 |
| Roque Valero |

Un tipo afortunado |
| A su popularidad
como Cachito en Cosita Rica, se une su protagonización
en Punto y Raya y el éxito de su primer trabajo
musical.
¿Cheíto, tu personaje
en Punta y Raya, es lo mejor que has hecho en cine?
“No. Lo mejor está por llegar, pero sí
es uno de los mejores”.
Eres el más buscado del cine
nacional, ¿por qué?
“Lo que pasa es que cuando logras hacer una primera
película, y gusta, se empieza a correr la bola entre
los demás cineastas. Soy un tipo afortunado”.
¿Una sorpresa el éxito
de tu CD, Cae el amor?
“Sí, ha sido una buena sorpresa. No pensé
que las cosas se dieran tan bien y tan rápido”.
¿Qué música estás
escuchando ahora?
“La de siempre. Mucho de Sabina, Alejandro Sanz, Juan
Luis Guerra, Fito Páez, Ketama...”.
¿Cuál fue la última
película que viste?
“La vi en DVD porque no tengo chance de ir al cine.
Fue El Náufrago. Me encantó. Tom Hanks
es uno de mis actores favoritos”.
|
Lo nuevo del cine nacional


Punto y raya, el segundo largometraje
de la realizadora Elia Schneider probará suerte entre el
público venezolano a partir de este viernes, con una historia
que tiene suficiente atractivo como para reeditar el éxito
de Huelepega, su primer trabajo. La película se desarrolla
a partir del encuentro de un soldado venezolano con otro colombiano,
en esa tierra de nadie que es la frontera. Motivaciones muy distintas
marcan los pasos de cada uno de ellos, pues mientras Cheíto
(Roque Valero), el recluta caraqueño, sólo piensa
en desertar y sacarle provecho a cualquier situación que
sirva a sus propósitos; Pedro Peinado (Edgar Ramírez),
el voluntario del país hermano, actúa con la firme
convicción de que la suya es una noble tarea, de amor a su
patria y a los seres queridos. La directora recurre al humor para
contar el inevitable choque entre dos seres tan distintos y, a la
vez, tan parecidos, quienes justamente verán acrecentar sus
semejanzas en la medida en que, solos, pero juntos, tienen que hacer
frente a las innumerables calamidades que ponen en riesgo su supervivencia.
Guerrilleros, paramilitares, y, por supuesto, sus propios ejércitos,
los pondrán en más de una ocasión en aprietos.
El recurso del humor en la cinta —que, por supuesto, también
se debe al guión de Henry Herrera—, no impide la reflexión
seria sobre temas como la tolerancia, la comprensión, el
absurdo de la guerra, la amistad, la solidaridad y el cumplimiento
del deber. En última instancia, el film se convierte, como
muy bien lo dicen en la gacetilla de prensa, en “una nueva,
refrescante y humana visión del problema fronterizo colombo-venezolano”.
Del par protagonista es Roque Valero —un intérprete
con vasta experiencia en cine—, quien se roba la atención
del espectador, en gran parte por las características del
personaje, aunque no sólo por eso.

Asombrosa presentacion
la del bailarín Cesc Gelabert, quien durante el espectáculo
Glimpse interactúa con imágenes de video en
las que se ven reflejadas las particulares sensaciones que lo invaden
durante los 42 minutos que dura su interpretación coreográfica
Ver también en Protagonistas:
-
Vives en clave de rock
-
El monitor se pasea por el cine
|