
FOTO: WWW.SHUTTERSOTCK.COM/THOMAS M PERKINS
¡TREMENDA TAREA!
Además de ser una manera de reforzar los conocimientos y medir el grado de comprensión de los niños en clase, las asignaciones escolares podrían ser la oportunidad perfecta para que padres y representantes se evalúen a sí mismos en su desempeño como guías y compañeros de los infantes Por Annie Suárez
Empieza un nuevo año escolar y, con él, las tareas. Sí, esas asignaciones que no parecen tener fin y que, para algunos, pueden ser una gran complicación, porque representan tiempo y, sobre todo, paciencia, mucha paciencia. Sin embargo, todo ese asunto de sentarse con los pequeños no es simplemente una carga con la que debe lidiarse día tras día. "Acompañar a los niños en la realización de las tareas escolares representa una oportunidad para que los padres y representantes se comuniquen con ellos y los orienten, más allá del aspecto académico, como seres humanos. Más importante aún, en esos momentos los adultos pueden demostrar que son capaces de ser guías y compañeros. Por lo tanto, no sólo los infantes deben comprobar sus conocimientos cuando hacen los quehaceres del colegio, también los más grandes están a prueba, porque deben demostrar que saben ser esas personas en las que puede confiarse y a las que puede recurrirse cuando las cosas se ponen difíciles". Esa es la visión de Doris Gicherman Jawec, psicopedagoga venezolana, quien conversó con Estampas acerca de la importancia de las tareas escolares y del papel que juegan los adultos en estas actividades, que no sólo tienen implicaciones académicas, sino también emocionales y psicológicas en el desarrollo de los infantes.
| Detector de dificultades |
La especialista señala que las tareas también pueden ser una oportunidad para que los adultos a cargo detecten si el niño presenta alguna dificultad mental o conductual que le impide hacer las actividades con soltura. "Es en ese momento cuando se debe buscar la ayuda de un especialista. Claro está, una vez agotadas todas las estrategias para que el infante realice la asignación".
|
Recurso de aprendizaje
De acuerdo a Gicherman, la importancia académica de las tareas parte de que su realización permite estimular el aprendizaje como el refuerzo de lo que se impartió en el salón de clases. "El hecho de cumplir con estas actividades implica beneficiar al alumno con el rendimiento, pues evita esa tediosa acumulación de lagunas en el tiempo; se trata, pues, de un aprendizaje continuo. Las tareas les ayudan a repasar, practicar e integrar las lecciones vistas en el aula. Con ellas aprenden a prepararse para la clase del día siguiente. También se entrenan en eso de aprovechar los recursos que tienen a su disposición, como, por ejemplo, las bibliotecas, los libros de consulta, los diccionarios, las enciclopedias, Internet. De igual forma, cuando las realizan desarrollan las destrezas necesarias para investigar, tales como localizar, organizar y condensar la información. Finalmente, gracias a éstas, pueden investigar las materias más a fondo y con mayor calma que la que permite el tiempo planificado dentro del salón".
Desde el punto de vista psicológico, ¿qué hay de los hábitos?
"Las tareas permiten inculcar en los niños hábitos y actitudes importantes; la capacidad de trabajar por su cuenta. Me refiero con esto a los conceptos de autonomía e independencia. Además, les permite internalizar un sentido de responsabilidad por el aprendizaje, autodisciplina y manejo del tiempo. Con respecto a este último punto, recordemos que, para muchos niños, las tareas representan la primera oportunidad en su vida de programar el tiempo y trabajar bajo la presión del reloj. Por supuesto, también se traducen en el desarrollo de la iniciativa y el gusto por los estudios".
¿Qué impacto tiene la tarea en la obtención y fijación de los conocimientos?
"Practicar con las tareas contempla reforzar los conocimientos abriéndole todas las posibilidades al niño para interpretar y darse cuenta de lo que acontece a su alrededor. Además, es una manera de hacerle frente a la ambigüedad ante preguntas para las que no ha tenido respuesta".
¿Es un recurso realmente eficaz a la hora de aprender más y mejor?
"Por supuesto, siempre y cuando el niño aplique la interpretación de lo que está investigando y no se limite al 'copia y pega', como usualmente ocurre al ubicar información por Internet".
 |
Las tareas permiten inculcar en los niños hábitos y actitudes importantes que, de seguro, les será de gran provecho con el pasar de los años
|
| Cuestión de tiempo |
Gicherman indica que es importante tener presente el tiempo de dedicación.
• Entre Kinder y tercer grado de ciclo básico, la mayoría de los niños no debería dedicarse a las tareas más de 20 minutos por día durante la semana.
• En el caso de los alumnos que cursan entre cuarto grado y sexto grado de ciclo básico, se recomienda de 20 a 40 minutos por día.
• Para los estudiantes de séptimo grado de ciclo básico a primero de ciclo diversificado, se considera conveniente, por lo general, un máximo de dos horas al día, cinco días a la semana.
|
Una responsabilidad compartida
La tarea escolar no es, precisamente, la actividad favorita de los pequeños ni de las familias en general; por ello, la experta recomienda: "Dar con una estrategia que funcione puede ayudar a evitar momentos de crisis cuando haya que hacerlas. La expectativa con resultados positivos va tomada de la mano con la motivación que se imparta, además del sentido que le encuentre el niño a la asignación".
¿Cuándo las tareas escolares pueden convertirse en una experiencia negativa?
"Tienen su efecto positivo cuando se logra que el niño, además de aprender, aprehenda, lo cual significa que interiorice el objetivo de la actividad. Ahora, el efecto negativo se da cuando se obliga al pequeño a efectuar algo para lo cual no está preparado, porque carece de las estrategias y porque está solo; es decir, cuando no cuenta con un adulto que lo asista y le brinde su apoyo, tanto afectivo como intelectual".
¿Algunos niños requieren de más tareas que otros?
"Casi siempre los maestros asignan las mismas tareas a todo el grupo, pero creo que si un maestro desea que un niño refuerce un objetivo que no logró por sí mismo, darle algo extra no está de más. Pero, en ese caso, debe solicitar la participación de alguien que lo oriente en casa".
¿A que se debe que el niño no quiera hacer la tarea?
"Los niños necesitan saber que sus padres y los adultos allegados a ellos consideran importantes a las tareas. Si saben que ellos se interesan por sus deberes, se sentirán más motivados para cumplirlos y entregarlos a tiempo. Pero, en ciertas ocasiones, puede suceder todo lo contrario. Entonces, los pequeños se sienten abandonados y sin saber por dónde comenzar. Ese es el verdadero origen de la negación y los berrinches a la hora de hacer la tarea".
¿Eso quiere decir que la tarea no es responsabilidad exclusiva del niño?
"Considero que es responsabilidad de la tríada colegio-niño-hogar. Esto es lo que permite, realmente, afianzar el aprendizaje y, para ello debe mantenerse la comunicación entre todos los participantes".
 |
| Para los pequeños es muy valioso saber que sus padres consideran importantes las tareas |
| Ambiente adecuado |
| La psicopedagoga afirma que el lugar donde se realizan las tareas debe gozar de buena iluminación y ventilación. Deben evitarse los distractores como la televisión, la música, el teléfono o la computadora. "De igual forma, el niño debe contar con los recursos para la elaboración de sus deberes: diccionarios, enciclopedias, libros, apuntes, etc.". |
Papel de los adultos
La psicopedagoga afirma que las tareas escolares sirven para informar a los padres y representantes acerca de la educación que están recibiendo sus niños y conocer más al colegio al cual ellos asisten. "Pero también la realización de estas actividades representa una ocasión ideal para que los adultos demuestren que pueden apoyar a los pequeños, ser sus guías. Además, es una excelente oportunidad para mejorar la comunicación entre ellos y sus hijos".
¿Cómo y cuándo deben participar los adultos en las tareas de los niños?
"Casi todos los niños necesitan saber que sus padres y los adultos allegados a ellos consideran que sus tareas son importantes. Esto los motiva no sólo a hacerlas, sino a terminarlas y a entregarlas a tiempo. Sin embargo, puede darse el caso del niño para el que no hay lugar para los adultos a la hora de las tareas. Estos son los pequeños que disfrutan de su independencia. Son infantes cuyas habilidades en lo académico y su capacidad de organización les permite trabajar autónomamente en cualquier tipo de tarea. Pero lo común es que para los niños la participación de sus padres sea vital. Ellos necesitan de su ayuda para sentir que pueden arreglárselas bien con sus tareas. ¿En qué consiste ese apoyo? En ayudarles a descifrar las instrucciones. Otras veces puede tratarse de orientarlos para que localicen cierta información. Una vez que lo niños entienden la tarea, pueden funcionar por sí solos".
Tomar el hábito
sin estrés |
La experta explica que todo hábito se inicia en los primeros años con el aseo, el sueño y la alimentación con el debido estímulo. "No obstante, debe tenerse en cuenta que una carga excesiva en las tareas escolares puede frustrar a los niños y ser causa de un estrés infantil, interfiriendo con su salud, lo cual se manifiesta a través de síntomas tales como fatiga, ansiedad, dolores de cabeza, perturbaciones en el sueño y dolores de estómago".
|
USTED, ¿CÓMO AYUDA A SU HIJO ?
Gicherman explica que no siempre los adultos aciertan a la hora de orientar a sus niños en la realización de las tareas escolares. En ocasiones, algunos malentienden sus roles de guía y colaborador, sin saber que con esto pueden perjudicar la formación académica, psicológica de los pequeños y afectarlos emocionalmente. De acuerdo a la especialista, el comportamiento del padre o representante con respecto a la tarea de los infantes a su cargo podría ser ubicado dentro de alguno de
los perfiles de la siguiente clasificación:
El sobre-protector
Características
Según la experta, es el padre que, debido a su amor excesivo, hace que el niño no funcione por sus propios medios. "Todo se lo suple. No le da el chance de hacer las cosas y termina por hacerle la tarea".
Efectos en el niño
•No le permite aprender.
•Perjudica su autoestima, porque siempre sentirá que no puede hacer las cosas por sí sólo.
•Se vuelve dependiente.
•Evita que el pequeño desarrolle la capacidad de vencer los obstáculos por sí mismo.
El autoritario
Características
Gicherman señala que, generalmente, este perfil coincide con el del descalificador. "Se puede identificar porque continuamente está dándole normativas al niño, no le da un respiro".
| Tareas dirigidas |
La especialista señala que pueden ser una buena idea, siempre y cuando se evalúe quién compone el equipo que coordina las tareas dirigidas y que esa persona cuente con un perfil adecuado. "En ocasiones sucede que no se toman en cuenta las dificultades que muchos niños y/o adolescentes presentan al acudir a estos sitios y en vez de remediarse la situación, se empeora. Igual ocurre con los tutores. Estos deben gozar de una preparación correcta para ese rol de orientador".
|
Efectos en el niño
• Al igual que el perfil anterior, perjudica su aprendizaje.
• El niño desarrolla un temperamento temeroso y estará continuamente angustiado.
• Se puede deprimir.
• Se sentirá incapaz a la hora de afrontar los retos.
• Cuando sea adulto, se inhibirá ante las figuras que considere de autoridad.
El descalificador
Características
La especialista comenta que, generalmente, este perfil coincide con el del padre autoritario. "No le da crédito al niño, no valora su esfuerzo ni nada que pueda hacer. A veces no expresa con claridad lo que quiere decirle al pequeño. Puede tratarse de un padre que está agotado por el trabajo o por sus obligaciones y, entonces, pierde la paciencia con facilidad.
Efectos en el niño
•También perjudica su aprendizaje.
•También puede hacer que el niño se deprima y se sienta frustrado.
•No desarrollara la capacidad de asumir retos.
•Crecerá inseguro y, probablemente, de adulto lo seguirá siendo.
|
| Los deberes escolares también sirven para informar a los padres y representantes acerca de la educación que están recibiendo sus niños |
El negligente
Características
Apunta la psicopedagoga que a los adultos que entran en este perfil no les importa nada. "Sólo se acuerdan de su papel cuando los llaman del colegio porque el niño va mal. Pero no son constantes y pronto abandonan. Casi siempre son personas que no querían asumir la responsabilidad de un niño. Pueden ser padres novatos o individuos a quienes este rol los tomó por sorpresa. Otra característica que siempre encaja en este perfil es que prefieren comprarle cosas al niño para sacárselo de encima".
| Un guía suplente |
Si los padres o representantes trabajan y no pueden contar con los servicios de un tutor o pagar tareas dirigidas, Gicherman propone que el rol de guía sea cedido a un adulto responsable que pueda ayudar al pequeño en las actividades escolares. "Puede tratarse de un tío, tía o un hermano mayor, siempre y cuando tenga la capacidad de colaborar con el niño en sus asignaciones".
|
Efectos en el niño
•Pierden la motivación ante el aprendizaje.
•Se vuelven indiferentes
•Casi siempre, al llegar a la adolescencia, ya no quieren hacer nada.
•Terminan siendo adultos a los que les gusta el camino fácil. Casi siempre quieren tener lo mejor, pero no se esforzarán por alcanzarlo.
El bien ubicado
Características
Gicherman señala que este es el adulto ideal como guía en las horas de tarea escolar. "Aprecia, admira y transmite. Disciplina y forma, pero de manera afectuosa. Da lo mejor de sí para enseñar, da ejemplo y apoyo. Le habla al niño con la verdad en la mano, no la sustituye por una mentira piadosa. Si no sabe responder algo, acompaña al niño para que lo busquen juntos. Es participativo, colabora incluso con el medio educativo en el que se encuentra el pequeño. No manifiesta actitudes que desautoricen a la maestra. Todos esos elementos lo convierten en un padre o representante responsable".
Efectos en el niño
"El crecimiento psicoeducativo del niño va a estar muy bien y lo va a convertir en un ente maduro. Va a ser un ente pro-vida, porque va a crecer al compás de la vida", afirma la especialista.
La experta recuerda que lo más importante es recordar que la clave del éxito en la educación, y en cualquier aspecto de la formación de un infante, es demostrarle disposición, dedicación y afecto, además de nunca olvidar que los valores se forman en el hogar. "Así cuando ese niño crezca y se convierta en un adulto, podría encontrarse dentro de un ambiente muy contaminado, pero le hará frente de manera correcta, partiendo de los principios que aprendió en casa de pequeño. La tarea más importante que el adulto tiene como orientador es, precisamente, esa".
asuarez@eluniversal.com
Coordenadas
Doris Gicherman
Unidad Psicopedagógica Integral Doris Gicherman
Telfs.: (0212) 991.3340 y 993.5303.
E-mail: upidg@hotmail.com
www.psicopedagogia.com
Ver también en Encuentros:
- Rostros de la adolescencia
- "Pertenezco y luego existo"
- Entenderles no es tan fácil
El arte como escuela
- Un morral lleno de novedades
- Sube el telón
|