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clave reflexiva |
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Ambiciosa tarea tratar
de entender el amor, pensarlo y reflexionarlo. Hay autores
que, con extraordinaria lucidez, diseccionan el tema abriendo
otros caminos. Para quienes gusten transitar por ellos, he
aquí esta selección.
Estudios sobre el
amor
Este tema está muy presente en la obra de Ortega y
Gasset. El amor es el modo de ser las cosas en plenitud; una
forma de ver las cosas, pero ante todo, un imperativo vital,
donde la suprema aspiración es una individualidad de
dos, que implica un juego de cercanías y de distancias;
un fundir que no confunda.
WE
Robert A. Johnson, analista junguiano, presenta un análisis
de amor romántico a partir de la historia de Tristán
e Isolda. Escribe Johnson: "¿Quién no paseó
por ese otro mundo, ebrio de magia? Todos los que alguna vez
amamos, ahora podemos ser alquimistas: separar los componentes
del misterioso vino del amor y volver a destilarlo".
El amor loco
Se ha dicho que es una de las obras fundamentales del surrealismo.
En este libro, publicado en 1937, André Breton funde
la crónica, el ensayo y la prosa poética para
contar sus vivencias con la mujer de sus sueños: Jacqueline
Lamba.
Una historia natural
del amor
La periodista y poeta Diane Ackerman explora e ilumina las
raíces históricas, culturales, religiosas y
biológicas del amor, "ese gran intangible",
de acuerdo con la autora. La crítica ha destacado cómo
el texto se pasea desde las cumbres de la poesía hasta
los valles secretos de la ciencia, pasando por las llanuras
de la reflexión personal.
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Palabras de amor
Adriana Gibbs
Se ha dicho que nada tan breve y fugaz como
las palabras de amor... No es del todo cierto, pues en los textos
que se ofrecen a continuación bien puede advertirse que hubo
(y hay) maneras particulares de nombrar a ese sentimiento eterno.
Valdría la pena regalar (y regalarnos) dichas palabras.
Eros
en la cocina
Placeres de alcoba
Andrés Madrigal, uno de los jóvenes cocineros
que ha irrumpido con mayor fuerza en el medio gastronómico
español, es el autor de este especial libro que se adentra
en el sugerente ámbito del placer. "Cocinar - escribe
Madrigal- es como un beso fugaz. Nos hace pensar. Nos alienta a
continuar provocando nuevas sensaciones. El cocinar, como el amor,
puede perder todo su encanto cuando se vuelve mecánico. El
placer de cocinar no avanza con la monotonía. Busca un espacio
entre el roce y la distancia, entre las miradas perdidas y el silencio
ocasional". Luego de una sensible e inteligente presentación,
el autor pasa a presentar varias recetas tan atractivas que provoca
ir directo a los fogones. El advierte que cada receta tiene un objetivo:
"Llegar al orgasmo culinario entre el placer de compartir mesa
y alcoba".
Los
eternos
Los más bellos poemas de amor del
mundo
Si bien el libro, lleva el título de Los más
bellos poemas de amor del mundo, el antólogo, Gregorio del
Hierro, admite que toda elección es arbitraria y que este
libro no escapa a la regla. Explica que cada poema encierra una
historia de amor del poeta que lo escribió, y otra del antólogo
que lo eligió. Invita, luego, al lector a sumar su propia
historia a estos versos. El inventario comprende textos de casi
80 autores de todos los tiempos y nacionalidades: desde el árabe
Al-Buhturi, del siglo IX, hasta autores del siglo XX como el portugués
Edson Paulo Silva.
"Si
me fuera, amante mía, si me fuera yo.
Si me fuera y no volviera, amante mía, yo. El aire me traería,
amante mía, a ti".
-RAFAEL ALBERTI
Sentimiento
narrado
Los más bellos relatos de amor
Este libro ofrece al lector una selección cuentística
de autores de diversos países; entre ellos, Guy de Maupassant,
Oscar Wilde, Antón Chéjov, Giovanni Boccaccio, Leopoldo
Lugones y Horacio Quiroga. Historias a veces románticas,
pasionales, intensas o dramáticas. El amor se narra por escalas:
primero el deseo, luego la atracción pasional que se satisface
con la posesión del ser amado, y después todo lo posible
por venir...
"¿Has
experimentado alguna vez el tormento atroz que se siente, cuando
nos desprecia una mujer a quien amamos con toda la fuerza de nuestra
alma? ¿Comprendes el marti rio horrible de correr día
y no che loco, delirante de amor tras de una mujer que ríe,
que no siente, que no ama, que ni aun conoce al que la adora?".
-MANUEL PAYNO-
Epistolar
Cartas de amor de una monja portuguesa
Se llamó Sor Mariana AlcofoH rado y es la autora de
cinco cartas que, como bien escribe el traductor, dan la silueta
y los trazos perfectos e incluso desmedidos de la pasión.
Un convento fue el escenario de los amores entre esta monja y Noel
Boujton de Chamilly, miembro del ejército francés,
entre 1667 y 1668. La crítica ha dicho que esta obra maestra
epistolar es un clásico desbordantemente vivo, asegurando
que "pocas veces el acento de la pasión humana resonó
con tan ricos matices en una garganta femenina, como en estas cinco
cartas de desesperado amor".
"Adiós
una vez más; escribo cartas demasiado largas, te pido disculpas
y me atrevo a esperar cierta indulgencia para con una pobre insensata,
que no lo era como bien sabes, antes de enamorarme de ti. Adiós;
creo que hablo demasiado del estado insoportable en el que estoy;
y sin embargo te agradezco desde el fondo del corazón la
desesperación que me causas, y aborrezco la tranquilidad
en que viví antes de conocerte".
-SOR MARIANA ALCOFORADO-
Autores enamorados
La editorial argentina Errepar ha concebido una hermosa colección
llamada Poetas Enamorados. Cada libro está dedicado a un
autor, mostrando justamente su faceta de enamorado... Así
el lector conocerá al Rubén Darío pleno de
fervor sensual en una edición que hace un paseo por sus más
inspirados momentos; al Shakespeare poeta, cuyos personajes encarnan
la alegría del amor, y el dolor por la imposibilidad de que
este sentimiento se realice; y al García Lorca erótico
y salvaje. De Garcilaso de la Vega se hizo una edición que
incluye sonetos y coplas que permite apreciar cómo el poeta
toledano supo cantar sus sentimientos; y en el caso de Stendhal,
se hizo una selección de sus reflexiones e historias aparecidas
en su libro Del amor.
"Cuando
se trata de un amor adolescente, el asombro y la esperanza son secundados
por el amor y la melancolía típicos de los 16 años.
A esa edad se tiene sed de amor y no se es demasiado exigente sobre
la naturaleza de la bebida que el azar brinda".
-STENDHAL-
Ver también en Encuentros:
- De qué hablamos
cuando hablamos de amor
- Días de bicicleta
- Barbie, la vida en
plástico
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