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revista Estampas
 

Ségolène Royal
La bella que apunta al elíseo

Que en Francia estén
o no preparados para recibir en su residencia presidencial a una
mujer, ¡y socialista!,
sólo se podrá saber
a finales de este mes. Entretanto, ella se muestra bien plantada sobre sus elegantes tacones y en total sintonía con un electorado joven
que le escribe
por la red, independientemente
de que los numeritos de las encuestas no la favorezcan.
María Elisa Espinosa

Dicen que la oportunidad la pintan calva, pero en el caso de Ségolène Royal, en lugar de eso se pone bikini.

Esta mujer, guapa y con garbo, que no ha cesado de seducir a sus coterráneos para que en los comicios de este mes la coloquen con toda la prole y marido en las habitaciones de L’Elysée, no dudó en mostrarse en dos piezas durante el pasado verano francés.

Lucía así sus bien llevados 53 años y sus claras intenciones de no dejarse intimidar ante pacatos y/o detractores en este camino hacia la Presidencia de su país, con todo lo que eso puede significar en una nación donde los hombres han querido llevar la voz cantante dentro de la política.

Para ella, no obstante, ya muchos quedaron afónicos, y los que no, entran en el lote de les elephants, refiriéndose así a algunos compañeros del Partido Socialista —¿qué no dirá de los de derecha?—, quienes desde una tribuna desvencijada y con chirridos no han tenido más remedio que tragarse su machismo y presenciar cómo esta mujer, moderna y sin pepitas en la lengua, se ha convertido en objeto de culto de muchos seguidores. Su palestra, por lo que se dice y se lee, no se limita a la de los recurrentes mítines a nivel nacional en los que se presenta con amplia sonrisa, manos batientes y, desde hace un tiempo, sin lentes. No, señores. Además, madame Royal es de las que coloca gran fe sobre la tecnología, de allí que uno de sus principales canales de comunicación con la gente sea la Internet.

Por algo le dirán la “Mesías electrónica”. Pero exageraciones aparte, habrá que admitir que la mujer se las trae. Desde que abrió su sitio web www.desirsdavenir.org no ha parado de recibir visitas de jóvenes aportándole ideas para sus políticas de gobierno, así como para nutrir su más reciente libro.

Y añádasele a esto el también muy exitoso blog Segosphere, manejado por Thomas, el mayor de sus cuatro hijos, en el cual la candidata y el electorado tertulian sobre lo humano y lo divino, pero sobre todo, sobre lo que quieren los franceses, entre otras cosas: empleo y respeto.

Entre visitas te veas

Lo cierto es que a esta mujer le gusta dar pasos firmes, así sea calzando tacones altos, como aquellos tan criticados el año pasado en ocasión de su visita a Chile para caminar por las barriadas de Santiago y dejarse retratar con Michèle Bachelet, entonces candidata presidencial en ese país sureño, mientras ella apenas soñaba con superar a sus rivales varones dentro del PS galo.

Ségolène, sin embargo, haría caso omiso a aquella observación de estricto “protocolo diplomático”, tanto como lo hizo cuando —ya en plena campaña hacia el máximo cargo de su país— fuera objeto en enero pasado de una broma por parte del comediante y locutor de radio, Gérald Dahan, quien se hiciera pasar vía telefónica por el primer ministro de Québec, Jean Charest.

En  aquella conversación con el imitador,  se le llegó oír comentar a la candidata que su país apoyaba el proceso independentista de Québec, pronunciamiento que no tardó en ser utilizado en contra de la mujer y a beneficio de sus opositores, entre los cuales el más acérrimo es, sin dudas, el ministro del Interior y candidato por el partido derechista Unión por un Movimiento Popular, Nicolás Sarkozy.

Tampoco eso ha sido suficiente para amilanarla. Aunque casi, casi lo fue el incidente experimentado en otra visita, en esta oportunidad a los jefes máximos del Jezbolá, entre los cuales uno de sus legisladores comparó la ocupación del Líbano por parte de Israel con la ocupación de los nazis a Francia, durante la Segunda Guerra Mundial, sin que la mujer respondiera nada.

¡Craso error al cuadrado!, pues Royal, ante las críticas furibundas que no se hicieron esperar —precisamente por quedarse callada—, trató de salir al paso asegurando que su traductor simultáneo no le había echado el cuento completo. Pero ya el daño estaba vertido sobre la cancha, con todo y el punto a favor que esto implicó para los candidatos que le adversan.

Porque no es mentira que, si de algo se han servido los que compiten con la primera candidata a la Presidencia de Francia para desprestigiarla, es de su supuesta incapacidad en áreas álgidas como la Política Internacional. Incluso, lo han aprovechado más que su propia condición de mujer, lo cual para algunos ya es suficiente handicap.

¿O por qué recordarle que la elección presidencial no era un “concurso de belleza”? 

Flechazo desde el pupitre

Lo cierto es que ella, ya lo ha dicho, no quiere perder demasiado tiempo en inútiles menesteres, y mucho menos en aclarar el punto de la supuesta participación de uno de sus hermanos en la voladura de un barco de Greenpeace en 1985. Lo que hoy verdaderamente ocupa la cabeza y energía de quien aspira no sólo a suceder al derechista Jacques Chirac después de 12 años, sino a hacer historia patria erigiéndose en la primera Jefa de Estado de Francia, es recoger el mayor número de votos entre los electores de ese país.

Entre otras cosas les ha prometido que, de ganar los comicios, el poder no la va a cambiar. Como no lo logró su padre —¡y miren que el coronel Jacques lo intentó!— durante una infancia y parte de una adolescencia marcadas por visitas diarias a la iglesia, entonación de cánticos gregorianos y la prohibición de que las niñas de la casa se contactaran así fuera por asomo con la academia.

En el fondo, dentro de esa muchacha tímida y sometida, nacida en Senegal pero mudada muy pronto a la región rural de Lorraine, en Francia, ya residía una mujer hecha de esencia justiciera, quien supo salir en defensa de sus fueros cuando, cercana a los veinte años, lideró una demanda en contra del ultra católico papá negado a responder por la manutención de los hijos una vez que la esposa le solicitó el divorcio.

De allí en adelante la lucha por las causas sociales, ambientalistas y familiares parece haber marcado la ruta de Ségolène. Comenzando porque estudió, estudió
y siguió estudiando, hasta llegar a la exclusivísima Escuela Nacional de Administración, donde se forma la mayoría de los gobernantes franceses,
incluido el actual primer ministro Dominique Villepin, uno de sus compañeros
de clase.

Aunque no el único. Allá, sentado en un pupitre, François Hollande se prendó de ella. Y no era difícil: la determinación de acero de esta mujer surtió los mismos efectos que un flechazo de Cupido, ocurriendo que de allí en adelante la pareja creció, y no sólo en materia amorosa y engrosando a la familia: también subieron como la espuma y agarrados de la mano dentro de la política francesa, y específicamente dentro del Partido Socialista, del cual él, François, es hoy su presidente. Y ella, una de sus dirigentes más activas, participando como diputada a la Asamblea Legislativa a la vez que como presidenta del Consejo Regional de Poitou-Charentes.

Antes de eso, sin embargo, la mujer ya había hecho carrera en cargos ministeriales en las áreas de Educación, Medio Ambiente, Familia e Infancia con las plataformas de gobierno de sus compañeros de partido François Miterrand y Lionel Jospin, desde donde se hizo protagonista —e incluso beneficiaria— de leyes tan revolucionarias como el Pacto Civil de Solidaridad y Concubinato, una fórmula que en Francia ha facilitado las uniones libres como la suya, además de haber entregado una serie de derechos a las parejas homosexuales.

¡Fin de mundo!, aprovechan para recordar sus detractores. Mientras otros tampoco pierden la oportunidad para preguntarse si, de ganar las elecciones la bella Ségolène, el también muy ocupado papá François tendrá el tiempo suficiente para cuidar a los niños.

Ellos, por lo pronto, no piensan perder ni un minuto respondiéndoles. l

Fuentes consultadas:

en.wikipedia.org
www.perfil.com
www.time.com
www.iht.com
news.bbc.co.uk
www.diarioadn.com
www.wtopnoticias.com
freerepublic.com


mespinosa@eluniversal.com

 


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