Vida Ligera
TV para estar en forma
Próximamente arranca la segunda temporada del programa Vida Ligera
por Venevisión. Estampas estuvo presente en el primer día
de grabaciones de esta producción nacional independiente, al calor
de la costa mirandina
Pablo Blanco. Fotos: Natalia Brand /
Enviados especiales Higuerote,
Estado Miranda
Tibisay Fachin
repasando su libreto
Es lunes en la mañana y hace buen tiempo en el club Aguasal, bordeado por las playas de Higuerote en el Estado Miranda. Un desayuno de peras, manzanas y bebidas energéticas surte al cuerpo de las pilas necesarias para el inicio de
un largo día de grabación. “Hola, bienvenidos a Vida Ligera desde la playita”, comenta Diamela Bianco para las cámaras de Vértigo Producciones. La acompañan Eduardo Núñez y Tibisay Fachin, los otros dos talentos que conducen esta producción nacional independiente que transmite Venevisión, de lunes a viernes,
de 8:30 a 9:00 de la mañana. El espacio, que cumplió en 2006 su primera temporada al aire, está compuesto por rutinas de ejercicio, segmentos de moda, cocina y salud.
Según comentan sus creadores, el programa ha calado principalmente en amas de casa, seguidas de ejecutivas sin horario de oficina y también algunos señores.
En resumen puede describirse como un clásico magazine matutino para mujeres,
no excluyente de otros interesados en eso de verse bien a punta de sensatez gastronómica y actividad cardiovascular. Como es de esperarse, dado el nombre del espacio, el tono del programa es informal sin caer en lo extremadamente coloquial. Los conductores principales se toman algunas licencias, usualmente ajenas a los reyes del fitness televisivo, como, por ejemplo, cansarse mientras se ejercitan, soltar la risa en medio de una conversación con el televidente o permitirse alguna travesura culinaria mientras dan alguna receta. La meta, según los productores, es lograr el mayor acercamiento posible con el espectador. He aquí un breve registro del inicio de la segunda temporada, la cual arranca en las playas de la costa mirandina y contempla abarcar los más deslumbrantes parajes de la geografía nacional como el archipiélago Los Roques y el Salto Angel, entre otros.


Antes que nada Marialejandra Suárez Crespo, productora general y guionista del espacio, explica lo que contempla hacer una edición de Vida Ligera. “Lo que toma más tiempo es el proceso de investigación. En este caso, tenemos que estar al día en cuanto a los temas principales que conforman el programa: fitness, salud, cocina y moda. Nos devoramos las revistas especializadas, somos grandes consumidores de Internet y contamos con la asesoría interna y externa de varios especialistas. Una vez escogidos los temas de cada edición se procede a escribir el guión del espacio. Todo debe cuadrar perfectamente en una estructura de 21 minutos. Suena muy fácil decirlo, pero no lo es. Sólo posproducir el espacio puede tomar, en promedio, dos días. La producción también tiene un estimado de horas y tomas, pero no contempla el factor determinante: los imprevistos. Lo importante es que las carcajadas suenan hasta la última toma. Porque en este equipo se trabaja, pero reina la echadera de broma y la camaradería y eso es lo que hace que las cosas fluyan”.
6:00 am
Suenan los despertadores y el equipo de producción y los tres talentos se levantan a desayunar.

7:00 am
Los dos camarógrafos y la productora de campo se dedican a instalar cámaras y luces en la locación previamente escogida para grabar uno de los segmentos del programa, así como presentaciones de secciones (llamadas “tapas”), cortes a comerciales y despedidas. Los animadores, por su parte, y según lo establecido en el libreto, conversan con la directora de arte sobre sus respectivos vestuarios (en este caso trajes de baños y shorts). Se los prueban y acomodan hasta que se sienten totalmente cómodos para conducir el programa.
7:30 am
A las animadoras se les coloca un micrófono de balita en el sostén del traje de baño con un respectivo protector que lo recubre para evitar que se cuelen ruidos como el roce del cabello o el viento mientras hablan. El animador se coloca rápidamente un micrófono que —estilo bluetooh de teléfono celular— se sostiene con su oreja.
Todos repasan sus líneas.
8:00 am
Los tres talentos son maquillados
por María Fernanda Aizaga, directora de arte del espacio, quien comenta
que “La estética del programa es bastante sencilla. En esta oportunidad se seleccionaron
trajes de baño de Catherine García, los cuales varían su estilo de acuerdo con la personalidad de las chicas: más sexis para Diamela
y conservadores para Tibisay. Los colores no son
muy llamativos para que no encandilen por el efecto de los rayos del sol. Si las rutinas de ejercicios son muy fuertes los bikinis no pueden ser demasiado pequeños, para evitar desnudos involuntarios”.
8:30am
Con el talento en el set, Eliécer Rodríguez, el director, comienza a hacer pruebas de iluminación de los encuadres
y planos que están pautados en el libreto. Todo está listo
para comenzar a grabar.
¡Acción!
Aproximadamente a las 9:00 de la mañana comienza la grabación y se puede decir que también la diversión, al menos para quienes estamos de simples espectadores de todo el proceso de producción.
Al principio no es nada difícil para los animadores sonreír mientras las palmeras se mueven con el viento y las olas revientan de fondo. Pero a las pocas horas, el sol comienza a hacer de las suyas y no es tan fácil decir que la vida es “ligera”. Sin embargo, el humor amilana la cálida jornada, sumado a la artillería de protectores solares, snacks y botellas de agua. Sobre la arena están Diamela, Tibisay y Eduardo, delante de las cámaras digitales de Eliécer Rodríguez y Fernando Rodríguez. En una silla lateral Ana Patricia Mondello, la productora de campo, registra sobre papel cada toma para facilitar y agilizar el posterior proceso de posproducción (cuando el material grabado está “en bruto”, el editor sabe, exactamente, qué hay en cada toma). En la sombra y chequeando la pantalla de un monitor que refleja todo lo que está sucediendo está Armando Chirinos, productor general del espacio y dueño y director de Vértigo Producciones. Se graba la bienvenida a la segunda temporada y una ejercitación de brazos llevada a cabo con bolsas de plástico llenas de arena fungiendo de “mancuernas”. Los desperfectos técnicos y las naturales equivocaciones de parlamento alargan la jornada. El sol no se apiada.
En el descanso, los muchachos hablan de sí mismos y de cómo llegaron
a formar parte de Vida Ligera.
El cerebro. La idea original de Vida Ligera es de Armando Chirinos, quien antes de incursionar en el mundo de las producciones independientes había sido gerente de promociones de canales por suscripción como History Channel y A&E Mundo. Además, fue vicepresidente de programación de E Entertainment Television. “Pretendemos desmitificar el concepto de la belleza: proclamamos que te puedes ver igual de fabuloso a los 18 y después de los 40. ¿De qué depende? De lo que comas, de lo que pienses y de lo que hagas. En esta segunda temporada apostamos por talentos que entraran dentro de lo que uno denomina ‘gente corriente’, si bien están en excelente forma, son personas que puedes tener de vecinos, que te puedes encontrar fácilmente en la calle, una prima, un amigo, etcétera. El equipo está conformado por muchachos muy talentosos: Eliécer, el director, fue alumno mío en el Instituto de Nuevas Profesiones, y Ana Patricia Mondello, la productora de campo, y Fernando Rodríguez, el camarógrafo, estuvieron conmigo en Puma Tv.
Lo que no se oye ni se ve. Las frases inéditas conforman una de las mejores partes del off the record: “¡Muchachos pónganle ánimo, vamos, ¡picardía!”, “¡Por favor, pero si tenemos hambre”, “¡Quiero una empanada!”, “¡Ay! ¡Me está picando un bicho, ya va!”, “Vamos de nuevo: toma ventiúnica”, “¡Qué calor!”. Cada uno de los conductores y productores impone su propia personalidad. Diamela es la más joven y espontánea y dada su voluptuosidad fue apodada Pamela (en alusión a la bomba sexy estadounidense Pamela Anderson). Tibisay agarró fama de “resumidora” de los parlamentos: si un texto se transforma en un trabalenguas, rápidamente lo acorta con una gran sonrisa y una mirada que aguanta cualquier close up; frases como “En esta oportunidad les presentaremos las bondades nutricionales del ajo”, pueden ser sustituidas por: “Y con ustedes, el ajo”. A Eduardo lo comparan con los muñecos Max Steel dada su fisonomía. Después del descanso, más o menos a las 2:00 de la tarde, comienzan las grabaciones de las rutinas en la piscina. Unos pequeños ajustes en los trajes de baño, que en esta oportunidad, dado que la luz baja su intensidad, pueden ser más vistosos, da paso al comienzo de la segunda jornada. Los chistes son disparados delante y detrás de cámaras y el normal agotamiento sólo se siente cuando suena la palabra mágica: “¡Corte!”. Cae el sol, llegan los mosquitos y rápidamente el equipo se autobombardea de repelentes. El resultado final se verá este mes, hasta que el cuerpo aguante, el rating lo dicte y las ganas de trabajar sean las mismas.l
pblanco@eluniversal.com
“De aquí para Hollywood”
Diamela es la “mascota” del grupo. A pesar de que no tiene experiencia previa en televisión, los productores del programa quedaron cautivados con su medida irreverencia y desbordada espontaneidad. Además de estudiar publicidad en el Instituto de Nuevas Profesiones, ha trabajado como modelo de editoriales de moda para medios impresos. “Me enteré del casting de Vida Ligera por una tía que insistió en que lo hiciera. En plena prueba, estaba sumamente nerviosa, me enredaba con los parlamentos. Todo se solucionó cuando me dijeron que no me los aprendiera de memoria, sino que los dijera con mis propias palabras, sin cambiar el sentido del texto. Lo practiqué frente a un espejo y salió. Cuando me llamaron para decirme que había quedado seleccionada lo primero que pregunté fue: ‘¿Puedo gritar?’. El equipo es extraordinario. Es demasiado bueno que mi primera vez en televisión sea en la playa, aunque el viento te despeine y tengas que retocar
el maquillaje a cada rato porque el sol lo derrite. Cuando uno está haciendo lo que le gusta,
en el lugar que más le gusta, las cosas tienen que salir bien. De aquí para Hollywood (risas)”.
Chica terremoto
A lo mejor el rostro de Tibisay Fachin le es familiar, es una cotizada modelo valenciana de comerciales de marcas de café, empresas bancarias, electrodomésticos y compañías telefónicas, entre otros productos. Incursionó en la animación gracias al programa Huellas
por Venezuela, que transmitió, recientemente, el canal por suscripción Discovery Channel. Además, conducía el espacio radial Planeta de vinil por Planeta 105.3 FM. “Caí aquí por error. Sufro de cierto despiste y desorientación (risas) y me metí en el casting que no me correspondía. Pero, afortunadamente, les gusté y quedé seleccionada. Bien dicen que el tiempo de Dios es perfecto. No me gusta hacer nada en lo que no me sienta cómoda y con este equipo me siento super cómoda. Del grupo tengo una fama que debo admitir: soy la dueña de los trancazos (risas); me llevo las cosas por delante como si fuera una niñita. He aprendido a vivir con eso (risas). La ventaja de grabar en exteriores es que hay una hora de salida: cuando se oculta el sol. Creo que la vida puede ser ligera si uno come sano, sin caer en fanatismos, y se divierte mientras ejercita su cuerpo. Más adelante quiero tener mi propia productora de video, estoy trabajando en ello, quiero aprender a dirigir”.
Lo llaman Robocop
Eduardo Núñez es el mayor del grupo y, vale decir, el maestro. Además de licenciado en educación integral, es publicista, modelo, entrenador profesional y animador de eventos deportivos. En la primera temporada era asesor y conductor del espacio en todo lo que a fitness se refiere. En una de las grabaciones fue apodado Robocop, no sólo por su figura, sino porque tuvo que llevar a cabo una rutina de afrodance en la que recordaba al famoso robot. “Por casualidad o causalidad me encontré a los productores del programa en un gimnasio en el que yo no suelo entrenar. Poco a poco fui aportando ideas hasta que llegué a esta etapa, por la que estoy sumamente agradecido. Acá en Higuerote no hemos tenido mayor dificultad. Soy de los que piensa que, una vez que se comienza a grabar, nada nos puede detener. Creo que el mensaje fundamental del programa es que cuidarse no tiene edad”. |
|