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El secreto mejor guardado de Mimí

Parece que Mimí Lazo nunca dejará de sorprender al público venezolano. En esta oportunidad llega renovada para presentar su más reciente proyecto, Viviendo sin edad, un video de yoga grabado en los hermosos parajes de Araya. Hoy la actriz revela desde cuándo y por qué practica esta disciplina. María de los Angeles Herrera. Fotos: Natalia Brand

¡Mimi Lazo se volvio loca! De seguro esto fue lo que pensaron muchos de los lectores cuando vieron la foto de la portada y empezaron a leer los encabezados. Lo cierto es que esta reconocida actriz de cine, teatro y televisión ha decidido, simplemente, revelar su secreto mejor guardado. Lleva ya nueve años consecutivos practicando yoga, y hoy, con el lanzamiento de su video de ejercicios, pretende conquistar a las féminas venezolanas, demostrándoles que nunca es tarde para empezar a hacer algo beneficioso para sí mismas.

La entrevista se lleva a cabo en los camerinos del Ateneo de Caracas, justo antes de la función del monólogo No seré feliz pero tengo marido, una obra con la que Mimí tiene más de un año dándole la vuelta al país. La actriz aparece vestida con unos jeans desgastados, con muchas aberturas -al estilo de los años noventa-, una camiseta negra y unas sandalias; sin nada de maquillaje en el rostro y, como es costumbre, parece que olvidó peinarse antes de salir de casa. Aun así luce fresca y decidida a contar cómo fue que se inició en la práctica del yoga, pero de entrada confiesa que siempre lo ocultó, casi como si fuera un "amante", porque le "parecía que era como muy hippie, como muy naif y que iba a perder el público masculino, que se horroriza con esas prácticas espirituales".

Casi una década. Para muchos será una sorpresa descubrir que Mimí Lazo lleva más de nueve años dedicada al yoga hata. Realizó estudios formales en los reconocidos institutos Yoga Center, de Estados Unidos, y Yoga Works, de España; y también recibió clases de maestros, como John Rogers. Adicionalmente, se adentró en la meditación Zen, devoró los libros de Deepak Chopra y Louise Hay y hasta hizo cursos de imposición de manos, experiencias que -según afirma la actriz- le han traído innumerables beneficios espirituales y físicos, que van desde cambios en su forma de afrontar los problemas, hasta el equilibrio de las funciones internas de su organismo y la desaparición de vicios, como la bebida y el cigarrillo. Por otra parte, ella siempre padeció de un déficit de atención, que -en teoría- le imponía muchas limitaciones, sobre todo en el ejercicio de su carrera como actriz, pero el yoga la ayudó a lidiar con esto y le dio la disciplina y la concentración necesarias para poder superar este trastorno.

Aunque a muchas personas les cuesta trabajo ver al yoga como la solución a todas las vicisitudes humanas, Mimí confiesa -con mucho orgullo- que "las cosas importantes en mi vida vinieron con el yoga, tanto El aplauso va por dentro, como Luis (su esposo), mi estabilidad, mi autoestima, todo como que se dio con esta práctica". En mayor o menor medida, comenta que se ha mantenido vigente dentro del competitivo medio artístico gracias a su apego a esta disciplina, en la que se inició, casi por obligación, cuando fue despedida de Radio Caracas Televisión.

¿Cómo fue ese primer acercamiento al yoga?
"Yo estaba luchando por un personaje en Radio Caracas y no me lo dieron. Ese día vi al escritor, lo insulté, salí en el carro muy nerviosa y choqué. Me di un golpe en la columna, en la cervical, y me pusieron un aparato para estirar la columna, porque se me habían pegado dos vértebras. Me enseñaron a respirar para poder aguantar el aparato, cosa que era bastante desagradable. El médico me sugirió hacer ejercicios de yoga y ahí empecé. Al principio fue una tortura, a mí me daba fastidio hacer ejercicio, pero después vas encontrándole el placer a la práctica del yoga".

¿Ves el yoga como un antes y un después en tu vida?
"Sí, definitivamente. Sobre todo mi percepción de los hombres, mi percepción de la vida. Yo antes era muy insegura y el yoga me fue dando estabilidad, es como el saber que hay algo profundo que te comunica con Dios. Es una disciplina en la que tienes que tener mente, espíritu y cuerpo para lograr las posiciones, no puedes estar desconcentrada, tienes que estar ahí. Es como si fuera una obra teatral, porque en el teatro, si tú no estás presente con tu cuerpo, tu alma y tu espíritu, en un escenario, simplemente no transmites".

"Mi éxito, mi encuentro conmigo misma, el saber que en la vida lo más importante es uno mismo y que hay que quererse y respetarse…Todo eso me vino con ese amante que te digo que es el yoga…Y en lo que se refiere a la parte orgánica, hasta la hemoglobina se me puso bien. A mí se me organizó el cuerpo por dentro y por fuera. Hoy me siento más feliz con mi cuerpo que cuando era una pavita".

¿Dónde y con qué frecuencia realizas los ejercicios?
"Yo hago yoga todas las mañanas, cerca de una hora y 40 minutos. Tengo una profesora que va a mi casa, Sandra Núñez, y que también participa conmigo en el casete. Además, una vez a la semana voy al Yoga Shala, en Altamira".

¿Por qué practicas yoga?
"El yoga me pone bonita la vida y me evade el sufrimiento".

¿Además de los beneficios espirituales, has podido utilizar el yoga en otros terrenos?
(Risas) "Si te refieres a que si el yoga me ha servido para hacer el amor, te voy a responder con una frase que usa la protagonista del libro Angeles y Demonios, de Dan Brown, para seducir al personaje principal: 'Nunca te has acostado con una maestra de yoga, ¿verdad?'. Claro, eso no quiere decir que me esté vendiendo" (risas).

Araya… Paraíso terrenal. La idea de hacer un video de yoga, comenta la actriz, es bastante reciente: "Hace como cinco meses estaba haciendo unos ejercicios y me dije, pero Dios mío, por qué no saco esto, si es algo que me ha ayudado tanto". En ese instante se comunicó con los directivos de Cines Unidos -con quienes había tenido contacto gracias a su hermano, el director Henrique Lazo- y, como por arte de magia, después de un almuerzo ya el trato estaba cerrado. Acto seguido, comenzaron las solicitudes de permisos para realizar las grabaciones en los Médanos de Coro, en el Estado Falcón, y en los parajes de Araya, en el Estado Sucre, entre ellos el imponente castillo, las salinas y, por supuesto, las paradisíacas y solitarias playas.
El video, que tiene aproximadamente 50 minutos de duración, muestra una entrevista en la que Mimí da explicaciones sobre cómo se inició en la disciplina; seguida de unos ejercicios de respiración y meditación, herramientas fundamentales para formarse en esta práctica. Finalmente, en el casete se despliegan varias rutinas, con más de 30 posturas dirigidas tanto a principiantes como a personas que ya están avanzadas en el yoga. Respecto a este producto comercial, Lazo explica que no lo hizo tanto por el dinero -porque las mayores "tajadas" se las llevan las casas distribuidoras-, sino más bien por su afán de compartir sus propias experiencias con el público femenino que sigue de cerca su carrera. "Así como hay otras actrices que sacan sus casetes haciendo esto y los almanaques y todo eso, yo creo que es un buen momento para estimular a las mujeres a que practiquen la disciplina del yoga… Además, pienso que cualquier mujer venezolana va a preferir comprar este video, porque conoce mi proceso, mis aciertos, mis fracasos, en fin, mi vida. Este video es un regalo, es una forma de ayudar a las mujeres a quererse, a encontrar su paz interior y a ser felices al estar solas consigo mismas".

Para la promoción de la cinta, que saldrá a la venta el próximo 30 de abril, Cines Unidos llevará a cabo eventos en todo el territorio nacional, en los que la actriz compartirá con el público y con los distintos medios de comunicación.

Sus favoritas. A mitad de la entrevista, como una manera de demostrar sus destrezas en la práctica de yoga, Mimí Lazo se levanta para llevar a cabo dos de sus posturas preferidas, conocidas como La montaña y El cuervo. Por otra parte, la actriz comentó cuáles son las posiciones por las que se inclina, resaltando las bondades orgánicas que se pueden obtener de ellas:

Saludo al sol: elimina las toxinas y desechos del cuerpo y activa el sistema endocrino e inmunológico.
El león: calma el dolor de garganta y los problemas de las vías respiratorias.
La cobra: elimina los gases y problemas estomacales.
La montaña: despierta la conciencia y te acerca a la concentración entre el cuerpo y la mente.
El cuervo: activa el equilibrio y la energía en el organismo. l

mherrera@eluniversal.com

 

Planes futuros
Además de sus monólogos, de sus proyectos como organizadora de piezas teatrales y del papel de villana que tendrá en la nueva obra del Ateneo de Caracas, La Cenicienta, un cuento para toda la familia, Mimí Lazo participará en dos películas venezolanas que están próximas a rodarse: Mi vida con Sharon Stone, de Carlos Azpúrua, y Tirano Fernández, de Alberto Arvelo, ambas financiadas por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). En cuanto a proyectos sin concretar, la actriz está en conversaciones con Televen para protagonizar La media clase, un nuevo seriado en el que compartiría escena con Carlos Mata.
Tras las camaras
l Las grabaciones en Araya duraron sólo un mes, pero requirieron de un arduo trabajo de producción previa para solicitar los permisos en las gobernaciones tanto de Sucre como del Estado Falcón.
l Mimí siempre procura trabajar con su esposo, el actor Luis Fernández, quien en esta oportunidad asumió la dirección del proyecto audiovisual.
l Confiesa que no fue nada fácil levantarse todos los días cerca de las cuatro de la mañana para tener todo listo justo antes del amanecer y poder llevar a cabo el saludo al sol.
l Cuando se realizó la última toma en el Castillo de Araya, el equipo se percató de la presencia de una serpiente venenosa que había estado junto a Mimí durante toda la grabación. "Tuve suerte de que ya se había filmado, porque si no… no piso más nunca ese castillo y se hubiesen quedado las tomas sin hacer" (risas).

 

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