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| Consejos que ayudan |
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Antes de ir a la playa, es recomendable depilarse un par de
días antes, para evitar que la piel se irrite.
l Al depilar con cera no use
cremas hidratantes.
l Para retirar los restos de
cera, use un algodón empapado en aceite.
l Usar un producto astringente
después de la depilación, refresca, calma la piel
y cierra los poros.
l La infusión de romero
fría calma la piel en caso que se inflame
l La infusión de manzanilla
evita irritaciones.
l El aceite de germen de trigo
relaja la piel tras la depilación.
l La leche de avena es muy eficaz
para las pieles alérgicas después de depilación.
l Para debilitar el vello, frote
suavemente la piel con piedra pómez durante unos segundos
en la ducha. |
Sin rastro de vello
Lucir una piel suave y libre de vello es
el objetivo de la depilación femenina. Técnicas sofisticadas,
además de las tradicionales, retrasan la aparición
del nuevo vello o incluso lo eliminan definitivamente. Seleccione
la que más le convenga. Carolina
Quintero
¿Quién se atreve a alzar los
brazos con la menor sospecha de que un vello inoportuno esté
a la vista? Sin comentarios. Entre un gesto de higiene y uno de
belleza, la depilación forma parte del ritual del cuidado
femenino, el cual se inicia en la adolescencia y cuyo propósito
es eliminar esos vellitos en lugares no deseados como las piernas,
la línea del bikini, la parte superior del labio o las axilas.
Y es que hay vellos de pelos. Hay quienes los tienen claros, diminutos
y dóciles, como hay otras con el vello oscuro, grueso y rebelde,
todo depende del sistema piloso según la genética
de cada mujer. El pelo es un producto de la epidermis en forma de
filamento que existe en casi toda la superficie del cuerpo. Se compone
de raíz, que está introducida en el folículo
piloso, y tallo, que es la parte que emerge a la superficie, y que
recibe un nombre distinto según su localización y
morfología.
La depilación o eliminación del vello con fines estéticos
es una costumbre que data desde tiempos antiguos, cuando las egipcias
y griegas, recurrieron a procedimientos tan rústicos como
la aplicación de pastas artesanales, resinas y cera de abejas;
una tradición que se transmitió a los árabes,
se perfeccionó en el tiempo, y continuó hasta al presente,
donde existe una multiplicidad de opciones, métodos y técnicas
que se destacan por su comodidad y eficacia, sus ventajas e inconvenientes.
La elección de uno u otro depende del tiempo que desee retrasar
la aparición de nuevos vellos, de la zona que vaya a depilar
o del cuidado que quiera proporcionársele a la piel.
Afeitadora de hojilla,
tradicional y segura
Es la técnica más rápida, sencilla y económica,
pero tiene el inconveniente de que corta el vello a nivel de la
piel -no de raíz- lo cual fortifica y activa su crecimiento.
Al utilizar es aconsejable humedecer previamente la zona y untar
una crema o espuma específica, y no el jabón, ya que
reseca la piel. También es importante hacerlo en dirección
contraria al crecimiento del vello, de abajo hacia arriba, teniendo
cuidado con los posibles cortes. Su duración es escasa, pasados
dos o tres días los "cañones" están
a la vista. Las últimas novedades en afeitadoras para la
mujer vienen en diseño ergonómico con características
propias que se adaptan a la perfección a todas las zonas
del cuerpo femenino: cabezal ovalado, dos o tres hojas con hilos
protectores, suaves almohadillas y banda lubrificante.
Cremas depilatorias,
para zonas delicadas. Consiste en ablandar y destruir el
tallo del vello bajo la acción de un producto químico,
pero sin removerlo de raíz. Al momento la piel resulta suave
y tersa, con un aspecto inmejorable. Aunque el vello crece en cinco
días -pero de una forma más suave que con la afeitadora-,
puede provocar ligeras irritaciones en pieles sensibles; se recomienda
entonces hacer una prueba en una zona pequeña, antes de usarlas
por primera vez. Las actuales cremas depilatorias poseen ingredientes
como aloe vera y extractos de seda suavizante que hidratan la piel,
leche de almendras dulces para las pieles sensibles, o alfahidroxiácidos,
que suavizan y afinan la piel. También están enriquecidas
con activos calmantes y perfumes agradables.
Cera, eficaz, pero dolorosa.
En este caso, los vellos son arrancados de raíz. Tardan de
tres a seis semanas para crecer y no generan molestia cuando salen.
Es un método que requiere técnica, agilidad y tolerancia
al dolor. En caso de usar cera caliente, se debe extender el producto
sobre la piel limpia y seca y en cuanto empiece a endurecer, dar
un tirón en el sentido contrario al nacimiento del vello.
La cera fría viene adherida a unas bandas de papel, fáciles
de utilizar. Sólo hay que frotarlas entre las manos, aplicarlas
sobre la piel de forma firme y retirarlas igual, con un movimiento
rápido. Limpie los restos de cera con un algodón impregnado
en aceite de almendras para dejar la piel suave.
Máquina eléctrica,
de acción probada. Al igual que la cera, también
arranca el pelo de raíz y al crecer, lo hace menos fuerte.
Los resultados son duraderos y la piel se mantiene suave y bien
depilada. Actualmente estas máquinas emplean sistemas como
una nueva distribución de pinzas, varios discos rotativos
o accesorios de frío que disminuyen notablemente las molestias.
En ciertos casos pueden producir foliculitis (pelos enquistados)
por lo que es conveniente hacerse exfoliaciones periódicas.
El láser, rayo
milagroso. Para quienes quieren acabar con sus vellos, por
los menos en los próximos cinco años, la tan avanzada
y costosa técnica del láser es la mejor opción.
Consiste en sesiones de aplicaciones de longitudes de onda que destruyen
la raíz del vello. El haz de luz que emita el láser
actúa absorbiendo la melanina concentrada en el vello y llega
hasta el bulbo debajo de la piel. Los pulsos de láser inhabilitan
varios folículos a la vez, impidiendo su crecimiento. Son
necesarias entre tres y ocho sesiones (dependiendo del grosor y
color del pelo y de la piel). Las únicas excepciones son
los vellos carentes de melanina (rubios o blancos).
Depilación eléctrica, definitiva.
Es una técnica practicada solamente por los dermatólogos,
ya que consiste en destruir el folículo pilosebáceo
por electrocoagulación, con el fin de evitar que el vello
vuelva a salir. Si bien es cierto que resulta eficaz, también
es larga y costosa, ya que cada folículo se trata por separado.
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