- En el set
con mi ex
- Besos inolvidables
-

Amor
en tres tiempos

-

Erotismo
en la mesa

- Penélope Cruz
Excitante
TENDENCIAS
PROTAGONISTAS
-

Roger Hodgson, una leyenda en Caracas

- Los cinco imprescindibles de...
LA CARACAS DE...
- Rafael Brito
MODA
-

Hombro
a hombro

GASTRONOMÍA
- Risottos
a la boca
VIVIR MEJOR
BELLEZA
  -Agenda
belleza 2009
TENDENCIAS
- La química se acaba, ¿y el amor?
COCINA
- San Valentín,
un día para recordar
TECNOLOGÍA
-

Todos sus archivos a un ¡click!

PUNTO Y APARTE
CRIMENES
HOROSCOPO
CRUCIGRAMA
crucigrama.shtml
ARCHIVO
CONTACTENOS

VIVIR MEJOR TENDENCIAS
 

La química
acaba
¿Y EL AMOR?

Es un hecho. Los cosquilleos, la taquicardia
y las sudoraciones propias del enamoramiento inicial tienen fecha de vencimiento. Pero el asunto no es mal para morirse, porque eso no significa que el amor acaba. Incluso, hay quienes dicen que lo bueno apenas comienza
.Por Efraín Castillo

Pedro y Andreína se conocieron en un bar, una noche en que ambos andaban distraídos. Él volteó desde la barra y sintió como si sonara un campanazo en su cabeza cuando miró su escote. Ella observó su figura corpulenta y su barba a medio crecer y comenzó a sudar. "Hola, cómo estás", le dijo él. "Aquí, esperando al príncipe azul", respondió ella, entre pícara y coqueta. A los cinco minutos estaban conversando y riendo como si se conocieran de siempre. A los diez, un roce "casual" de manos les erizó la piel y los ruborizó como si fueran adolescentes. A las tres horas un "no puedo dejar de pensar en ese tipo" de Andreína y un "tengo que llamarla ya" de Pedro. A las dos semanas, este ritual de cortejo ya se había repetido varias veces, sólo que con besos y caricias, mariposas en el estómago, palpitaciones y hasta pérdida de apetito. Al mes, ya habían hecho el amor. A los seis meses se habían dicho "te quiero", se habían planteado proyectos comunes, se tomaban de la mano insistentemente y sentían hormigueo. Al año o un poquito después, se sintieron preocupados, aunque no lo comentaran: "ya no es lo mismo", susurraba ella; "no me emociona verla", confesó él ante un amigo. "¿Será que se acabó?", piensan los dos, mientras comparten la misma cama y ven televisión.

Aunque la historia es ficticia, en todo el mundo millones de Andreínas y Pedros seguro están viviendo algo similar. Y no necesariamente porque sean presas de la rutina o el desamor. Simplemente son víctimas de eso que se llama química.

"La lujuria
es el deseo ardiente
de SEXO y cuando
se manifiesta es porque el organismo está produciendo testosterona"

SÓLO ES QUÍMICA, QUÍMICA…
Lo proponen las películas o los poemas, pero duélale a quien le duela, los arrebatos de la pasión no duran para siempre. Al menos así lo tienen claro los científicos. "Los seres humanos se encuentran biológicamente programados para sentirse apasionados entre 18 y 30 meses", afirma Cindy Hazan, investigadora de la Universidad de Cornell (Nueva York), citada por el website especializado www.buenasalud.com Esto quiere decir entonces que, en el mejor de los casos, dos personas se sienten fervientemente atraídas por poco más de dos años. ¿Qué hay detrás de tan finitas sensaciones? Un asunto frío y, por supuesto, nada relacionado con el romántico corazón. "El enamoramiento es un proceso en el que están involucradas muchas sustancias químicas y hormonas segregadas por el hipotálamo, una importante glándula que se ubica en la corteza cerebral. Sin embargo, éstas sólo actúan durante un tiempo determinado", apunta un artículo publicado en www.universia.edu.pe. La dopamina, la feniletilamina y las feromonas son algunas de las sustancias que libera el cerebro a todo el organismo durante el proceso de flechazo y la ilusión inicial. La antropóloga Helen Fisher, investigadora de la Rutgers University de Estados Unidos, identifica tres etapas químicas relacionadas con el amor, de las cuales dos están vinculadas con los primeros tiempos de acercamiento en una relación de pareja: la lujuria y la atracción. "La lujuria es el deseo ardiente de sexo y cuando se manifiesta es porque el organismo está produciendo testosterona. La atracción se manifiesta a través de euforia, exaltación, falta de sueño o apetito y es producto de la segregación de dopamina y norepinefrina, estimulantes naturales del cerebro", se lee en www.buenasalud.com."Además, esa cumbre de químicos corporales disminuye a medida que pasa el tiempo, probablemente porque el cerebro produce menos sustancias o porque los receptores del organismo se adormecen. El amor se deteriora y evoluciona -refiere Fisher, citada en el portal www.consumer.es-, y este avance es lo que nos permite establecer distinciones entre varias parejas potenciales o conservar la energía del apareamiento y enfocarla sólo en una pareja". Para la profesora Cindy Hazan, de la Universidad de Cornell (Nueva York), el asunto amoroso inicial sólo está relacionado con la configuración biológica del hombre como una "máquina de amor" que no tiene otro objetivo primario que el de la procreación para preservar la especie. "El amor posee un tiempo de vida lo suficientemente largo para que la pareja se conozca, copule y tenga un niño. En términos de la evolución, no necesitamos de corazones palpitantes y sudor frío en las manos", se lee en el portal www.buenasalud.com.

TRANQUILOS… NO TODO ES ATRACCIÓN
¿Está el ser humano condenado a caer en el desamor tras el fin de las mariposas en el estómago? Según la doctora Rosaurora Cárdenas, médica sexóloga del Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela, el asunto no debe ser motivo de despecho. "La etapa más intensa de toda relación de pareja dura entre seis meses y un año. Después se estabiliza y esa segunda parte de la química del amor dura entre tres y cinco años. Tras ese período la producción de neurotransmisores se estabiliza y las estructuras cerebrales se acostumbran a la presencia de esas sustancias. Pero esto es un proceso natural que demuestra que la relación de pareja no es un asunto meramente animal o biológico".

Y es que, para Cárdenas, lo que distingue al hombre del resto de los seres vivos del planeta es precisamente su capacidad racional. Una capacidad que lo hace aparearse más allá de lo sexual. "El amor es un concepto subjetivo y no se basa únicamente en la atracción física. El amor tiene otras cosas importantes como el compromiso, el respeto, el afecto, la identificación de virtudes en el otro para tenerlo cerca. Cuando una persona tiene una relación estable, puede comunicarse adecuadamente con su pareja, se siente querida y emocionalmente llena, pues puede decir que está enamorada, aun cuando el hormigueo de la atracción física inicial haya bajado".

Los científicos de la química corporal, sin embargo, creen que en la etapa menos apasionada, el cuerpo produce otras hormonas que ayudan a afianzar los afectos. "Según Gareth Leng, de la Universidad de Edimburgo, la oxitocina ayuda a forjar lazos permanentes entre amantes tras la primera oleada de emoción. La oxitocina está involucrada en muchos aspectos del amor, desde el maternal hasta el hecho de que algunos logren permanecer felices por décadas con la misma pareja, o que otros sean incapaces de forjar una relación duradera", se lee en www.consumer.es. Por su parte, un estudio referido por el site www.universia.edu.pe señala que "el compromiso, cariño, respeto, diversión y comunicación estimulan la producción de endorfina, que actúa como analgésico natural y produce una sensación de placer y bienestar permanente".

Cárdenas deja claro que la disminución del fuego de los primeros años también dejará abierta la posibilidad para ver la realidad de las relaciones, sobre todo porque muchas no están sustentadas en el amor. "Lo fisiológico debe ir de la mano de las satisfacciones emocionales o de lo contrario se acabará el amor. A muchas parejas se les acaba el boom de la química y en ese momento comienzan a darse cuenta de los problemas que han estado escondiendo por largo tiempo tras la aparente excitación de las pasiones. Ahí aparecen las frustraciones de los que no se sienten comprendidos por sus pares, el resentimiento por las infidelidades, o peor aún, las culpas de quienes no han podido crecer con esa relación de pareja. Cuando eso ocurre, muchas veces viene la ruptura".

Así lo resume el artículo publicado en www.universia.edu.ve: "El amor que mantiene unida a la pareja es el que perdura en el tiempo y no el hormonal. Si se acaba por la pérdida de atracción física, entonces no es amor y nunca lo fue".

"Mientras que se tenga capacidad física y haya AMOR por esa persona que está al lado, es posible reavivar la llama"

DONDE HUBO FUEGO…
"Mientras el organismo tenga capacidad física y haya amor por la persona que tienes a tu lado, es posible reavivar la llama y aumentar la producción de esas sustancias que al principio nos generaban cosquillas en el estómago". Así de optimista es la doctora Rosaurora Cárdenas, para quien la química de los primeros años de relación es absolutamente recuperable. "Hay que utilizar la inteligencia erótica, lo que significa aumentar la comunicación en ese ámbito. La gente tiene que decirle a su pareja qué le gusta hacer, cómo y dónde, qué le causa placer, qué fantasía tiene. Además, las personas deben procurar acariciarse afectivamente, decirles a sus parejas lo que les atrae físicamente y emocionalmente de ellas. También debe estimularse la creatividad, que va desde hacer un baile, colocar velitas, cambiar de ambiente, hacer un viaje, romper la rutina o cumplir una fantasía conjunta. Allí es donde está el secreto, en cultivar esta creatividad desde el principio de la relación, porque esto, definitivamente, incide en la producción de esos químicos que nos producen placer".

Además de gustarse y disfrutarse físicamente, Cárdenas insiste en la consolidación de una relación en la que ambos puedan crecer. "Incluso cuando el hormigueo pasa, muchas parejas son felices con el pasar de los años porque se sienten bien emocionalmente, porque se sienten correspondidos en sus necesidades, porque tienen un proyecto individual que pudo ser compaginado con un proyecto de pareja y van realizándose individualmente y como dúo. Eso es lo que nosotros proponemos como terapeutas: la consolidación de parejas interpersonales, porque el cuento del macho proveedor y la mujer sumisa ya no va. Lo sano es construir un proyecto de vida en conjunto, con afecto y respeto mutuo. De lo contrario, no habrá química que valga".

efcastillo@eluniversal.com

Nació de ti, nació de mí…
El cuerpo humano libera cerca de 250 sustancias al estar ante una persona que le resulta atractiva. Así lo asegura Andrew Stanway, autor del libro Las relaciones amorosas, citado en un artículo del portal www.geomundos.com.
"Se desprenden hormonas, ácidos, gases y olores, se mezclan y crean una revolución interna que convierte lo racional en irracional, la prudencia en torpeza y la serenidad en nerviosismo". He aquí algo de lo que sucede:
• En el cerebro se producen pequeñas descargas y se segregan los neurotransmisores que causan los estados placenteros y la sensación de hormigueo en el cuerpo.
• Las pupilas se dilatan.
• Se segregan las llamadas feromonas, mensajeros químicos que se transmiten por el aire y penetran por la nariz, produciendo sensaciones de agrado o descontento.
• Debido a la adrenalina se produce una alteración en la dermis, lo que hace a quien esté enamorado más sensible al tacto de su ser amado.
• El ritmo cardíaco crece hasta 100 pulsaciones por minuto.

Fuentes consultadas
www.buenasalud.com
www.geomundos.com
www.universia.edu.ve
www.consumer.es

Coordenadas
Rosaurora Cárdenas. Médica Sexóloga. Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela. Telfs.: 0212 552.89.22/552.83.55

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso