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En retrospectiva

Los dominios del lobo, 1971. La ópera prima del escritor. Contó con el elogio de Juan Benet y Carlos Barral (que le dedicó un prólogo).

Todas las almas, 1989. Los dos años de estancia del autor como profesor en Oxford están presentes en esta novela, considerada por algunos como autobiográfica por ciertos parecidos entre el narrador y el autor.

Corazón tan blanco, 1992. Una novela sobre el saber o el no saber, es decir sobre el continuar llevando el corazón blanco o tiznarlo del conocimiento de cosas que tal vez no se desearía saber. Es considerada su obra maestra.

Mañana en la batalla piensa en mí, 1994. Esta novela le hizo acreedor, entre otros galardones, del Premio Internacional Rómulo Gallegos.

Negra espalda del tiempo, 1998. Una obra sobre cómo se gestan las historias, cuáles son sus consecuencias y en qué medida lo que decimos nos condena o nos absuelve.

El doble retorno de
Javier Marías
Adriana Gibbs
Prolífico, laureado -en nuestro país recibió el Premio Internacional Rómulo Gallegos- y traducido a 32 lenguas en más de 40 países. Ahora, después de dos años de intenso trabajo, retorna a sus lectores con Tu rostro mañana.

Doble vuelta la del escritor español Javier Marías. Ha tornado a la novela en su más reciente libro, Tu rostro mañana y, de alguna manera, éste representa a su vez un regreso a Todas las almas, novela suya publicada en 1989. En la nueva se reviven algunos de sus escenarios y personajes, aunque -es importante aclararlo- no se trata, en absoluto, de una continuación.
El núcleo de la novela no es otro que el peligro que imbrican las palabras, las interminables implicaciones de lo que se dice y lo que se silencia. Aunque pudiera sonar paradójico, la primera frase del narrador es "No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias…", y a continuación escribe nada más y nada menos que casi 500 páginas.
Se ha dicho que no es una novela apta para quienes se niegan a la autorreflexión del instante presente, y es que para Marías la escritura es una forma de pensamiento: "Tal vez sea la expresión más responsable del decir. La escritura es la forma en que uno mejor dice lo que puede decir. Hay pensamientos que por mucho que uno se concentre no pueden ocurrir fuera de ese proceso. De todos modos, cuando al comienzo de mi novela se dice aquello de que 'no debería uno contar nada...', eso vale para la escritura misma. Al fin y al cabo, llevamos siglos y siglos contando la vida, y la vida no es contable. Quizá no estaría mal dejar alguna vez que, simplemente, las cosas ocurran", ha dicho el autor manchego.

Espía de la vida
Ambientada en la época actual, pero con "visitas" a la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, la novela es protagonizada por Jacques Deza, al que también le llaman Jaime, Santiago o Diego, un antiguo profesor español de la Universidad de Oxford que vuelve a Inglaterra tras separarse de su mujer. Allí es contratado por un servicio secreto británico, integrado por "traductores de vidas"; esto es, gente capaz de adelantarse a las acciones de los demás, de "ver" a las personas y saber quiénes podrían ser traidores y quiénes leales.
Jacques es reclutado por Sir Peter Wheeler, un brillante y perspicaz octogenario que ha impartido clases en Oxford. Los diálogos de ambos son hilarantes: "No se trata de intercambios breves. Tenemos aquí largas conversaciones entre personajes que tienen mucho que decirse, que gustan de charlar, que pierden a veces el hilo pero que suelen retomarlo al fin", señala el crítico Ian McEwan.
El autor "presta al narrador" la historia de su padre, el escritor y filósofo Julián Marías, quien fue delatado por su mejor amigo a la policía de Franco durante la Guerra Civil. "Hay un préstamo que no he maquillado. Lo difícil no es ver, sino aceptar lo que uno ve, sobre todo de aquellos a los que queremos, los que son capaces de las verdaderas traiciones", declaró Marías.
Esta novela -detalle importante- es una primera entrega que tendrá continuación. "Me surgió el problema de tener que elegir entre dos descortesías posibles para el lector. Por un lado, los que se puedan interesar, se quedan con un continuará, y sé que se pueden irritar o sentirse frustrados. Por otro, hacer una novela de mil páginas me parece algo detestable. He optado por la descortesía menor que es recurrir a las dos entregas. Esto tiene la ventaja de que al lector que no le guste, se ahorra la segunda parte", dijo al respecto.

Pistas del autor
Javier Marías nació en Madrid en 1951. Estudió Filosofía y Letras, y se inició en la literatura con Los dominios del lobo, libro publicado en 1971 cuando tenía 20 años de edad. Su consagración como novelista llegó a partir de Corazón tan blanco, en 1992. A su siguiente novela, publicada en 1994, Mañana en la batalla piensa en mí, le llovieron los premios en Europa y América; en Venezuela se alzó con el Premio Rómulo Gallegos. Por todo ello, la crítica española ha señalado que al tiempo de ser uno de los autores más admirados es también uno de los más odiados del panorama literario en su país. No le han faltado detractores. Umbral, en su diccionario de literatura, lo llamó "angloaburrido". Se dice que esto se deba quizás al hecho de haber logrado lo que muchos escritores ambicionan: agradar a la crítica nacional e internacional y congregar largas colas de lectores en busca de su dedicatoria.

Valoraciones
La nueva novela de Marías ha sido recibida por la crítica en distintos registros. Para Enrique Turpin, del suplemento español Libros, el estilo de Marías es el más personal de la narrativa española actual. "En él se reúnen una serie de signos distintivos; que lo hacen perfectamente reconocible y por eso muy poco imitable".
Algunos críticos han considerado que Tu rostro mañana complace al público asiduo de Javier Marías, pero no es la mejor vía de acceso a su novelística para quienes no hayan leído ninguna de sus obras anteriores. "El estilo de Marías, con sus muy reconocibles tics, puede resultar irritante o cautivador, pero no cabe negarle la profundidad ni el rigor ni cierta ampulosa belleza. Sus largas y minuciosas parrafadas dan vueltas y más vueltas a un mismo asunto, como tanteando o sopesando sus diferentes aspectos", se reseña en el Diario de Sevilla.
Para el escritor mexicano Juan Villoro, el mundo narrativo de Javier Marías es uno de los proyectos novelísticos más singulares del idioma, con una poética trabajada en una clave absolutamente original. Pero también ha sido criticada. "Una vez sumergidos plenamente en la densa trama urdida, las últimas cien páginas resultan algo decepcionantes, pues decae un tanto el ritmo: las novedades parecen detenerse, uno tiene la impresión de que se está preparando de algún modo el intermedio anunciado y llega ese final que no es tal y que deja al lector en ascuas", escribe McEwan.
El hecho de que sea una novela aún inconclusa ha hecho que algunos críticos no consideren prudente ni justo el hecho de emitir un juicio, basándose únicamente en esta primera entrega. "Sólo sabremos si le sobran páginas a este volumen en función de cómo resuelva Marías, en la segunda entrega de la novela, los numerosos cabos que ha dejado pendiendo ahora", escribe Santos Sanz. Sin embargo, sí hay coincidencias en considerar que la tensión entre el decir y el callar queda en el aire hasta el final de Tu rostro mañana. Habrá que leerla... bien para decir o bien para callar.

Ver también en Encuentros:
- Acupuntura. El imperio de las agujas
- Hollywood dice no a la guerra

 
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