- Las trillizas de oro. Se Dice: El turno de John Kennedy.
- La casa de Theja.
El Dato: Carmen.

- De amor y de otros asuntos. La Cita: Unicas.

 CRONICA
- Los cuatro cafecitos que no me tomé
- El amor está
en todas partes
- Intimidades ajenas
- Los astros y San Valentín por Walter Mercado
- Apasionados
BELLEZA
- Sin rastro de vello
MODA
- Sexy y natural
SALUD
- Cura oriental
para la ansiedad
TENDENCIAS
- Cuerpos más funcionales
FAMILIA
- El ejemplo inculca hábitos sanos
COCINA
- El orégano
MASCOTAS
- Perros citadinos
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 

Cura oriental
para la ansiedad

¿Se siente con los nervios de punta? Apague su cerebro y arremánguese los pantalones

Hace unos días me dirigía en el asiento de atrás de un taxi a una cena de negocios. Aunque había esperado con impaciencia la reunión, me sentía nervioso y un poco ansioso. No había un verdadero motivo para ello, dado que nada en particular dependía de la reunión. Acababa de regresar después de un largo día en otra ciudad que requirió una concentración bastante intensa y no había tenido tiempo de recuperarme; mi mente -como suelen hacer las mentes- comenzó a buscar razones para mi ansiedad. Luego, de golpe, vi la situación desde un nivel puramente energético.
La ansiedad y el nerviosismo surgen cuando la energía de los riñones está baja (según el conocimiento médico oriental), independientemente de las circunstancias externas. Si una factura sumamente elevada le llega por correo, por ejemplo, y la energía de sus riñones está fuerte, usted no le hace el más mínimo caso. Si, por el contrario, su energía renal está debilitada por, digamos, estrés, cansancio, enfermedad, mala alimentación, demasiado sexo o falta de ejercicio, la cuenta provocará que experimente una terrible caída energética. Pero si ajusta la energía de sus riñones, incluso si la factura aún debe ser pagada, ello no le causaría mayor preocupación.
El taxi no tenía un vidrio de división entre el conductor y el pasajero, y el chofer era un tipo más bien tosco, así que no me sentía cómodo realizando un exhibición como si fuera uno de esos bichos raros iniciados en terapias alternativas: echar mis caderas hacia adelante para presionar y frotar la parte baja de la espalda -el enfoque más directo- estaba totalmente descartado. Después de todo, uno siempre debe mantener el decoro, se tambalee la energía de los riñones o no. En lugar de ello, opté por presionar una discreta combinación de puntos meridianos que, con igual fuerza, realizaría el ajuste requerido, incluso si la sensación inmediata no sería instantáneamente gratificante. La cura fue milagrosa, y en cuestión de minutos había desaparecido todo indicio de ansiedad: me sentía tan calmado y dueño de mí mismo que para el momento en que me senté a la mesa, me había olvidado por completo de que se trataba de una reunión de negocios cuyos resultados podrían beneficiarme.
Así que si se siente nervioso o ansioso sin motivo aparente y quiere un remedio rápido que se aplique usted mismo y que no le haga verse demasiado estúpido en público, permítame presentarle la información que logró el milagro.
Comience por identificar qué está sintiendo y acéptelo a un nivel energético, en lugar de tratar de determinarlo con la mente. Dígase: "Estoy haciendo esto ahora para fortalecer la energía de mis riñones y así eliminar todo rastro de ansiedad y nerviosismo".
Ahora, sentado como si se doblara para atarse los cordones de los zapatos, use sus dedos pulgares para presionar directo detrás de la articulación interna del tobillo en ambas piernas, en esa oquedad natural ubicada donde la carne sobre el hueso es delgada, hasta que sienta que un dolor placentero se esparce a través de su tendón de Aquiles. Al presionar este punto (3 de riñón), sus riñones obtienen más energía del agua o la humedad -el "elemento fuente" de estos órganos- que se encuentra en el "aire" del ambiente que le rodea a usted, y ese incremento hace que se relajen.
Luego, con sus piernas dobladas en ángulo recto, use sus dedos índices para ejercer presión en el músculo directamente lateral a la tibia, justo debajo del borde de cada rodilla hasta que sienta un dolor que se irradia por la pierna hacia el pie. Este es un punto del canal de estómago (36 de estómago), pero estimularlo en combinación con el 3 de riñón aviva el "fuego de los riñones", el cual calienta el "agua" y le proporciona vigor.
Finalmente, durante un momento respire lentamente para calmar su mente y permitir que la energía se asiente.
Por cierto, pese a mi discreción, el taxista me observó por el retrovisor y me lanzó una mirada de desprecio, como si yo fuera alguna clase de sujeto raro alternativo que se estuviera estimulando (lo cual es cierto, supongo), pero, ¡qué diablos, no eran sus riñones! l

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso