sentido, Internet puede ser de gran ayuda. En el ciberespacio venezolano existen dos portales que suministran información al respecto. Uno de ellos es www.universia.edu.ve. Luis Alberto Guerrero, director general de esta empresa, explica: "Universia es una iniciativa de responsabilidad social del Grupo Santander que reúne información académica de 985 universidades latinoamericanas. Funciona como una gran base de datos para los estudiantes de pregrado y postgrado. Al hacer click en el vínculo Formación se mostrará, inicialmente, una gama de cursos en línea. Más abajo, a mano izquierda, los visitantes se encontrarán con el vínculo Universidades, dentro del mismo, el área de Catálogos agrupa todas las casas de estudio del país, así como institutos universitarios. De cada institución se incluye, además del nombre, la dirección física, la dirección web, los teléfonos y números de fax, así como el correo electrónico de la persona encargada de la respectiva página web. Existen varias formas de búsqueda: dentro del mismo vínculo de Formación hay otro enlace que se llama Oportunidades de Estudio. El mismo muestra una ventana en la que el visitante tendrá la opción de investigar lo que le interese por el nombre de la carrera, por la región geográfica en la que desee estudiar o por las áreas de conocimiento que le llamen la atención (ciencias, humanidades, etcétera)".
Otra opción web relacionada con el tema es www.alauniversidad.com. José Miguel Vásquez, director de este sitio, comenta: "Dentro del portal existe un vínculo llamado Vocación. Se trata de un examen virtual que consta de seis partes y tiene una duración aproximada de una hora y media. Se prueba, principalmente, habilidad numérica y verbal. Los resultados indican al estudiante las carreras con las que es más afín. La idea es que los visitantes se registren de manera gratuita para que el sistema los tenga en su base de datos y puedan, entre otras cosas, hacer la prueba vocacional por partes, si así lo desean. En el vínculo Carreras, mostramos toda la data que suministra el Centro Nacional de Universidades al respecto: las instituciones con su oferta de carreras y su ubicación geográfica". Otros servicios de la página son sesiones de chat que se convierten en clases magistrales y foros sobre el tema vocacional. Alauniversidad.com tiene también una revista impresa, del mismo nombre, que se distribuye gratuitamente en, aproximadamente, 100 colegios del área metropolitana. "Una de las secciones de esa revista invita a los lectores a determinar su orientación vocacional por el tipo de letra que tienen, a través del análisis de un grafólogo experto", agrega Vásquez. Una opción que se suma a las anteriores es visitar el campus en el que se desea estudiar. Si bien, casi todos están a un click de distancia, la experiencia in situ puede ser determinante y, además, propicia para solicitar información directamente en la facultad o escuela a la que se quiera ingresar. En muchas de ellas se expenden, a costos accesibles, los programas de estudio y se obsequian volantes informativos.
Paso 3: Lo que voy a estudiar es…
La toma de decisión es el paso final a la hora de elegir una carrera universitaria u oficio. Rodríguez lo explica mejor: "Lo primero que el estudiante debe evaluar es, precisamente, cómo toma decisiones en la vida. Qué le resulta fácil decidir y qué se le torna difícil. También debe observar cómo sabotea la decisión que va a tomar, qué es lo que hace para no dar el paso definitivo. En todo caso, lo más recomendable es proyectarse en el futuro, por lo menos 15 años. Tomar en cuenta que esos cinco años académicos se transforman en un proyecto de vida, que es el objetivo final de todo esto. Hay quien elige cursar una carrera que no le gusta del todo y eso se puede transformar en un problema si el individuo no busca alternativas. La UCV es muy flexible en ese sentido: hay estudiantes que estudian una carrera, pero cursan materias electivas en otras escuelas, quizás más afines a sus intereses. Siempre estará también la opción del postgrado, en la que el individuo puede especializarse en un área específica que le apasione más que la carrera que cursó en el pregrado. Existe —también en la Central— la opción de cursar dos carreras simultáneas. El abanico puede ser muy grande, siempre y cuando la persona se permita explorar sus posibilidades. Un punto determinante en esta toma de decisión es una respectiva evaluación del mercado laboral. ¿Hasta qué punto lo que yo quiero estudiar tiene campo en mi país?".
pblanco@eluniversal.com
Lo más demandado
Según un estudio hecho por la psicóloga consultada para este trabajo, la demanda de carreras ha variado constantemente en los últimos años. "Sociología, que es una carrera que antes nadie consideraba, hoy por hoy es muy importante. Quizás tiene que ver con el ambiente político que estamos viviendo, la gente quiere entender y participar desde lo intelectual en ese contexto. Repuntó también Trabajo Social. Las tradicionalmente más demandadas siguen ocupando los primeros lugares: Derecho, Medicina y Comunicación Social. Esta última tuvo una baja hace unos tres o cuatro años, cuando se hablaba en los medios de agresiones físicas contra los periodistas. Pero ya se encuentra nuevamente entre las más solicitadas".
Lo nuevo
Para el momento de redacción de esta nota el Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior estaba en plenas discusiones de lo que
será el nuevo Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Superior, el cual, entre otros aspectos, contempla, según se ha anunciado, un mismo
criterio de admisión para todas las instituciones
de educación superior del país, así como
la eliminación de las pruebas internas de las
distintas facultades y escuelas y de la conocida Prueba de Aptitud Académica. Mientras eso
ocurre, lo que sí se está poniendo en práctica
es la Prueba Nacional de Exploración Vocacional,
la cual, hasta la fecha, es una opción que tienen
los estudiantes de colegios y liceos a escala
nacional para conocer sus propias aptitudes.
Julia Montoya, directora general del Programa Nacional de Admisión del Consejo Nacional de Universidades, explica que este instrumento explora, a través de 57 escalas, denominadas Áreas Profesionales, los gustos intereses y características personales de los estudiantes, además de relacionarlos con los distintos campos profesionales. Esta herramienta contempla, también, aspectos básicos del nivel motivacional y la madurez vocacional del alumno. La fase de inscripción en la Prueba Nacional de Exploración Vocacional será desde el 1º hasta el 14 de octubre de este año. Sobre el Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Superior se harán anuncios concretos, a más tardar, en abril de 2008, según lo ha comunicado el CNU.
|