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Una cuestión de piel
¿Sabe usted qué es la micosis?
Probablemente, la palabra le es familiar por las constantes campañas
publicitarias de los productos que prometen detener su acción.
En este artículo, le presentamos en qué consiste esta
infección dérmica, sus consecuencias y lo más
importante: su prevención y tratamiento. Pablo
Blanco
Si le mencionan la palabra micosis ¿en
qué piensa? Probablemente en las comerciales de televisión
que le hablan sobre el tema constantemente. La oferta en medicamentos
que tratan esta afección de la piel, al parecer, es variada.
No obstante, siempre podemos percatarnos de que al final de cada
comercial, o en cada aviso impreso que forme parte de una campaña
de prevención y tratamiento de la micosis, encontramos una
pequeña nota de advertencia que indica que, antes de comenzar
a aplicar cualquier medicamento, se debe consultar al dermatólogo
de confianza. A manera de resumen, en este artículo le indicamos
las tipologías más frecuentes y algunas normas de
prevención.
¿Qué
son las micosis?
El dermatólogo Javier Flores nos aclara que el término
está en plural, ya que está referido a varias infecciones
en la piel, producidas por microorganismos conocidos como hongos,
que, por lo general, se reproducen en ambientes cálidos y
húmedos. Es por ello que el Trópico es un lugar propicio
para la proliferación de estos hongos, así como lo
son las zonas del cuerpo más húmedas y sudorosas.
¿Cómo
las cura el dermatólogo?
Según el tipo de hongo, existe un tipo de micosis. Usualmente,
los tratamientos indicados por los especialistas tienen de dos a
tres semanas de duración, o hasta cuatro semanas si se tratara
de una infección resistente. En cualquiera de los casos,
es recomendable que se asegure de seguir el tratamiento al pie de
la letra y de usar el medicamento durante el tiempo que se le indique.
La clasificación que mostramos a continuación, es
la más usual en lo referido a las superficiales y profundas.
Tiña pedis: Es una de las más
comunes y ataca los pies. Aparece entre los dedos con descamaciones,
ampollas, inflamación, picor, enrojecimiento y mal sudor.
Se contrae en baños públicos, lugares que permanecen
húmedos, piscinas y/o por el uso frecuente de zapatos de
goma (de ahí su nombre coloquial de "pie de atleta").
Por
lo general es tratada con cremas (antimicóticos).
Tiña capitis: Aparece en el cuero
cabelludo. Es más común en los niños y se manifiesta
con una especie de caspa, enrojecimientos y, en el peor de los casos,
la pérdida del cabello en determinadas zonas. Se contagia
a través de animales, de niño a niño o de adulto
a niño. Se genera en lugares inhóspitos y es tratada
por vía oral.
Onicomicosis: Ataca las uñas.
Se contrae, usualmente, por tratamientos de pedicura con instrume ntos
no esterilizados, o bien en áreas muy húmedas e insalubres.
Se manifiesta con la destrucción de la uña. El procedimiento
médico consiste en un examen de laboratorio (cultivo) que
determinará el tipo de tratamiento.
Pitiriasis versicolor: Ataca, por lo
general, la espalda y el cuello. Es conocido comúnmente como
"hongo de playa". No obstante, además del mar,
puede contraerse en cualquier lugar húmedo, en condiciones
insalubres. Produce marcas blanquecinas y redondeadas en la zona
afectada. Por lo general el tratamiento que se aplica, combina los
de vía oral con los de uso tópico (cremas).
Candiriasis: Ataca la piel y las mucosas,
por lo cual casi siempre aparece en el área genital. Se manifiesta
con ampollas, pústulas (similar al acné), inflamación
y ardor. Aunque no es considerada una enfermedad venérea,
sí puede transmitirse por contacto sexual. Su tratamiento
- al igual que en el caso anterior - combina los medicamentos de
uso tópico (cremas) con los de vía oral.
Micosis profundas: Son las más
graves, ya que atacan los tejidos más profundos de la piel,
llegando a destruirla. Requieren de atención especializada
e inmediata por parte de grupos de dermatólogos. Por lo general
se contraen en nichos biológicos específicos como
selvas y cuevas, lugares áridos y secos o por contagio por
contacto con las heces de las palomas, entre otros animales. l
Sitios web consultados
http://www.pediatraldia.cl/
prevenir_micosis.htm
www.drpez.com
http://www.explored.com.ec/guia/fas838.htm
http://www.uaq.mx/
medicina/mediuaq/
Especialidades/
dermatologia/micosis.htm
http://www.latinsalud.com/articulos/00488.asp
| Normas de prevención |
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Según lo afirmado por el
doctor Flores, la micosis es una afección de fácil
tratamiento y curación. No obstante, agrega que recientes
estudios han mostrado casos complejos que se deben a que el
paciente deja pasar mucho tiempo antes de ir al dermatólogo,
o a que se automedica. También es importante considerar
que si una micosis se asienta sobre una herida previa (por
un golpe por ejemplo), esa herida tardará mucho más
en cicatrizar si es que lo hace, y de ser así dejará
cicatrices y/o secuelas que deben ser atendidas adecuadamente
por el médico. He aquí algunas normas de prevención:
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Practique una rigurosa higiene personal
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Después del baño, seque bien su cuerpo y deje
que sus pies se sequen un poco al aire libre. Esto puede lograrse
bañándose en las noches.
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Use talco después del baño.
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Evite usar toallas, zapatos o prendas de vestir de otras personas.
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Trate de no andar descalzo.
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Evite usar ropa de fibra sintética o prendas muy ajustadas,
que impidan la ventilación adecuada del cuerpo.
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Las personas diabéticas deben tener mayores niveles
de prevención ya que sus niveles elevados de azúcar
(glucosa) en la sangre favorecen el desarrollo y multiplicación
de hongos en la piel.
Coordenadas
Dr. Javier Flores, dermatólogo. Consultorio Martínez
Foschi.
Teléfono: (0212) 283 92 86.
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