- Vives en clave
de Rock

- Lo nuevo del cine nacional. Preguntas
a Roque Valero

- El monitor se pasea por el cine

 CRONICA
- Mandamientos para hokbres sexys II
- Los grandes duelos de Atenas 2004
- Antonio Banderas
- Alguien está convirtiendo la ciudad en un cementerio
TENDENCIAS
- El poder de la afirmación
SALUD
- Seductora sonrisa
BELLEZA
- Cuidados esenciales
COCINA
- Salsas calientes
MASCOTAS
- Reproducción felina
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
E-viajes
 
 

Seductora sonrisa

¿Alguna vez ha temido reírse en público porque le avergüenza dejar al descubierto su amarillenta e irregular dentadura? Conozca los detalles de la técnica que está de moda en el campo de la estética dental y que le garantiza poder exhibir, en poco tiempo, una sonrisa realmente envidiable. María de los Angeles Herrera

Si le preocupa el mal estado en que se encuentran sus dientes, bien sea porque han adquirido un color desagradable, o porque tienen una estructura dispareja, existe una solución que acabará definitivamente con su problema. Las carillas de porcelana, bastante utilizadas en la odontología estética, le darán un color natural a su dentadura y moldearán las pequeñas imperfecciones que tanto le molestan, en un máximo de cuatro sesiones.

Antes de seguir leyendo debe saber que es una técnica bastante costosa, porque la materia prima utilizada se importa de otros países ante la falta de producción nacional. Además, tome en cuenta que debe acudir a un odontólogo especializado, que evalúe su dentadura y verifique si es apta o no para recibir este tratamiento, pues las carillas logran solventar problemas que no podían tratarse mediante otros procedimientos odontológicos, pero bajo ningún concepto sustituyen a la ortodoncia tradicional.

Dientes perfectos
Alfonso Valdés Ferrer, especialista en odontología protésica, señala que "las carillas de porcelana se utilizan con el fin de restaurar una estructura de dientes que se haya perdido". Al colocarlas, se trata de mejorar la cara exterior del diente, que es lo que más se exhibe al sonreír.

Muchos pueden llegar a preguntarse cuál es la diferencia de las carillas con las tradicionales coronas. La distinción radica en el grado de deterioro que ha alcanzado el diente, lo que obliga a utilizar coronas completas porque hay que restaurar mayor cantidad de estructura dentaria. Además, la agresividad del tallado es superior cuando se va a colocar una corona, y ésta generalmente está elaborada con base metálica y cobertura de porcelana, para lograr una elevada resistencia.

Las carillas no sólo están hechas de porcelana, también las hay de composite, pero su durabilidad en el tiempo es menor -entre tres y cinco años-, debido a que tiene una base resinosa que tiende a desgastarse y a teñirse con mucha facilidad. Las fabricadas en porcelana, por el contrario, pueden llegar a tener una vida útil entre 10 y 12 años, gracias a la composición del material cerámico; además, le dan a la dentadura un acabado mucho más natural y son poco nocivas para las encías, ya que al estar elaboradas en un material menos poroso, acumulan una mínima cantidad de bacterias.

Camino a la sonrisa ideal
Las carillas, conocidas también como facetas de porcelana o frentes laminados, son unas placas de cerámica dotadas de una densidad variable, que son elaboradas de acuerdo con la forma original de los dientes donde van a ser adheridas. Las laminillas se realizan de manera individual, por lo que el paciente puede hacerse desde una sola pieza, correspondiente al diente que presenta el problema, hasta seis, cuando tiene una patología que le abarca el cuadro anterior completo, entre ambos caninos. Lo importante es que los dientes restaurados tengan una apariencia lo más parecida posible al resto.

En la mayoría de los casos, el uso de las carillas y de los tratamientos de blanqueamiento tradicionales van de la mano. Conforme lo explica el doctor Alfonso Valdés, es muy común que previo a la colocación de las prótesis, se apliquen sustancias blanqueadoras que reduzcan la tonalidad oscurecida de los dientes originales, de manera tal que se adecuen a los estándares estéticos preestablecidos. Jamás se puede aplicar un blanqueamiento luego de haber instalado los frentes laminados, ya que éstos no son susceptibles de variar su color, por lo que se apreciará una significativa diferencia entre la coloración de las piezas naturales y las que fueron superpuestas.

Cuando el paciente llega a la consulta y el odontólogo decide emprender este tipo de tratamiento, se lleva a cabo una primera sesión en la que el especialista comienza a diseñar las carillas, pensando en el color, el tamaño y las proporciones que se ajusten más a la fisonomía de la persona. Asimismo, se talla ligeramente la cara externa de las piezas dentarias con una fresa de diamante, y en virtud de que no se puede dejar al descubierto el desgastado tejido dental, se coloca una prótesis provisional, mientras se continúa con el proceso.

Posteriormente se realiza una segunda sesión para evaluar el éxito del tallado y tomar las impresiones que luego serán enviadas al laboratorio de prótesis dental para la confección de las carillas. Una vez allí, según comenta Valdés, se desarrolla el vaciado y troquelado, confeccionándose la carilla "de acuerdo con los colores y tonos que previamente se obtuvieron en el consultorio, utilizando una guía de colores". Finalmente se hornea la carilla a elevadas temperaturas y se envía de vuelta al odontólogo para que las pruebe.

Cuando la faceta de porcelana llega a manos del especialista en prótesis dentales, se lleva a cabo una tercera sesión en la cual se realizan pruebas dentro de la boca del paciente, esto debe hacerse con mucha delicadeza porque, mientras no se finalice el proceso, la lámina a colocar resulta bastante frágil. Si la placa tienen la estructura y el tono deseado, se manda a glasear, con lo cual la carilla quedará lista para ser cementada en una cuarta sesión. En este punto se utilizan cementos resinosos que son lo suficientemente fuertes para que la lámina no pueda ser removida y que impiden la proliferación de bacterias entre ésta y el diente original. l

mherrera@eluniversal.com


Detalles importantes

l Aunque es un tratamiento duradero, el paciente debe acudir al odontólogo cada seis meses para un chequeo general. Allí podrá solicitar un pulido de las carillas, en caso de que hayan adquirido alguna mancha indeseable.

l Se deben tener los mismos cuidados dentales que cualquier otro paciente: cepillarse tres veces al día, usar hilo dental y enjuague bucal, además de no hacer grandes esfuerzos con la dentadura para evitar que se deteriore.

l No existen prohibiciones, pero lo ideal es que luego de colocadas, la persona elimine o reduzca de su dieta bebidas como vino tinto, té, café; y acabe con los hábitos tabáquicos, con lo cual se alargará en gran medida la durabilidad de las carillas.

ll Los pacientes que sufren de bruxismo deben utilizar una férula nocturna para reducir el desgaste de las piezas.

l En cuanto a costos, las carillas de composite son mucho más económicas, aunque de menor calidad; mientras que las de porcelana rondan los 500 dólares por pieza, pero tienen una duración superior a los diez años.

 


 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso