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Señales
de envejecimiento
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Arrugas frontales
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Arrugas alrededor de los ojos(patas de gallo)
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Hundimiento de cachetes
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Arrugas labiales
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Redundancia de piel y acumulación de grasa en el cuello
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Ojos caídos y cansados
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Bolsas palpebrales |
Ellos van al cirujano
Edith Monje Silva
Cada día son más los hombres
que acuden a la cirugía plástica para modificar algún
aspecto físico que les molesta. Las bolsas en los ojos, la
papada, el abdomen y la calvicie son sus mayores dolores de cabeza.
Si un
cirujano plastico se hubiera atravesado en la vida de personajes
como el Jorobado de Notre Dame, Pinocho o Frankenstein, probablemente
Esmeralda y el Jorobado hubiesen formado una familia, Pinocho habría
seguido mintiendo, pero con una mejor nariz, y Frankenstein hubiera
abandonado los sobresaltos de su jornada nocturna, para incorporarse
a la rutina diaria sin sus antiestéticos clavos.
Por fortuna, los autores eligieron otro camino para estos personajes
signados por sus singularidades físicas, bien lejos de las
asépticas salas quirúrgicas.
Lujos literarios dirán muchos, puesto que la juventud, y
la belleza asociada a ella se han convertido casi en una obligación
en nuestro medio.
Hombres desprejuiciados
Es verdad que las mujeres hacen cola para ver al cirujano plástico,
pero detrás de ellas, o más bien, a la par de ellas,
también van los hombres. En los últimos cinco años,
el 30% de las cirugías plásticas que se realizan en
Venezuela se llevan a cabo en hombres con edades comprendidas entre
los 25 y los 60 años. Lo que más desean modificar
son las bolsas debajo de los ojos, la papada, el abdomen y, por
supuesto, la calvicie.
"Los hombres están muy interesados en cambiar su apariencia
no sólo por razones de estética sino también
porque un aspecto más joven influye en el momento de obtener
un empleo o conseguir pareja", afirma el doctor Billy Spence,
uno de los privilegiados médicos formados en la escuela brasileña,
donde la cirugía plástica para hombres ocupa un lugar
preponderante.
Y es que la técnica de cirujanos como el doctor Ronaldo Pontes,
Leacyr Ribeiro e Ivo Pitanguy, elevaron a la cirugía plástica
latinoamericana a la par de las mejores del mundo, dándole
un carácter más moderno y artístico.
La otra cara
Hace algunos años lo usual eran las cirugías plásticas
en el rostro para mujeres mayores de 50 años. Ahora también
los hombres de distintas edades se han liberado de prejuicios invadiendo
un terreno considerado exclusivamente femenino. Sin embargo, este
tipo de cirugía implica una mayor especialización
y una mejor técnica.
"Como el hombre generalmente no dispone del recurso de un cabello
largo, se debe ser muy cuidadoso con las cicatrices para que no
sean notorias, más todavía en el caso de los pacientes
con calvicie". Lo ideal en opinión del doctor Spence
es combinar con cirugía endoscópica para la frente
con el fin de obtener un mejor resultado. El especialista señala
que la videoendoscopia -un recurso en crecimiento que se usa actualmente
en cirugía facial- "permite, con sólo tres incisiones
de un centímetro cada una, resolver el problema de arrugas
en la frente y caída de las cejas. Es un método ultramoderno,
que bien realizado deja un resultado extraordinario con menor tiempo
quirúrgico, menores complicaciones y una recuperación
más rápida".
Entre las causas que determinan el envejecimiento de la cara figuran
las alteraciones bioquímicas de algunas células con
la consecuente disminución de la elasticidad de la piel y
degeneración del colágeno, la disminución del
tejido adiposo, la atrofia de glándulas sebáceas y
sudoríparas y la flacidez muscular, lo que produce la aparición
de las temidas arrugas faciales.
La técnica de rejuvenecimiento facial debe ser planificada
por un experto cirujano plástico, que tenga excelente formación
y criterio científico, ya que la cara es como una tarjeta
de presentación y cualquier cosa mal hecha se notará.
Asimismo, debe llevarse a cabo en un ambiente quirúrgico
idóneo. La intervención demora entre tres y cuatro
horas, con anestesia general, a pesar de que en ciertos casos se
puede realizar con anestesia local. Según el especialista,
una buena cirugía de cara, que incluya la frente, mejillas,
surcos labiales y cuello, debe tener una duración de 15 años.
Por los pelos
A pesar del auge de las cabezas totalmente rapadas y del aspecto
viril asociado con este look, muchos hombres continúan
preocupándose por su calvicie. La primera técnica
para solucionar este problema surgió en los años sesenta
cuando los implantes de mechas dejaban un aspecto similar al de
las cabezas de las muñecas. Luego se implantaron retazos
de piel con cabello en las partes calvas y, finalmente, el método
de pelo por pelo, que es el utilizado en la actualidad. Mediante
este procedimiento, que consiste en retirar folículos pilosos
de la región de la nuca para reimplantarlos en las zonas
sin cabello, el pelo continúa creciendo con normalidad y
el resultado es más natural.
Pechos masculinos
La ginecomastia también figura en la lista de las cirugías
más buscadas por el público masculino. Consiste en
retirar las glándulas o el exceso de grasa que causa protuberancias
en los pechos. La técnica más utilizada es la lipoaspiración
para el caso de la grasa y/o una pequeña incisión
en el pecho para retirar la glándula responsable de la protuberancia.
Adiós a "Dumbo"
Otro de los procedimientos más frecuentes es la otoplastia,
que corrige las orejas prominentes tipo "Dumbo" debidas
a factores hereditarios. Se puede realizar a partir de los cinco
años de edad para evitar que el niño presente trastornos
emocionales.
El refinamiento de las técnicas quirúrgicas y la abolición
de tabúes y prejuicios ha permitido que más hombres
se acerquen a la cirugía plástica como un mecanismo
válido para combatir los estragos del tiempo. "El paciente
puede ingresar a la clínica en la mañana y salir completamente
rejuvenecido al final del día", afirma Spence, quien,
además, dedica un día a la semana a la Fundación
Dempere, donde se llevan a cabo cirugías reconstructivas
en niños sin medios económicos. l
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