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Carlos Vives
“Creo que nunca me voy a retirar”

El carismático cantautor colombiano, quien se presentará el 17 de noviembre en el Poliedro de Caracas, conversó en exclusiva con Estampas sobre su gira por el continente, su última producción, El Rock de mi pueblo, y lo enamorado que está de su tierra. Betzy Barragán

Despues de que a comienzos de los noventa a muchos les cayera La gota fría y fueran sorprendidos por una innovadora producción denominada Clásicos de la provincia —aquellas canciones del folclor colombiano con un sonido más contemporáneo fueron todo un récord de ventas—, Carlos Vives no ha dejado de entusiasmar a sus seguidores y de enloquecer a sus fans.

La exitosa serie musical Escalona, en la que se narra la historia del sentir vallenato y la de Rafael Escalona, uno de los máximos exponentes de este género, le permitió a Vives demostrarle al público su indiscutible capacidad para hacer esta música que ha contagiado a multitudes, y con la que se convirtió en uno de los primeros en colocar a su país en el mapa musical mundial.

Como era de esperarse, al comienzo de este proyecto hubo muchas críticas por parte de los puristas, sin embargo, entre el público joven logró un éxito arrollador, hasta el punto de hablarse de una “Vivesmanía”. Seis nominaciones al Grammy por el álbum El amor de mi tierra, un premio Grammy y dos Grammy Latinos por el álbum Déjame entrar, y dos nuevas nominaciones a la versión latina de estos premios como Mejor álbum tropical contemporáneo y Mejor canción tropical, por el sencillo Como Tú, el cual ocupó la posición número uno por tres semanas consecutivas en la lista Hot Latin Track de Billboard, confirman ese éxito del que hoy también gozan sus coterráneos Juanes, Shakira, Aterciopelados y Cavas, entre otros.

El show. Al otro lado de la línea telefónica se presenta cálido y cercano. Aunque su voz delata cansancio —tal vez por el sinnúmero de entrevistas que ha tenido que conceder a lo largo del día— no rechaza el diálogo. Es más, a medida que se van realizando las preguntas resurge una energía que lo hace hablar con mucha soltura.

Vives se encuentra promocionando su más reciente álbum El rock de mi pueblo —que salió a la venta a finales de 2004— por 20 ciudades de Estados Unidos y varios países de América. La gira culminará este mes en Venezuela con tres conciertos, los días 9 en Valencia, 15 en Maracaibo y 17 en Caracas.

¿Qué tal la gira? ¿Ha tenido buena acogida?
“Hemos recibido las mejores críticas, mucho cariño. Yo creo que el amor con amor se paga (risas). Hemos logrado mejorar todos los aspectos”.

¿Qué tienes preparado para el público venezolano?
“Para nosotros Venezuela es muy importante porque hemos construido cosas allí. Ahora sí estamos afinados (risas). Vamos a llegar con 41 conciertos realizados, así que... por supuesto nada es igual, pero nos permite llevar muy bien preparado el show y agradecer el cariño y el apoyo de todos estos años”.

¿Cómo fue compartir escenario con Daddy Yankee en el concierto del Madison Square Garden?
“En realidad eran dos escenarios aparte en una sola noche. Por supuesto traté de conectar lo uno con lo otro dentro de mi show. Sin embargo, creo que él y yo hablamos de cosas distintas, creo que El Rock de mi pueblo busca las cosas grandes dentro de la humildad; el reggaetón persigue un poquito más esa riqueza y ese trono”.

¿Qué opinas del reggaetón?
“Bueno yo de reggaetón conozco poco. Es una expresión de ese gueto puertorriqueño, es ese mensaje de una juventud que ha estado un poco apartada. Tiene mucha similitud con una música que tenemos en Colombia, un ritmo que llamamos la champeta, que contiene mensajes un poco más divertidos, menos vulgares, menos baratos, a veces. Pero puedo entender a ese gueto puertorriqueño porque lo conozco y comparto muchas cosas de allí. No me gusta a veces como la industria acoge todo ese género y lo vulgariza y se explota a la mujer; creo que no es necesario, creo que puede tener un valor y un mensaje mucho más sólido porque tiene un ritmo muy pegajoso, muy orgánico, muy natural. No creo que el reggaetón sea un ritmo prefabricado, responde a una naturaleza muy fuerte y muy bonita, muy especial; las letras se pueden pulir y aprovechar, sin perder su rebeldía ni su mensaje básico. Pero a veces la industria convierte todo en una explotación sexual, y yo creo que hay que luchar contra el irrespeto a la mujer, la cosificación de la mujer, creo que se abusa de eso”.

El enamorado
Aunque durante la entrevista no hubo oportunidad para preguntarle por su nuevo amor, la ex Miss Colombia, Claudia Elena Vásquez —además es un tema del que prefiere no hablar mucho— en una entrevista concedida a la salida de su concierto en el Madison Square Garden, la periodista pudo sacarle algunos datos de su romance.
¿Cómo va la relación con Claudia Elena?
“Es una mujer muy especial, muy tranquila. Es una relación que no está basada en el ego, es un amor que impulsa y empuja”.
¿Estás muy enamorado?
“Sí, esto es lo mejor que me ha pasado. Me siento más feliz que nunca porque Claudia es magnífica”. (Le cambia la expresión cuando habla de ella, comenta la periodista).

El rock de mi pueblo
¿Sigue siendo un reto combinar el rock y el vallenato?
“No es un reto, todo lo contrario, son ritmos que se pertenecen. Yo no tengo que tomar el rock de ninguna parte, el rock nuestro nace de nuestras raíces. Los patrones que nosotros trabajamos en nuestro vallenato vienen de la cumbia. La gente piensa y habla mucho de una fusión, y de que yo estoy tratando de pegar el vallenato con el rock, no, no, no. El vallenato es hijo de la cumbia y la cumbia tiene en su interior como un blues, de donde se han desprendido los patrones de las guitarras eléctricas que pusimos por primera vez en práctica en La gota fría.

Yo encuentro, por ejemplo, unas coincidencias históricas geográficas entre Nueva Orleans y Barranquilla, dos ciudades de ríos grandes por donde entraron y bajaron pianos, esclavos, culturas, familias, nacieron pueblos a orillas del río y se generaron todos estos folclores nuevos. El blues en el Mississippi y la cumbia en el Magdalena”.

¿Es cierto que te gusta mucho el rock argentino? ¿Tienes influencia de este género en tu música?
“Yo realmente he admirado el rock argentino porque formó parte de una época. El que me gustaba a mí tenía un fondo de tango muy fuerte. El rock argentino despertó entre nosotros toda una corriente de rock nacional, nos proporcionó herramientas. Pero fue más importante en un momento dado, en el que grupos bogotanos como Distrito Especial, no solamente empezaron a cantar las canciones del rock argentino, sino a escribir sus propios temas de rock bogotano. Lo más curioso de eso, es que en esas bandas hubo percusionistas costeños que codificaron un nuevo sonido para la cumbia. Eso fue lo que me dio a mí un poco las herramientas para hacer mi propuesta a partir del vallenato, y descubrir que podía valerme del porro, de la cumbia, las cuales me permitían hacer canciones colombianas nuevas”.

¿Cuál es la composición que sientes que más le ha gustado a tu público y cuál es la que más te ha gustado a ti?
“Creo que ha sido un proceso muy cercano al público todo el tiempo. Yo me siento contento cuando canto uno de los clásicos, al igual que cuando canto una de mis canciones nuevas. Siento que uno forma parte de lo otro. Y lo importante es no perder el norte”.

¿Tienes algún ritual a la hora de crear?
“Me gusta estar tranquilo, estar en mi casa, motivado. No hay un lugar exacto, no hay una hora exacta, pero sí una motivación especial de que hay que hacer algo para seguir dando a conocer esto”.

La tierra del olvido
Su natal Santa Marta, así como todo su país, le genera una emoción y un orgullo que no se esfuerza en expresar, simplemente le brota.

Sé que eres un enamorado de tu pueblo...
“Soy un enamorado de mi pueblo...” (repite complacido, parece que le gustó la frase).

¿Cómo fue la breve experiencia de ser reportero turístico de Santa Marta?
“La verdad es que Santa Marta estaba cumpliendo 480 años y terminamos grabando un viaje de varios capítulos históricos, turísticos y gráficos, del cual surgió un programa que todavía está saliendo por Caracol TV. Son como unas pastillitas de un viaje con Carlos Vives por la región, contando y descubriendo historias. Yo tengo un compromiso con mi pueblo, y no se ha dicho todo lo que se ha tenido que decir de ese lugar y que se está por redescubrir”.

¿A qué sabe y a qué huele tu pueblo?
“Bueno... a mamey, a mango, a níspero. Huele a pasto, a fresco, a selva...”.
Una de tus producciones se llama Tengo Fe, ¿en qué tiene fe Carlos Vives?
“Tengo fe en que ese dolor no va a ser eterno, en que después de las injusticias vienen cosas maravillosas, vienen momentos divinos. Tengo fe en que Colombia va a estar en paz y que vamos a poder disfrutar ese regalo que nos hizo Dios, esa naturaleza en donde nacimos. Yo sé que eso me va a tocar vivirlo, yo creo en eso”.

¿Eres un hombre creyente?
“Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y no es que nos parecemos, sino que somos esencia divina, y estamos para ganar esta lucha del bien sobre el mal e imponer ese Dios que nos habita”.

Dijiste que tu cabellera no era rasta, entonces ¿cómo la defines?
“Me hice toda esta locura en el cabello porque en nuestra tierra hay toda una región muy olvidada que son las islas de las antillas, donde también se habla el patuá, donde se canta reggae y soca. Me encuentro colombianos diciéndome: (adopta un tono jocoso) ‘¡Ay, es que nosotros no somos jamaiquinos, ay que pena!’. Y yo les digo: ‘¿Y qué pasó con San Andrés y todas estas islas?’. Solamente nos acordamos de ellas cuando nos la quiere quitar Nicaragua (risas). Estas moñas son porque me siento orgulloso de nuestros negritos, de nuestros indios, orgulloso de nuestra cosa española, es eso, El rock de mi pueblo es un grito a eso”.

Son seis

Clásicos de la provincia (1993)

La tierra del olvido (1995)

Tengo fe (1997)

El amor de mi tierra (1999)

Déjame entrar (2001)

El rock de mi pueblo (2004)

A propósito de las malas lenguas

“De esas costumbres que hay en mi tierra
pensaba yo de las malas lenguas.
Las que se esconden en la maleza
y se van metiendo en la vida ajena.
No se preguntan, no saben nada
de lo que pasa en tu corazón.
Y son los dueños de la palabra
y dicen tener siempre la razón”

Fragmento del tema Las malas lenguas,
del disco Tengo Fe de Carlos Vives

¿Es cierto que te retiras?
“No, yo creo que nunca me voy a retirar de lo que hago. Lo que sí sé es que no tengo contratos. Con los contratos nunca nos ha ido muy bien, se me acabaron y la verdad es que no estoy tan seguro de que quiera volver a hacerlos con disqueras, a no ser que cambien, que me propongan una cosa muy buena y me cumplan. De resto, no. Mi carrera no se va a acabar nunca, me van a faltar años para trabajar en el proyecto de la música, que va más allá de Carlos Vives, y trataré de sacarle al tiempo el máximo provecho para poder aportarle a esto, que es en lo que creo”.

¿Quiere decir que de alguna manera vas a ser independiente?
“Al día de hoy no sé. Llevo 20 años cantando con contratos o sin contratos, y no me importaría que mañana, como sucedió en un tiempo de mi vida, de afuera nunca más me llamaran. No me importa, me gusta lo que hago, me gusta trabajar en televisión, me gusta componer, me gusta servir de guía en la localidad de donde vengo y si mañana no hay ninguna disquera que le parezca bien contratar a Carlos Vives, voy a seguir igual de contento y trataré de hacer lo mismo donde me quede, donde me toque, como lo he hecho”.

¿Después de esta gira comienzas a preparar Clásicos de la Provincia II?
“Tengo que hacerlo. Clásicos de la provincia nació para ser el primero de una serie, yo tengo que continuar con mi colección. Quiero aprovechar ahora que no tengo contrato, porque del primer volumen quedó mucho material que no he podido grabar. Lo único bueno de haberme demorado tanto es que hoy sé hacerlo mejor por lo que he vivido y la experiencia que he adquirido. Va a ser más emocionante”.

¿No piensas hacer un breake, tomar un descanso?
“No, creo que no tenemos tiempo para hacer breakes, no tengo tiempo en mi vida para breakes, yo quiero seguir viviendo, pegando la vida de mi trabajo con mi vida, quiero que sea una sola”.
l

bbarragan@eluniversal.com

 

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