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ANÁLISIS GENÉTICO
para estar delgada
Gracias a una prueba definitiva, por fin sabrás quién es el culpable de tu gordura. La solución a tus kilos de más está en tus genes
Por Amor Sáez
La Dieta de la Zona, los ultrasonidos, la terapia vibracional para hacer ejercicio... ¡Lo he probado todo! Llevo intentando bajar de peso -y preguntándome por qué no lo consigo o sólo lo logro al principio y luego me estanco- toda la vida. Ahora un test genético parece tener la respuesta definitiva. Voy a la clínica de medicina y cirugía estética Novoclinic, de Madrid, con más escepticismo que optimismo. Me atienden las doctoras Natacha Velázquez e Isabel Lovaco, que me miden, me pesan y me hacen un completo cuestionario que recoge mi historial médico, dietético y familiar. Luego, me sacan unas gotas de sangre del dedo para analizarlas en un laboratorio y así poder decirme por qué no adelgazo y qué es lo que debería hacer para conseguirlo -lo que me suena a test de intolerancia alimentaria.
A los 15 días recibo los resultados: tengo un polimorfismo del gen del receptor Adrenérgico B2 (ADRB2). No entiendo nada. ¡Debe de ser gravísimo! Pero me dicen que esto, que parece el nombre de una nueva estación espacial rusa, significa que si consumo hidratos de carbono, tengo un riesgo 2,5 veces superior a desarrollar obesidad que el resto de la gente. Debería reducir drásticamente su consumo además de hacer una dieta baja en calorías, practicar bastante ejercicio y tomar un producto dietético llamado Phaseolus para minimizar la absorción de carbohidratos. Pero, ¿qué hacen con mi ridícula muestra de sangre para que sea posible sacar tales conclusiones? ¿Qué es eso de un polimorfismo? ¿Y por qué debería creer que esta vez va a funcionar? Todas estas preguntas las responden en el propio laboratorio. TUS GENES TE ENGORDAN
La doctora María Orera Clemente es la médica genetista de los Laboratorios CircaGen de Madrid, pioneros en España en genética clínica, donde realizan este tipo de análisis. Según ella, entre 60 y 70 por ciento de las variaciones de peso se deben a causas genéticas -el resto tiene que ver con factores ambientales, el embarazo, el sedentarismo, la mala alimentación, el estilo de vida, etcétera-, y se heredan de padres a hijos en 50% de los casos. ¿Pero qué es lo que se transmite exactamente? Los impronunciables polimorfismos, que no son otra cosa que alteraciones que se producen en los genes. "Los genes son como un libro de instrucciones que estamos continuamente copiando. Pero no son fotocopias exactas, puede haber errores que provocan mutaciones (fibrosis quística, enfermedad de Duchenne) y variaciones, como los polimorfismos, que pueden dar lugar a enfermedades cardiovasculares, tromboembolismo, defectos en el tubo neural, diabetes, enfermedad celiaca, artritis y obesidad", explica la doctora Orera. Resulta que 84% de las mujeres y 71% de los hombres con sobrepeso tenemos polimorfismos de riesgo. Ya me va quedando más claro. En total hay 40 genes que pueden predisponer a la obesidad, pero los Laboratorios CircaGen se centran en cinco y sus variaciones, porque son los que más se repiten y cuentan con estudios contrastados.
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NUEVA ARMA
Sigue creciendo el arsenal contra el envejecimiento. Ahora también se cuenta con el polipéptido 153, un aminoácido que actúa en las células madre de la piel y regenera tejidos. |
CINCO CULPABLES
Lo que hacen cuando reciben tu muestra de sangre -exactamente cinco gotitas-, es extraer el ADN o información genética, exponerla a los polimorfismos e interpretar su reacción. En definitiva, ver si tu dificultad para perder peso puede achacarse a factores genéticos. Así, si tienes un polimorfismo que se llama INSIG2 (variante CC), tienes 40% más de probabilidad de desarrollar obesidad, además de diabetes. "La glucosa se mete en las células, no se quema y se transforma en grasa", explica la doctora Orera. Si te sale el MC4R (variantes GA y AA), estás de enhorabuena. Es un polimorfismo bueno que hace que te sientas saciada antes que el resto de los mortales y, por tanto, comas menos. El problema es que si eres glotona, comerás más de lo que necesitas y "en 50% de los casos se desencadenará una obesidad", según María Orera. Si tienes el polimorfismo ABRB2 (variante CG y GG) y, además, haces una dieta rica en hidratos de carbono, tienes 2,5 veces más posibilidades de desarrollar obesidad, y encima no metabolizas bien la grasa. Vamos, que en lugar de quemarla la guardas, incluso haciendo ejercicio. Si tu polimorfismo es el APOAV (variantes AG y GG), se ven incrementadas tus posibilidades de padecer una enfermedad cardiovascular y obesidad. Sin embargo, pierdes peso con rapidez con dietas pobres en grasa. Y si tu variación genética es GNB3 (variante TT), y encima eres mujer, tienes tendencia a acumular grasa y un riesgo seis veces superior a desarrollar sobrepeso tras las gestaciones.
NUTRIGENÉTICA
Estas y otras reveladoras conclusiones son las que los laboratorios entregan a tu clínica, en un completo informe de cinco folios, para que tu nutricionista o endocrino pueda darte las pautas dietéticas que más te convienen, el tipo y frecuencia de ejercicio que debes realizar, el tratamiento estético que más te interesa -presoterapia, termolipolisis, ultrasonidos, electroestimulación, terapia vibracional- y el fármaco o suplemento dietético que más te va a ayudar a adelgazar. Es decir, tu fórmula particular para perder peso. Ésta es la base de la Nutrigenética: "Se trata de estudiar la influencia de las variaciones genéticas en la respuesta del organismo a los nutrientes y ofrecer la posibilidad de personalizar la alimentación", explica la genetista. Pero ¿por qué se aconsejan también medicamentos? ¿No es demasiado arriesgado? "La obesidad es una enfermedad y, como tal, se trata con medicamentos", según la especialista. Eso sí, están indicados cuando sobran más de 10 kilos, y tienen que ser prescritos por un médico.
PARA TODA LA VIDA
¿Y durante cuánto tiempo se supone que tengo que mantener estos cambios? Por siempre jamás. "No podemos cambiar tus genes, se trata de una situación crónica, por lo tanto, hay que seguir con ellos toda la vida, pero se irán adaptando las dosis de medicamentos", advierte la experta.
El análisis genético y las pautas dietéticas cuestan, en este caso, 500 euros. A lo que hay que sumarle los medicamentos y los tratamientos estéticos. La verdad es que si se trata de un cambio de por vida y hay que realizar tal inversión más vale que funcione. Según las doctoras de Novoclinic, si se hace bien, aprendes a comer, no hay efecto rebote y pierdes de tres a cinco kilos el primer mes, de dos a tres el segundo y medio kilo semanal a partir del tercero. Además, te encuentras más animada, enérgica y feliz. Pero, ¿por qué tengo que creerme que esta vez va a funcionar? "Lo que nosotros hacemos es un estudio genético de la obesidad. No son cuentos chinos. La evidencia científica es abrumadora", dice la médica. CONTROL DE LA ANOREXIA
El objetivo a largo plazo de los análisis genéticos es el de actuar como una medicina preventiva. Es decir, identificar a aquellas personas con predisposición a desarrollar una obesidad o una anorexia y actuar cuanto antes -a partir de los 12 años. La doctora Orera augura que en cinco años puede existir una genética del adelgazamiento, y un control de la anorexia mediante este tipo de análisis. "Hay genes que predisponen a sufrirla.
GENOCOSMÉTICA
El primer hallazgo en este campo es ruso. Un grupo de científicos buscaba la fórmula para curar las cicatrices de los quemados graves. Durante 15 años se realizaron estudios amparados por el Ministerio de Sanidad ruso y, ¡bingo!, resultó que el polipéptido 153 -un aminoácido-, conseguía actuar en las células madre de la piel y regenerar los tejidos. ¿Cómo? "Llega a las que se encuentran en la membrana que separa la epidermis de la dermis, envía una señal que despierta a las dormidas y crea un duplicado de éstas. Mientras la adulta se queda en reserva, la nueva evoluciona, sube a la superficie de la piel y suplanta a la dañada", explica el profesor Louis Rinaldi, creador de la presentación comercial del hallazgo. Y es que los laboratorios Voss americanos han conseguido la patente mundial para la explotación cosmética del péptido. ¿Qué promete? "A los 7-10 días la piel está más tersa y lisa, y a los 28 empiezan a desaparecer las arrugas, las manchas y el fotoenvejecimiento". ¿Y si dejas de usarla? "La piel seguirá su natural de envejecimiento".
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