- William Neeson: Ahora sabe de sexo.
- El Monitor se pasea por la música. Preguntas a Sergio Márquez
- Carnaval capitalino. Se anima la cartera
de cine.

 CRONICA
- Monólogo en bikini
- Gledys Ibarra.
Tiempo de cosecha
- The Grudge. Terror japonés en Hollywood
- Adivina quién es...
TENDENCIAS
- 20 formas de ganar al perder (peso)
SALUD
- Quedarse
sin lágrimas
BELLEZA
- Bronceado seguro
MODA
- La futura
señora Law
COCINA
- El pepino
MASCOTAS
- Selección
de un compañero
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 

Bronceado seguro

Quienes vayan a la playa, en estos días de carnaval, con el firme propósito de broncearse no deben olvidar los cuidados preventivos ni los productos especiales para la buena custodia de la piel, del rostro y del cuerpo. Carolina Quintero

Broncearse y no quemarse es la clave de saber exponerse bajo el sol. Para lograrlo, basta una protección adecuada, moderación y sobre todo astucia; de esto dependerá el regreso a casa con una piel sana y con un hermoso color caramelo. Y es que la alegría de unos días de playa no puede convertirse en contrariedad: piel enrojecida (eritema), quemaduras y ampollas, en una primera fase; piel seca y opaca, envejecimiento prematuro y hasta cáncer de piel, en una segunda. Si bien es cierto que el sol proporciona salud y bienestar, tanto para el organismo, como para el espíritu, la dosis necesaria para obtener sus ventajas es mínima. Excederse en la exposición conlleva los riesgos antes mencionados. Aunque cueste creerlo y mucho más aceptarlo, es totalmente cierto que el sol no es amigo de la piel. Para empezar, el bronceado en sí ya es una agresión, que desde el primer día debe ser atendida para evitar consecuencias fatales ¿Pero cómo se afecta la piel con el sol? Hay tres tipos de rayos solares: los UVA (ultravioleta A) los UVB (ultravioleta B) y los infrarrojos. Estos últimos, que proporcionan calor y activan la circulación, provocan vasodilatación en exposiciones prolongadas; es decir, dilatación y ruptura de vasos capilares. Los UVB son los que se manifiestan con mayor intensidad entre las 11:00 am y 3:00 pm (de allí la recomendación de evitar tomar sol en horas del mediodía), y afectan la capa más superficial de la piel, la epidermis, produciendo el eritema o enrojecimiento de la piel, y son los responsables directos -también los UVA- de la aparición de algunos tipos de cáncer en la piel. Los UVA, presentes desde que sale el sol hasta que se oculta, son los que estimulan el bronceado, y los más capaces de penetrar hasta las capas más profundas de la piel. Su acción es muy dañina: deshidratan la epidermis, provocan la aparición de manchas pigmentarias y debilitan el sistema de defensa de la piel. Más internamente, alteran la estructura de colágeno y elastina, debilitándola y provocando así, la flacidez y las arrugas. Esto es, el temido envejecimiento prematuro. Conclusión: no haga pactos ni le rinda culto al sol.

Cero riesgos
La puesta a tono con el sol debe comenzar semanas antes. Lo primero, y lo de todos los días, mañana y noche, es seguir una rutina de cuidados faciales: limpiar, tonificar e hidratar. De esta manera, la delicada piel del rostro podrá resistir con mayor tolerancia la agresión solar. También es importante realizar, previamente, una exfoliación facial y corporal para eliminar toxinas, residuos y células muertas. Así logrará un bronceado uniforme y con menos riesgos. Los autobronceadores son una buena opción. Ayudan a lucir un cuerpo moreno sin necesidad de someterse a largas y tediosas horas bajo el sol. Igualmente, beba mucha, pero mucha agua y aplique a diario cremas humectantes en todo el cuerpo; la piel hidratada, tanto interna como externamente, se mantendrá suave y elástica. Pruebe variar su alimentación. Alimentos ricos en caroteno, como la zanahoria y el tomate, que elaboran vitamina A, facilitan la producción de melanina. Aquellos con vitamina E y B12, como el pescado y las legumbres, impiden la deshidratación y la descamación de la piel, y ayudan a fijar y prolongar el bronceado.

Bajo el sol
Para estos días de sol, las instrucciones de rigor son las siguientes: seleccione un protector solar para el rostro y para el cuerpo, con un factor de protección acorde con su fototipo de piel. Aplique el producto media hora antes de la exposición y renuévelo cada vez que salga del agua. Empiece por sesiones de 15 minutos, las cuales irá aumentando a medida que la piel vaya tomando color. Una vez adquirido el color moreno, no descuide la protección. Use un producto con un índice solar más bajo. Es muy importante no exponerse en horas del mediodía, pues es el momento en que los rayos solares se emiten con mayor fuerza; a esta hora, elija ir a comer o relajarse bajo la sombra.

Para cubrir el rostro y el cabello, opte por gorros, sombreros de ala ancha o viseras. Si gusta aplicar cremas hidratantes sobre el pelo, durante la exposición solar, lave antes con agua dulce, y peine para desenredarlo. Preste mucha atención a las llamadas zonas sensibles: contorno de ojos, labios, nariz y pómulos. Estas tienen la piel mucho más fina y vulnerable. Los labios, por ejemplo, poseen pocas glándulas sebáceas, no tienen glándulas sudoríparas, y carecen de melanina, por lo tanto no se broncean, sino que se queman. Protéjalos con un producto antiarrugas de alta protección, como las barras con FPS30, para que no se sequen y agrieten. Trate igualmente la piel del contorno de ojos. Sobre la habitual crema de tratamiento, aplique una de protección solar y use lentes de sol con protección UVA/UVB.

La piel del cuello y el escote es tan delicada como la del rostro. Esta debe cuidarse con los mismos productos para el rostro. Si se decide por el topless, aplique suficiente producto sobre los senos y tome sol gradualmente; así evitará que la delicada piel que cubre los pezones se queme. Los grandes olvidados al momento de tomar sol son la espalda, las manos y los pies. Rocíe la espalda con los productos en spray, pues es más fácil y la absorción es inmediata. Hay que ser generosos con las manos y los pies. De no aplicar protector solar, la piel del empeine de los pies puede quemarse -sin darse cuenta- y el dorso de las manos, con el tiempo, se llenará de manchas. Los hombres calvos, por su parte, deben resguardarse del sol, con el mismo producto solar que utilicen para el cuerpo. En cuanto a los niños, hay que ser muy precavidos con los menores de tres años; es preferible no exponerlos. Hasta los 10 años, se debe elegir un producto de amplio espectro, además de vestirlos con gorras y franelas.

El después
Tras la jornada solar, la piel necesita frescor. Los cuidados postsolares comienzan con eliminar los restos de bronceador, salitre, o cloro, con una ducha de agua templada, jabón suave o gel (preferiblemente), y una crema o loción que aporte una película protectora hidratante. Los after-sun son cosméticos para después del sol que ayudan a hidratar, calmar y reparar la piel agredida por el sol. Además, ayudan a prolongar el bronceado, ya que tienen sustancias que atrapan la melanina en las capas superficiales de la epidermis o estimulan su producción. Aplíquelos el mismo día y disfrutará de los resultados.

caroquint@hotmail.com

Aliados antisolares
BIOTHERM
Sunfitness Anti-Wrinkle
Sun Care

El extracto puro de plancton
termal, más vitamina E,
oligoelementos y minerales,
y el extracto de germen de trigo, ayudan a que la piel del rostro
refuerce sus defensas naturales bajo el sol, para preservar su
juventud. Viene en FPS 4,
FPS 8, FPS 15, FPS 30
NIVEA
Bloqueador Reafirmante
FPS25

Un complejo
reafirmante más vitaminas
y minerales, que protege la piel frente a los rayos solares, suavizándola, a la vez que mejora la firmeza y la elasticidad de la piel de todo el cuerpo
ESTÉE LAUDER
Shimmering Shield for Lips
and Face SPF 30

Protector en barra para labios
y zonas sensibles. Su fórmula
ligera, transparente e invisible es libre de fragancia y aporta
a la piel unos ligeros destellos dorados
EUCERIN
Ultraprotección Solar
con FP50 Plus

Contiene filtro de banda ancha que cubre el espectro total de radiación de los rayos UVA y UVB, más Vitamina E, para proteger las pieles con intolerancia al sol y alérgicas, y con sensibilidad solar inducida por algún medicamento
SHISEIDO
Refreshing Protective
Spray SPF15

Protector solar en spray
para el cuero cabelludo,
cuerpo y rostro.
Al rociar, refresca
y protege contra los rayos
UVB. Es libre de grasa,
resistente al sudor y
dermatológicamente
comprobado
CLARINS
Sun Care Cream Alta Protección Para Niños SPF30
Sin filtros sintéticos, con pantallas minerales y extracto de semilla de algodón y de flor de karité. Refuerza las defensas cutáneas durante la exposición al sol, es resistente al agua y los roces y no produce picor en los ojos

 

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso