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¿Su dieta le
mantiene despierto?
Comer de manera inteligente
no es solamente una forma saludable de mantener su peso; también
puede ayudar a dormir bien. El hecho es que algunos alimentos
estimulan el sueño
y otros le obligan a mantenerse despierto en las noches.
Muchas personas saben que el café, por su contenido
de cafeína, puede producir insomnio, especialmente
si se consume en las tardes. Pero hay otros alimentos que
contienen este químico perturbador del sueño
de manera disimulada.
"Muchas personas dicen que no pueden tomar café
después de las seis de la tarde, pero no se dan cuenta
de las otras formas en que la cafeína puede entrar
en su sistema", señala
la nutricionista Lynn Grieger. Grieger apunta que ciertos
tipos de té pueden contener casi tanta cafeína
como el café: "Incluso los de hierbas que
se supone son para relajar pueden contener cantidades significativas
de cafeína.
Los que son herbales
y sin cafeína, son otra cosa".
El chocolate y las bebidas de cola pueden igualmente contribuir
a mantenerlo tenso y
despierto (la cafeína afecta
los neurorreceptores en
el cerebro de manera
similar a las anfetaminas).
Adicionalmente, los productos basados en hierbas que se venden
como energizantes
o para quemar la grasa contienen sustancias ricas en cafeína,
como el guaraná, o estimulantes como el arbusto llamado
belcho (nombre científico: ephedra alkaloids). Cuando
exista alguna duda, se debe revisar la etiqueta, y si no se
reconoce algún ingrediente
hay que buscar una referencia confiable, como por ejemplo,
la base de datos sobre hierbas y medicamentos WebMD.com, para
saber si se trata de
un estimulante.
Por otra parte, hay ciertos
alimentos que estimulan
el sueño. Los carbohidratos
favorecen la producción
en el organismo de la serotonina, un químico producido
en el cerebro que regula
el humor y puede inducir
el sueño. También cabe
enumerar los alimentos ricos en almidón, como frutas,
pasta de trigo entero, papas,
hojuelas de avena y arroz integral. La leche contiene triptófano,
un aminoácido que induce la somnolencia, lo que probablemente
explica por qué un vaso de leche tibia antes
de irse a la cama es considerado un remedio casero de vieja
data para el insomnio. "Existen sólidos datos
científicos
detrás de algunos de estos
llamados remedios antiguos",
dice Grieger.
Ciertamente, usted no preferirá carbohidratos que otros
macronutrientes, como las proteínas y grasas saludables,
para cenar; aunque posiblemente desee comer en la noche alimentos
de alto contenido en carbohidratos y dejar los alimentos ricos
en proteínas
para temprano en la mañana. Incluso si está
tratando de adelgazar, no reduzca al mínimo los carbohidratos.
Eliminar su ingesta o restringirlos
al extremo puede aumentar
los niveles de la "hormona
del estrés", el cortisol, interrumpiendo el ciclo
REM del sueño profundo y reparador.
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Cuando no podemos dormir
Paul A. McDougall
El insomnio crónico puede generar una
cantidad de problemas de salud. A continuación algunos consejos
para evitar que se convierta en una crisis.
Según una encuesta reciente, por lo
menos 100 millones de personas sufren ataques de desvelo tres veces
o más en la semana. Actualmente, los investigadores señalan
que caer en los brazos de Morfeo puede ser más difícil
para las mujeres. Factores que van desde influencias hormonales
hasta el estrés se cuentan entre los culpables.
De acuerdo con el último de una serie de sondeos realizados
por la National Sleep Foundation (NSF), de Estados Unidos, las mujeres
son más propensas que los hombres a sufrir de insomnio. De
las encuestadas, 63% señaló que le era difícil
conciliar el sueño o mantenerlo durante varias noches a la
semana, contra 54% de casos en los hombres.
Estas cifras coinciden con estudios realizados por profesionales
de la medicina especializados en el tratamiento de desórdenes
del sueño. "Observamos que el insomnio es de dos a tres
veces más común en las mujeres que en los hombres",
dice Lauren Broch, Ph.D., del Sleep-Wake Disorders Center, en el
Presbyterian Hospital de Nueva York.
¿Qué es lo que mantiene a las mujeres despiertas durante
la noche? El aspecto biológico tiene un papel importante.
"Las mujeres son presa de todos los desórdenes del sueño
sufridos por los hombres, más aquellos relacionados con las
hormonas", indica Rochelle Zak, médico del Sleep-Wake
Disorders Center. De hecho, durante la semana previa a la menstruación,
cuando los niveles de estrógeno y la progesterona disminuyen,
es probable que las mujeres tengan insomnio, sueño entrecortado
y somnolencia durante el día. Adicionalmente, los malestares
físicos asociados con el inicio de la menstruación,
tales como calambres, son suficientes para impedirles a muchas pasar
una buena noche.
El embarazo también puede interferir drásticamente
con el sueño. Del grupo de damas incluidas en el sondeo Las
mujeres y el sueño realizado por la NSF en 1998, 79%
indicó que tenía problemas para dormir debido a tensiones
físicas o emocionales derivadas de la maternidad.
En una mujer embarazada, la necesidad de orinar durante la noche
puede aumentar, lo que significa frecuentes idas al baño.
Durante el primer trimestre se puede complicar con náuseas
y dolor de espalda. Sin embargo, el sueño puede mejorar en
el segundo trimestre, cuando la progesterona aumenta. Además,
el feto ya se habrá alejado de la vejiga, lo que reduce la
presión en ese lugar. No obstante, el malestar físico,
la acidez estomacal, los calambres en las piernas, los movimientos
del feto, la respiración entrecortada y la congestión
nasal, nuevamente pueden interrumpir el sueño durante el
tercer trimestre.
Si el embarazo puede dificultar el sueño, también
lo puede hacer el método anticonceptivo. Un estudio reciente
ha demostrado que la píldora anticonceptiva puede generar
insomnio ya que altera el equilibrio hormonal natural de la mujer.
"Lo que nos sorprendió es que la píldora interfiere
con las etapas normales del sueño. Interrumpe los ciclos
REM (movimiento rápido de ojos) y los otros ciclos también",
señala Roseanne Armitage, Ph.D., del Southwestern Medical
Center en la Universidad de Texas, Dallas.
Sobrepeso
e insomnio
Olvide la idea de esas personas, con ojos de búho, que se
mantienen delgadas de tanto deambular por ahí. De hecho,
los efectos del insomnio pueden incluso generar sobrepeso. El mecanismo
probablemente es complejo, pero un gran número de estudios
señala la intervención de diversas hormonas: la leptina,
que ayuda a controlar el apetito; el cortisol, la "hormona
del estrés", que también afecta la acumulación
de grasas; y la insulina, que extrae el exceso de azúcar
de la sangre para mantener los niveles estables. En un estudio realizado
por Eve van Cauter, Ph.D., profesora de Medicina en la Universidad
de Chicago, a aquellos individuos a los que sólo se les permitió
dormir cuatro horas cada noche por una semana mostraron un aumento
sostenido del azúcar en la sangre, condición considerada
como factor de riesgo para la diabetes y que puede generar aumento
en la acumulación de grasas. Otras investigaciones sugieren
que la falta de sueño disminuye la producción de leptina
en el organismo. En consecuencia, es posible que se observe un aumento
del apetito en las personas con problemas para dormir.
Higiene del sueño
Las noticias no son todas malas con respecto al insomnio. Aunque
los métodos comprobados -hacer ejercicios durante el día,
evitar la cafeína y el alcohol, comer bien- aún son
los mejores, los nuevos enfoques favorecen tácticas más
específicas. La doctora Zak, del Presbyterian Hospital de
Nueva York, apoya un régimen llamado higiene del buen sueño:
una prescripción para la vida diaria que resulta en un sueño
óptimo por la noche.
Muchas de sus recomendaciones las conocemos por intuición;
otras no son tan obvias. Zak señala, por ejemplo, que las
mujeres que sufren de insomnio podrían sacar provecho de
pasar menos tiempo en la cama. Retirarse a la habitación
cuando todavía no ha llegado el estado de somnolencia puede
generar frustración al no poder dormirse en seguida y por
lo tanto dificultar aún más el sueño. Zak también
les recomienda a las pacientes que tratan de establecer buenos hábitos
de sueño, como despertarse cada mañana a la misma
hora, aun si han tenido problemas para dormir la noche anterior.
La dieta también es clave en el desarrollo de la higiene
del sueño. Algunos alimentos son fuentes encubiertas de cafeína.
El chocolate es el más común de ellos.
Lo más importante de todo, señala Zak, es el hecho
de que el sueño atrapará de forma espontánea
la mente relajada. Así que fomentar pensamientos estresantes
en la cama constituye una franca invitación al insomnio.
Cuando
el insomnio no se detiene
Los casos resistentes de insomnio pueden requerir intervención
clínica y terapia con medicamentos. El tartrato de zolpiden
se ha convertido en la prescripción preferida de los médicos
que tratan a pacientes con insomnio y actualmente es la ayuda más
común para este problema. Esto se debe básicamente
a que, a diferencia de las benzodiasepinas, no es adictivo. Sin
embargo, todos los medicamentos para dormir son elaborados para
usarse por cortos lapsos a fin de darle al organismo la oportunidad
de reestablecer su ciclo del sueño.
En cuanto a las ayudas para dormir que no requieren prescripción
médica, como los suplementos de melatonina, existen menos
investigaciones clínicas que demuestren su eficacia.
Algunos viajeros fatigados deliran por la melatonina como una forma
para ajustar el sueño. Esta puede ser utilizada para inducir
el ciclo del sueño de manera que una persona que viaje al
oeste logre dormirse más temprano de acuerdo con la nueva
zona horaria. Sin embargo, no se debería tomar como una píldora
para dormir justo antes de irse a la cama, indica Broch. Más
bien debe tomarse cinco horas antes del momento en que se desea
dormir. "Se recomienda tomarla durante el día si desea
dormir a una hora razonable en la noche", señala. Se
desconocen los efectos a largo plazo del uso prolongado de la melatonina.
Si las molestias para dormir persisten por más de unas cuantas
semanas o si ocurren sin causa aparente, es mejor visitar al médico.
El insomnio prolongado y sin explicación puede ser una señal
de serios padecimientos físicos y psicológicos.
Por ejemplo, una anomalía física en el tabique nasal
puede causar apnea durante el sueño; es decir, una falta
de oxígeno que hace que quienes la padecen ronquen y se despierten
buscando aire. Puede ser necesaria una cirugía correctiva.
No se han realizado suficientes estudios sobre la apnea en las mujeres,
según un artículo publicado a principios de este año
en el diario Sleep. El caso "no es tan inusual en las
mujeres como se creía", de acuerdo con los autores Fotis
Kapsimalis y Meir Kryger. Estudios más recientes indican
que las mujeres representan menos de 10% de los pacientes con apnea
durante al sueño. Actualmente, los investigadores señalan
que la cifra alcanza aproximadamente un tercio. "La apnea durante
el sueño en las mujeres es más difícil de detectar
debido a que los síntomas tienden a ser más 'femeninos';
los ronquidos no son tan fuertes", dice Charles McPhee, ex
director del Programa de Pacientes con Apnea del Sueño en
el Sleep Disorders Center, en Santa Bárbara, California.
Tratar este problema no sólo le ayudará a dormir mejor,
puede salvarle la vida. De acuerdo con un estudio publicado en el
Journal of the American College of Cardiology, las mujeres
que regularmente experimentan desórdenes respiratorios relacionados
con el sueño tienen mayores riesgos de sufrir problemas cardiovasculares
que las mujeres que no los padecen.
Solamente los médicos calificados pueden diagnosticar apropiadamente
las causas ocultas tras un insomnio crónico y debilitante.
Pero para el resto de nosotros, apegarse a un esquema sistemático
de sueño, hacer ejercicio y controlar el estrés puede
ser suficiente para tener una noche de sueño saludable y
apacible. l
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