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Sandra Bullock Ingenio y figura

Asegura haber tirado la toalla en lo relativo a comedias románticas, pero ha vuelto con La Propuesta, un filme por el estilo. Franca y poco convencional, ciertamente tiró la toalla... al desnudarse por primera vez
Por Enmar Pérez. Los Ángeles

Por más de una década ha sido considerada la reina de la comedia romántica en Hollywood, pero, a la altura de sus radiantes 45 años, Sandra Bullock afirma, categóricamente, que se hartó del género. "Dejé de hacer ese tipo de filmes porque ya no me parecían cómicos, tampoco eran románticos, no tenían nada que decir, así que para mí era ya suficiente", indicaba la actriz en una rueda de prensa que ofrecía en Los Ángeles, donde promovía su más reciente producción, La Propuesta, una… comedia romántica. La pregunta, pues, era evidente: ¿Qué le atrajo, entonces, de esta nueva… película?

"Me recordaba más a esas viejas cintas de los años treinta o cuarenta, que eran comedias con más argumento emocional y más drama. De hecho, al principio estaba negada a revisar el guión, pero mi agente insistió tanto que accedí y, tras leerlo, me pareció que estaba escrito de una manera muy inteligente", argumentaba Bullock.

Alejada del género desde que se estrenara Miss Simpatía 2 (2005), la estadounidense decidió finalmente involucrarse en el proyecto cuando conoció a la directora Anne Fletcher (27 Vestidos), y cuando el canadiense Ryan Reynolds aceptó asumir la contraparte masculina. Reynolds, el fornido Deadpool de Wolverine, ha sido su amigo personal por varios años. "Aunque eso no garantizaba, necesariamente, que existiera química en la pantalla", aclararía más tarde el actor.

La ecuación, no obstante, resultó acertada, y si bien la crítica recibió tibiamente La Propuesta, el público le dio su bendición en taquilla: a tres semanas de su estreno, el filme ya había sobrepasado la barrera psicológica de los 100 millones de dólares, sólo en Estados Unidos. Esto, en buena medida, gracias a "la buena vibra" de la pareja protagónica. "Es que Sandy es demasiado llevadera y generosa. Es perfecta… excepto porque no sabe cantar", bromeaba Reynolds, quien no cesaba de alabar a su compañera. "Una de las cosas más espectaculares de Sandra es que, aun siendo una de las mujeres más bellas del mundo, no está para nada consciente de eso. Es una de las razones por las cuales la gente se enamora de ella al instante. Tan sólo con verla te das cuenta de que ella no tiene ni idea de cuan extraordinaria es en todos los sentidos", refería quien se precia de conocerla bien más allá de los predios cinematográficos. El costado generoso de la actriz, al menos, no estaría jamás en discusión: recientemente donó un millón de dólares a la Cruz Roja, sin alborotos ni demasiada difusión en diarios y revistas.

¿La chica de al lado? Antes de que el guapo actor -casado en la realidad con la también bella y talentosa Scarlett Johansson- se deshiciera en halagos hacia Sandra Bullock, ya algo de sus opiniones se había vuelto evidente durante el encuentro de la actriz con los medios. Alta (1,71 m), envidiablemente entallada y, ciertamente, fresca y bonita mucho más allá del promedio, la mujer que saltara a la fama en 1994 con el filme Máxima Velocidad, hizo gala de un apreciable antidivismo -"soy pésima como celebridad"- y también del buen humor que le ha granjeado por varios años una óptima relación con la prensa.


La silueta y el vestuario de Bullock recuerdan a Katharine Hepburn

"¿Por qué estaba tan segura de que esa sería la primera pregunta?", le respondió entre divertida e irónica al periodista que abrió fuegos consultándole sobre la secuencia en la que aparece desnuda. "Si supieran que lo más difícil fue tener que cubrirme algunas partes", arrancó en tono jocoso, para luego enfilar: "Bueno, pensé que si tenía que hacer un desnudo en mi carrera este era un momento ideal, y si iba a ser gracioso, entonces valía la pena", decía la actriz, a quien más adelante se le escucharía: "Si estás desnuda y estás tratando de lucir sexy, realmente no llegas a hacer tanto dinero como cuando estás desnuda y te ves cómica. Allí tienen a Will Ferrell, que ha estado haciendo eso por bastante tiempo. ¿Se han dado cuenta de que deja caer sus interiores en cada película? Yo voy a hacer eso de ahora en adelante".

Una cosa es segura, esta fanática de los caballos -a los que es alérgica-, que se decanta por la cerveza y el tequila a la hora de compartir unos tragos, y por los jeans cuando no está en las alfombras rojas -"aunque yo amo la alta costura"- pasaría lisa, como una tabla, cualquier prueba ante las cámaras.

"I Love my food". ¿Qué hizo para lograr esa silueta que muestra en el filme?, le interroga una reportera. "Una de las cosas más divertidas de nuestro trabajo es que te pagan para que alguien te ponga en forma. Esta vez tuve un entrenador por unos tres meses y reduje al mínimo los carbohidratos. Pero al día siguiente de filmar la escena comí todo lo que me provocó y me olvidé de eso. Yo no soy obsesiva, adoro la comida".


SANDRA ES UNA DE LAS MUJERES MÁS BELLAS DEL MUNDO,
PERO ELLA NO PARECE ESTAR CONSCIENTE DE ESO
-Ryan Reynolds

Espontánea y simpática son dos adjetivos que le cuadran a la perfección a Bullock, pero que nadie se llame a engaño: la actriz es tan amigable como firme y tajante a la hora de extender sus respuestas. Sobre todo en materias donde, es sabido, sus certezas escapan a toda convención.

"No estoy de acuerdo contigo", le propinaba contundentemente a alguien que insinuaba que éste es su mejor momento, haciendo alusión, sobre todo, a la estabilidad que exhibe en su matrimonio de cuatro años -el primero tras su sostenida soltería-, con el aún menos convencional Jesse James, estrella del reality extremo Monster Garage.


"Quizá ahora estoy en el lugar donde a ustedes les parecía que debía estar hace rato -continuaba la frase. Antes me preguntaban todo el tiempo: ¿por qué no te has casado?, ¿por qué no tienes hijos? Y ese era el tipo de cosas que me hacían decirme: '¡Dios mío!, ¿soy así de incompleta? ¡Yo estaba tan feliz justo antes de entrar a esta entrevista!, pero, ahora, ¿por qué no tengo todas esas cosas?'… En realidad, yo he estado feliz con cada camino que he tomado, incluso cuando pasaba por períodos duros sabía que eso me haría crecer… Este es un buen momento para mí, y también lo han sido los otros", aclaraba sin perder la amabilidad.

La actriz de ¡87 años! Betty White es de lo mejor del filme

Y ante la insistencia añadía: "Yo nunca he sido una mujer que ha creído a rajatabla en el matrimonio. Yo pienso que algunas personas, sencillamente, no necesitan esa otra mitad. Esas son cosas de la sociedad. El equilibrio de cada quien es diferente. A la gente le encanta decidir que hay una sola forma de llevar la existencia. Eso es tan inapropiado, todo el mundo tiene una manera diferente de entender el amor, y también una idea distinta de lo que es la felicidad. Me parece muy triste que tengamos normas legales para reglamentar lo que deben ser los sentimientos y las uniones".

Bajando la velocidad. Si hay algo que ha de concedérsele a Bullock es que siempre ha sido consistente en sus opiniones, lo que no quiere decir, claro está, que no admita que ahora su vida ha dado otro giro, y que es, a todas luces, para bien: "Yo nunca viví mi juventud con despreocupación y sin estar pendiente de que no importaba si metía la pata en algunas cosas. Yo me perdí todo eso, estaba demasiado ocupada pensando que si no trabajaba y trabajaba no iba a lograr algo. Ahora estoy tratando de divertirme más y me doy la libertad de no hacer nada por un tiempo", le declaraba a Harper's Bazaar unas semanas atrás.

Bullock y Reynolds, viejos amigos,
se divirtieron en el set

Pero lo último, en su caso, es relativo: cuando no está filmando, la actriz se retira a su rancho en Austin, Texas, donde cría junto a su esposo los tres hijos que este tuviera en dos matrimonios anteriores -"tú no tienes que dar a luz para tener una familia. Yo no pienso gastar ni un segundo de mi vida deseando tener algo que no se ha dado". A la par, en los terrenos que circundan la propiedad, la inquieta estrella cultiva vegetales orgánicos y en las cercanías tiene un restaurante eco-chic y una pequeña tienda con pastelería y venta de flores: "La idea es que compres tu baguette y te tomes el café de la mañana en un sitio agradable, donde todos se conocen. Quería que el lugar fuera comunitario, como en los viejos tiempos, y que en él los vecinos pudieran compartir relajadamente", añadía a HB. Ella, por supuesto, se considera uno más de la zona, y la cara se le ilumina cuando toca el tema. "Esa es también mi vida…", decía mientras se levantaba, pues el encuentro había llegado a su fin. Pero no podía faltar la del estribo: "Sandra, ¿qué te hace reír a ti particularmente?", se apuraba un rezagado. "Yo, desnuda de ese tamaño en la pantalla -decía provocando la carcajada de los asistentes. No, mentira, me hace reír la gente que no se toma tan en serio y que sabe burlarse de sí misma con inteligencia". En otras palabras, su vivo retrato. Pero no parece estar al tanto de eso.

SANDRA PROPONE Y USTED DISPONE

En la película, que llega a las salas del país el 14 de agosto, Sandra Bullock asume el rol de Margaret Tate, una exitosa e implacable editora, con todos los méritos para que su equipo de trabajo se refiera a ella como "la bruja". De origen canadiense y sin los papeles en regla para permanecer en Estados Unidos, Tate está a punto de ser deportada, a menos que su estoico asistente (Ryan Reynolds) se case con ella, a juro. Esta es la historia que da pie a la trama, y no importa cuantas veces la simpática actriz afirme que no es una comedia romántica: usted dispone.

fotos: cortesía walt disney studios

Ver también:
- La minifalda. Una revolución (verdadera)
- El fenómeno Stieg Larsson

 
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