- Con el toque
de Kate Winslet.

- Eugenio Montejo,
el chamo
.
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Rimada

He aquí una breve muestra de la magia de Chamario.

Cuando yo sea
Cuando yo sea grillo
cantando a la luna,
si oyes mi organillo,
dame una aceituna.

Cuando hormiga sea
cargando un gran peso,
que al menos te vea
a la luz de un beso.

Cuando sea ciempiés
con mis cien botines,
deja que una vez
cruce tus jardines.

Cuando no sea nada
sino sombra y humo,
guárdame en tu almohada
que yo la perfumo.

Montejo, el chamo

Blas Coll, Tomás Linden y Sergio Sandoval son algunos de los heterónimos —nombre, distinto del suyo verdadero, con que un autor firma una parte de su obra—que se han sumado a la prolífica obra del escritor venezolano Eugenio Montejo. Y ahora se llama Eduardo Polo en su más reciente libro, Chamario, dedicado en primer lugar a los niños “con el deseo de que alguna de sus páginas consiga hacerles más felices las horas en estos días en que despunta un nuevo milenio”, escribe Montejo en el prefacio, donde presenta a Eduardo Polo, poeta apodado por sus amigos como “el mago”, debido a los ritmos y maravillosos efectos de sus escritos. El manojo de versos que da forma al libro, publicado por ediciones Ekaré, lo compuso Polo como regalo para los hijos de los pescadores de Puerto Malo, “pequeño pueblo de pocas calles y muchos barcos en el que vivió durante largos años antes de dejarlo todo para dedicarse a la música y la arqueología marina en otro país del Caribe”.

La poesía de Eugenio Montejo se asoma —distinta y propia— en este libro, cuyo título deriva de la palabra “chamo”, y lo integran rimas compuestas como un juguete verbal. Son “poemas que buscan reproducir el placer que encuentran niños y jóvenes al cambiar y trastocar la forma de las palabras para producir nuevas combinaciones en las voces de todos los días”.

La edición, por si fuera poco, está acompañada por las imágenes de Arnal Ballester, laureado ilustrador español, quien refuerza la búsqueda del autor y logra que las palabras jueguen con las formas y el sentido, en una divertida ruta en la que imagen, palabra, imaginación y ritmo se tornan ilimitados. Chamos y no tan chamos están convidados a leerlo, pues las rimas de Eduardo Polo ya están en varias librerías del país.

“También nosotros, los adultos de cualquier edad, llevamos de la mano al niño que fuimos, el que nos guarda el tesoro de la infancia, ese prodigio al que siempre tratamos de volver. -EUGENIO MONTEJO


Ver también en Protagonistas:
- Con el toque de Kate Winslet
- Encuentro con Salvador

 
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