 |
| Hombres
de éxito |
|
El magnate estadounidense Donald Trump
ya no se limita a ganar terreno en el campo inmobiliario
y empresarial. Además de ser el protagonista del
reality show El Aprendiz, de la cadena NBC,
y de haber sacado al mercado una línea de trajes
de vestir para caballeros, una revista y un libro -en el
que confiesa los detalles de su exitosa carrera-, ahora
ha decidido competir en el área de la cosmética,
a través de un perfume que lleva su nombre.
Gracias a una alianza estratégica con la reconocida
casa Estée Lauder, Trump llevará su nuevo
producto a todos aquellos hombres interesados en deleitarse
con el aroma del éxito, y quién mejor que
él para ser la imagen de esta nueva fragancia, cuyo
envase en forma de rascacielos le dará la vuelta
al mundo. En cuanto al precio, pues no resulta nada solidario:
La botellita de 100 mililitros supera los 60 dólares,
así que ya podrá imaginar usted cuánto
costará en los predios venezolanos.

|
Ahora sabe de sexo
Hace 29 años que William Neeson se
inició en el teatro. Si en ese entonces alguien le hubiese
dicho que se consagraría dentro del ámbito dramático
y que, además, compartiría escena con figuras, como
Jodie Foster, Harrison Ford y Meryl Streep, simplemente lo habría
tachado de loco; y cómo no hacerlo si Liam -nombre que
le dan dentro del medio-, era un irlandés humilde, que
antes de sumarse al staff de Hollywood se desempeñaba
como conductor de camiones, asistente de construcciones y hasta
boxeador. Luego de que John Boorman descubrió su talento
sobre las tablas y lo incluyó en el elenco de Excalibur
(1981), este europeo logró labrarse un nombre, al punto
de ser considerado como uno de los actores más destacados
de todos los tiempos, de haber recibido -de manos de la Reina
Elizabeth-, el título de Oficial de la Orden del Imperio
Británico, y de haber sido alabado por Steven Spielberg
y Martin Scorsese.
Quienes lo conocen de cerca aseguran que hay mucho más
que simple calidad dramática, pues su tímida -pero
seductora-, personalidad envuelve a cualquiera, si no que lo diga
su esposa, la actriz Natasha Richardson, al igual que Julia Roberts,
Brooke Shields, Barbara Streisand e, incluso, la cantante Sinead
O'Connor.
No haber recibido el Oscar -por su papel
en La lista de Schindler- nunca ensombreció la imagen
que tanto críticos como espectadores tienen de él,
ya que su versatilidad es única: bien puede encajar en
cintas de ficción, como Star Wars, o dentro de dramas,
como Before and After y Michael Collins. Este último,
por cierto, le hizo merecedor del premio al mejor actor en el
Festival de Venecia.
En estos días vuelve a ser noticia
por su papel en Kinsey, largometraje sobre la vida del
líder de la revolución sexual Alfred Kinsey, que
le ha valido buenos comentarios, como el de Wall Street Journal:
"Nunca había tenido un papel tan rico... y nunca había
demostrado tanta formidable energía y virtuosismo".
Pronto se le verá en Batman Begins
y en los filmes El reino del cielo, de Ridley Scott, y
Desayuno en Plutón, de Neil Jordan.