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Fernando Martín, especialista en Nutrición
y Dietética de la Facultad de Ciencias, de la UNED, España,
ofrece diez puntos clave para, desde la alimentación, prevenir
las enfermedades cardiovasculares:
l Ajustar el
contenido calórico de la alimentación a las necesidades
reales. Las calorías de la dieta derivadas de las grasas
nunca deben sobrepasar el 30% del total. Esto no se aplica a cada
comida, sino al conjunto de alimentos que se toma a lo largo del
día.
l Preferir siempre el aceite de
oliva por sus cualidades antioxidantes, al resto de los aceites
vegetales, y, por supuesto, a las grasas de origen animal.
l Reducir el consumo de proteínas
de origen animal, sustituyéndolas por legumbres y cereales
integrales. Las proteínas nunca deben sobrepasar el 15 %
de la calorías de la dieta. Entre las proteínas de
origen animal, se sugiere reducir el consumo de carnes rojas y aumentar
el de pescados, especialmente de pescados azules.
l Sustituir la leche entera por
leche descremada o leche de soya, enriquecida con calcio. Consumir
quesos frescos en lugar de los grasos o secos.
l Limitar el consumo de yemas de
huevo a dos o tres por semana. Las claras pueden tomarse sin limitación
y mezclarse con las yemas para hacer tortillas, revueltos y salsas.
l Tomar todos los días un
buen plato de verduras frescas o una ensalada. Junto con los cereales
y las legumbres, deben ser la base de la alimentación. Preferir
siempre los alimentos integrales. Un aporte suficiente de fibra
es una de las claves para la salud cardiovascular.
l Tomar todos los días, al
menos, un par de raciones de fruta fresca. Especialmente recomendado
para empezar el día.
l No consumir nunca más de
30 g de alcohol al día. Se ha comprobado que el beber un
poco de vino tinto en las comidas mejora la salud cardiovascular.
l Mantener al mínimo el consumo
de azúcar refinada y sal.
l Preferir siempre los productos
naturales a los procesados o industriales. Al comprar un producto
preparado, leer siempre la etiqueta de información nutricional
y vigilar los contenidos de grasas saturadas, colesterol, azúcar
y sodio.
Si se siguen estos diez consejos y se mantienen unos hábitos
de vida saludables, con el adecuado ejercicio físico, libre
de cigarrillos y de estrés, las enfermedades cardiovasculares
estarán adecuadamente prevenidas.
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