Un científico conversaba animadamente con un colega muy religioso quien consideraba que Los libros Sagrados eran literalmente verdad hasta en los más mínimos detalles.
-¿Sabías que se han descubierto unos huesos que, después de minuciosas pruebas científicas, han demostrado que la vida ha existido en este planeta durante centenares de miles de años, a pesar de que Los Libros Sagrados dicen que la Tierra fue creada hace aproximadamente cinco mil?
-Eso es correcto, contestó su colega fanático sin inmutarse. Lo que pasa es que cuando Dios creó la Tierra, hace cinco mil años, puso a propósito esos huesos para comprobar si le dábamos más crédito a las afirmaciones de los científicos que
a su palabra sagrada.
“No enseñar al hombre dispuesto a aprender es desaprovechar al hombre.
Enseñar a quien no está dispuesto a aprender es malgastar tus palabras”.
Qué difícil es tratar de comunicarnos con otra persona cuando ésta no está dispuesta a escucharnos, cuando sólo presta atención a su monólogo interno y a las ideas preconcebidas que tiene con respecto al tema, a la situación o a nosotros. ¿Alguna vez has estado en la situación de querer conversar con alguien que en verdad no te quiere entender, te malinterpreta y por más esfuerzos que haces para aclarar tus planteamientos, más insiste en confundirlos y en confundirte?
En situaciones como éstas nos sentimos como si estuviéramos hablando en idiomas diferentes, convirtiéndonos en dos perfectos extraños tratando de comunicarse, muy a pesar de que tal vez seamos una pareja de mucho tiempo.
Es importante que aprendamos a escucharnos mientras hablamos, para estar seguros de que nuestras palabras expresan realmente nuestras ideas u opiniones. También es importante escuchar a los otros atentamente y con apertura, para darles el espacio que les permita expresarse, sin interrumpirlos o invalidar sus argumentos simplemente porque son diferentes del nuestro, o porque tratemos de anteponer, a sus planteamientos, nuestros prejuicios.
Escuchar con calma y atención no significa negar nuestros argumentos para darle la razón absoluta a los demás, más bien implica darnos el espacio necesario para aclarar nuestras ideas y elegir la respuesta o el comentario que vamos a hacer, para clarificar la situación o mantener la conversación con la otra persona, además de mostrarle que estamos sinceramente interesados en conocer su opinión y punto de vista.
A veces nos puede resultar muy difícil reconocer que hemos cometido un error, sobre todo si el comentario o el juicio que hemos hecho no sólo estaba equivocado sino que, además, con él herimos a la otra persona, causando una pelea o una separación. En lugar de reconocerlo, la mayoría de las veces pensamos que si lo ignoramos y pasa un poco de tiempo se olvidará y así lo habremos resuelto de alguna manera. Pero, lo cierto es que, al actuar de esta manera, sólo lograremos agravar el problema y profundizar las heridas emocionales y las diferencias que, con el tiempo, nos distanciarán al hacer dejar crecer en nosotros algunos sentimientos negativos. Vale la pena aprender a expresarnos de una mejor manera con la intención de acortar las distancias que nos separan, solucionar los desacuerdos o los problemas que tenemos, conocernos más o compartir con otros nuestra experiencia. Comunicarles nuestros sentimientos, apoyo y reconocimiento a los demás… es preferible a guardar silencio.
La comunicación es un arte que podemos aprender, desarrollar y perfeccionar para mejorar nuestras relaciones con los demás. Sólo si somos capaces de expresar lo que pensamos y sentimos, sin vulnerar el espacio personal de los otros, lograremos conocernos y disfrutar de una relación de intercambio, compartida e íntima.
Piensa antes de hablar. Tómate unos minutos para pensar en lo que vas a decir y de qué modo pudiera afectar a la otra persona. Aclarar tus ideas puede ayudarte
a expresar lo que piensas de una mejor manera.
Evita caer en la discusión. Cuando veas que la conversación está tomando un giro inesperado hacia el enfrentamiento y la violencia, detenla. No te dejes atrapar emocionalmente por los comentarios o las expresiones agresivas de tu interlocutor.
Es preferible continuar con la conversación en otro momento para aclarar
y solucionar la situación.
Escucha con atención. En lugar de atender sólo a las ideas que tienes en tu mente, practica escuchar a la otra persona, sin prejuicios y sin justificarte. Muéstrate interesado en conocer su punto de vista sin interrumpirla y sin corregirla, cuando llegue tu momento de hablar, úsalo para decir lo que piensas o sientes siempre
de la mejor manera.
Piensa en la otra persona. Cuando vayas a conversar con una persona querida recuerda colocarte en su lugar para comprender mejor sus comentarios y evitar, así, tomarlos de una manera personal. Elige las palabras adecuadas para expresarte y evita usar la agresión velada para agredirla y justificarte, más tarde, esgrimiendo un malentendido de su parte.
¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien! •
maytte@maytte.com
HOLA, MAYTTE. Necesito que me des algunas de tus claves para superar el desamor. Tuve una relación de casi dos años con un buen amigo, un muchacho que pocas veces me dijo que me amaba, pero con el que hablaba todo el tiempo y tenía mucha afinidad. Hace unas semanas me dijo que no podía seguir con la relación porque en realidad no me amaba. Yo me sentí en shock, pero lo he aceptado, aun así, me duele demasiado. S. H.
Lamento mucho que te sientas así, pero estoy segura de que podrás superarlo y pasar la página con mucha fortaleza, determinación y confianza. Cuando nos sentimos enamorados de alguien que no nos corresponde, la desilusión, la desconfianza, la tristeza y una serie de pensamientos muy negativos se instalan dentro de nosotros, haciendo que tengamos una perspectiva muy pesimista sobre la vida. No podemos forzar, convencer o manipular a una persona para que nos ame y quiera permanecer a nuestro lado, porque si lo lográramos no sería por amor sino por presión y, más tarde que temprano, terminaría la relación.
Te sugiero soltarlo, para lo cual necesitas dejar de recordarlo, renunciar a la esperanza
de recuperarlo, de manera que puedas vivir el duelo de una pérdida definitiva para
fortalecerte emocionalmente y recuperar el control de tu vida.
Comienza a quererte, aliméntate bien, descansa suficiente, acompáñate de buenos amigos
que te relacionen con nuevas amistades, mantén ocupada tu mente para que no te lleve
a recordar el pasado y deja pasar el tiempo necesario para decir que lo has superado
al notar que ya no experimentas ninguna emoción negativa al recordarlo. Mereces
sentirte correspondida en el amor, ve por tu felicidad.
maytte@maytte.com
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la vida, a realizarse el proximo sabado 14 de julio a las 7:00 pm en el anfiteatro del Sambil.
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