- Más cerca de Natalie Portman
- El monitor se pasea por la música
- Para seducir a los chicos. Estampida de aventuras

CRONICA
- El regalo perfecto
- Geena Davis
Otra dama de hierro
- Con un libro entre manos
- La melodía como instrumento sanador
BELLEZA
- El
cosmético ideal
SALUD
- Esenciales
para la salud
FAMILIA
- Las mejores formas de ayudar
con la tarea
MODA
- Sigue el estilo
COCINA
- Supremas
de pollo rellenas
MASCOTAS
- Deidades felinas
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
E-viajes
 
Sanando el corazón
 

“Un sacerdote estaba observando a una mujer que se encontraba sentada, con la cabeza hundida entre sus manos, en un banco de una iglesia vacía. Pasó una hora... pasaron dos horas, y allí seguía, completamente inmóvil. Al fin se acercó el sacerdote a la acongojada feligresa y le dijo en voz baja: “Señora, disculpe, ¿puedo ayudarla en algo?”. “Gracias, Padre —respondió ella—, pero ya he recibido toda la ayuda que necesitaba”.

Encontrarnos en una situación que no esperábamos puede llenarnos de ansiedad y angustia. Sea cual sea la situación que enfrentas, no te desesperes, recuerda que siempre hay un camino para solucionar o mejorar las cosas.

Tal vez estés terminando una relación con tu pareja y te sientas herido y destrozado, creyendo que nadie puede entenderte y mucho menos ayudarte, pues la traición y el abandono causan una profunda herida en el corazón, que fácilmente nos lleva a la soledad y la depresión. Quizás tengas en tu alma un gran vacío, por la pérdida de un ser querido, y que te parece que nunca podrás superar. O a lo mejor estás enfermo tú o un ser querido y te sientes solo, impotente y asustado, con una angustia difícil de soportar; o es posible que tengas dificultades económicas, que te hagan sentir agobiado, desesperado e inseguro.

Son tantas las situaciones que nos pueden causar malestar y angustia a lo largo de nuestra vida, que debemos aprender a afrontarlas y a manejarlas, para salir lo mas rápidamente de ellas y así evitar que nos hagan mas daño del necesario.

Existen varias herramientas que podemos usar y que nos ayudarán a aliviar el dolor, y a salir de la situación que nos angustia. Lo más importante es tener presente que cada uno de nosotros debe enfrentar su propio proceso y darle solución, sin depender de otros para hacerlo.

Claves para liberar la angustia
Vivir el duelo. Lo primero que debemos hacer es aceptar y vivir nuestro duelo con entrega. Recuperarse toma tiempo, quizás una semana, un mes, a lo mejor un año, porque mientras más profunda sea la herida, más tardará en curarse. Algunas personas te dirán que ya pasará, que eres fuerte y que lo superarás, que todo es cuestión de tiempo… pero yo te sugiero que no te apresures y que vivas con calma tu duelo, consulta con tu corazón y procúrate el tiempo que necesites. No evites afrontar tu realidad, pues si ignoras el dolor sólo retardarás tu recuperación llenando tu alma de resentimiento y amargura.

Reserva tiempo para la soledad. La compañía de otras personas es importante, pero requerirás estar solo por momentos para recorrer tu proceso. La oración, la reflexión y la meditación te darán fortaleza interior, claridad y paz mental. Acepta la soledad, pero evita aislarte completamente; busca un verdadero amigo con quien hablar, desahoga tu alma y vacía tu mente de ideas o pensamientos negativos. Cuando expreses tus sentimientos en voz alta, escucharás tus pensamientos y mágicamente encontrarás respuestas y alivio a tus angustias.

Escucha a tu cuerpo. ¿Qué alivia tu dolor? ¿Llorar? ¿Dormir? ¿Tomar un baño tibio? ¿O quizás una sopa caliente?... Consiente tu cuerpo en esos momentos difíciles y así poco a poco te irás recuperando. Descansar profundamente y alimentarte bien, harán que puedas recuperar y mantener alta la vitalidad y la energía.

Sal a caminar. Hazlo especialmente si estás preocupado, estresado o angustiado. Caminar nos sube el ánimo, disipa la tensión, y además aclara nuestra mente y renueva los pensamientos. Practicar algún tipo de actividad física con disciplina, relaja tu cuerpo, despeja y distrae la mente y ayuda a tener una perspectiva diferente y positiva acerca de la situación que enfrentas.

Establece contacto con la naturaleza. Recuerda que ella es una madre lo suficientemente grande para acoger tu dolor y darte la serenidad y la tranquilidad que necesitas. Contemplar un atardecer, observar la majestuosidad del mar o bañarte en él, el esplendor de una montaña, abrazar un árbol, respirar aire puro, nos devuelve la paz contagiante que refleja la naturaleza, y que sosiega nuestra alma.

Perdona. Tal vez necesites perdonar a quien que te ha hecho daño. Perdonar es una bendición que te libera del resentimiento y la amargura. Mientras transitas por el camino del dolor hacia la recuperación de tu equilibrio y tranquilidad sé paciente y amable contigo mismo, no te desesperes ni te castigues. Todo es para aprender, usa tu dolor para crecer interiormente, pues esa situación difícil puede darte la fuerza necesaria y una nueva perspectiva para que cambies y mejores tu vida.

¡Ten confianza! Estoy segura de que pronto volverás a sentir la alegría de vivir.

LA REVISTA ESTAMPAS DE EL UNIVERSAL Y LA FUNDACION COMPARTIR TE INVITAN AL TALLER DE MAYTTE : “RELAX TOTAL”. APRENDEREMOS A USAR LA RELAJACION
COMO UNA HERRAMIENTA PARA AFRONTAR LAS CRISIS, SUPERAR EL ESTRES Y ELIMINAR LA ANSIEDAD. FECHA: DOMINGO 23 DE ABRIL. HORA: 10 AM A 12 M. ENTRADA LIBRE. PARQUE DEL ESTE. SECTOR TROTADORES. WWW.MAYTTE.COM. INFO: 0212-614.0500.

 

Preguntas y respuestas

MAYTTE, tengo una hija adolescente a la que llamamos “casa sola” porque es primero ella, segundo ella y tercero ella. Sólo le preocupa su comodidad y sus asuntos; exige todo el tiempo pero no colabora en nada, cree que sólo tiene derechos y nosotros obligaciones... Somos una familia grande, tengo cuatro hijos, todos más pequeños que ella y estoy preocupada que sigan sus pasos ¿Qué me aconsejas hacer? E.M.P.

Es importante inculcarles a nuestros hijos valores esenciales y buenos sentimientos desde pequeños, además de darles la oportunidad de compartir responsabilidades en casa. Establezcan reglas y límites amplios pero firmes que la ayuden a asumir su responsabilidad en el hogar.
Enséñales a los pequeños a llevar un cuaderno de agradecimiento, en donde anoten todas las noches cinco cosas que les hayan sucedido en el día, por las cuales se sientan agradecidos.
Este hábito cambiará poco a poco su concepto de la vida, y valorarán más sus relaciones familiares y personales. Aprenderán a darle más importancia a lo que tienen, y serán conscientes de que el universo es generoso y obtendrán más, pues una de las leyes de la prosperidad y la abundancia es la práctica del agradecimiento. Tu hija mayor poco a poco se incorporará a este sentimiento, no te preocupes, puede ser una etapa de búsqueda de independencia y definición de espacio. Ella tiene tus valores adentro y estoy segura de que en cualquier momento aflorarán, cambiando su comportamiento. Ustedes son una familia unida, sana y llena de amor, respeto y valores.

 

MAYTTE, soy una persona correcta, pero mis hijos me dicen que soy un cascarrabias pues no soporto la injusticia y menos que me engañen. Mi esposa me muestra sus artículos, en donde usted dice que no hay que amargarse por pequeñeces... pero, señora Maytte, yo creo que eso es muy difícil y que debemos hacer valer nuestros derechos a cualquier precio. Agradezco que le dé respuesta a mi carta. R.G.

La mayoría de las veces el estrés y la angustia que sentimos son causados por situaciones externas y ajenas a nuestro espacio familiar. Cada uno de nosotros es responsable de canalizar su malestar, sin tener que afectar a otros, en especial a sus seres queridos.
Estoy de acuerdo en que siempre debemos hacer valer nuestros derechos, pero no a cualquier precio. Si queremos reclamar nuestros derechos debemos aprender a hacerlo: con tranquilidad pero con firmeza, con elegancia pero sin grosería, con argumentos pero sin caprichos, pues al final el que pelea y se descontrola pierde y causa un daño mayor.
Podemos estar en desacuerdo con los demás, sin necesidad de ser desagradables, tratemos de evitar que nuestro reclamo se convierta en algo personal. Por ejemplo, si nos sentimos muy afectados, podemos decirle a la persona: “Disculpe, estoy tratando de controlar mi enojo y calmarme, porque me he dado cuenta de que mi problema no es culpa suya…” o  “Disculpe, ¿dije algo que le ofendió o ha tenido usted un mal día?  Así la persona quedará desarmada y seguramente estará más dispuesta a colaborar, además sentirá que no tiene por qué estar agresiva con usted y así se podrán comunicar y llegar a un acuerdo. Recuerde que más se logra con una sonrisa que con una mala actitud.

 

MAYTTE, soy una persona alegre, me gusta conversar, reír y bailar, ahora estoy terminando mi bachillerato y pienso seguir una carrera universitaria a pesar de que ya tengo más de cincuenta años. Mi familia dice que estoy vieja y algo loca, que no vale la pena tanto esfuerzo. ¿Qué piensas tú?

Que me encanta conocer a una persona tan entusiasta y energética como tú, que ama y siente pasión por la vida. ¡Ojalá todos estuviéramos tan locos como tú! A muchas personas les hace falta un poco de esa energía para hacer de este mundo un mejor lugar. Todos debemos aprender a disfrutar más la vida, a vivir cada etapa como si fuese única, especial y muy importante, reconociendo y resaltando cada uno de sus aspectos positivos, dispuestos a experimentar y a disfrutar la aventura que nos depara la vida. La edad cronológica no determina el límite de tiempo que tenemos para vivir a plenitud y mucho menos determina nuestra capacidad para hacerlo. Es importante vivir cada etapa de la vida con dignidad, aprendiendo a disfrutar la edad que tenemos, sin anhelar tener otra distinta.
Estoy segura que con tu actuación estas dándole a tus hijos, a tus nietos y a las personas a tu alrededor, un ejemplo maravilloso de juventud. ¡Sigue adelante, bonita! Eres más joven de espíritu que muchos jóvenes. Te felicito. Espero que me invites a la graduación.

maytte@maytte.com

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso