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2007
Visto con otros ojos

Ya sea abordando el tema de la belleza con humor y crítica; bien sea cantando con total humildad y, aún así, lograr elevar extasiados aplausos; o bien sea poniendo sobre la palestra ciertas verdades incómodas, este año dio señales de que el ser humano está queriendo decir, y ser, otra cosa... Por María Elisa Espinosa

Foto: Cortesía Buena Vista International Televisión

Ugly Betty
Una fea relativa
¿Belleza? ¿Quién no la quiere para sí y para quienes le rodean? Pero nada más relativo que ser bello… Es bello el que se siente bello, por más feo que le resulte al otro. Y viceversa: se ve feo el que se siente feo, por más belleza que esconda en su corazón. Así que por qué esperar que Betty Suárez -una simpática y particular hija de inmigrantes mexicanos, residente de Queens, en Nueva York, que no precisamente cumple con los cánones de belleza preestablecidos por el mundo de la moda y demás cuentos- vaya a sentirse confortable al entrar a trabajar en la tan celebrada y exquisita Mode, revista de Manhattan dedicada al fashion, entre cuyos hacedores lo que sobra es gente buenamoza y llena de prejuicios con respecto a todo aquel que no encaje dentro de sus estereotipos. La verdad es que no las ha tenido fácil esta muchacha desaliñada y con frenillos en los dientes al tener que convivir en esa selva de beldades, pero por algo llegó allí. ¿Será que algo quiere enseñarle al mundo? Basada en la mundialmente exitosa novela Yo soy Betty, la fea, del colombiano Fernando Gaitán, a finales de 2006 se estrenó en Estados Unidos esta serie de televisión en tono de comedia: Ugly Betty (interpretada magistralmente por la joven actriz de origen hondureño, América Ferrera), gracias a la cual, a lo largo de todo 2007, millones de espectadores de ese país -y más recientemente de Latinoamérica y otros confines del planeta- no han parado de reírse. Y sí: se ríen de Betty y su "fealdad", pero, también, indirectamente se ríen de otros, y hasta de ellos mismos, quizá, tan acostumbrados a ver las cosas a través de un visor desde el cual ciertos valores siempre estarán distorsionados. O pongámoslo en palabras de uno de los productores del programa, la actriz mexicana Salma Hayek, para explicar las razones por las cuales su Ugly… ha calado de manera tan impactante entre una audiencia en la que se entremezclan latinos y estadounidenses por igual: "A los primeros, Ugly Betty les ha permitido disfrutar de algo que ya les pertenece, de algo que se identifica como parte de una cultura… Y en el caso de los americanos, también ha sido perfecta, pues aquí, entre otras cosas, se hace un poco de crítica a la obsesión por la imagen. Un asunto que, en este país, realmente se padece más que en cualquier otro". Y ahora dígalo usted: ¿Después de verla, Betty todavía le parece fea… o no tanto?

Foto: Natalia Brand

Ciudad Bendita
Amor entre anónimos
Por estos lares, también se quiso contar una historia de amor por la cual nadie apostaría, o al menos nadie que se maneje con base a los parámetros a los que la televisión venezolana tiene acostumbrados a sus televidentes. Ciudad Bendita, la telenovela escrita por Leonardo Padrón en la cual una muchacha coja y un músico poco agraciado son los protagonistas, terminó siendo un éxito desde mediados de 2006 hasta mayo de 2007. Ella: Bendita Sánchez (interpretada por Marisa Román, una de las promesas artísticas de estos últimos años). Él: Juan Lobo (encarnado por Roque Valero, a quien tampoco mal le ha ido). Ambos: una pareja de anónimos que se cruzan -como para seguir contraviniendo los convencionalismos de los culebrones vernáculos- en un mercado de buhoneros. Desde allí, entre fritangas, ventorrillos de franelas con frases tales como "Se habla caraqueño", tatuadores express, manicuristas que ofrecen sus servicios bajo un toldo percudido y expendedores de CD's piratas… se desarrolla este idilio 100 por ciento terrenal en el cual no hará falta una intervención quirúrgica -ni estética para Juan, ni traumatológica para Bendita- para que el amor siga su curso, con todo y las vicisitudes propias de la Venezuela de estos tiempos; con todo y que a Bendita en su momento -largo momento, eso sí- le produjera cosquillas en el estómago un galán metrosexual de nombre Yunior Mercado. En teoría, pues, se trata de dos "perdedores" que se encuentran en el camino. Pero Juan Lobo y Bendita Sánchez ciertamente son mucho más que eso: un homenaje a los amores que se suponen imposibles, por más cotidianos que resulten.

Foto: Cortesía Sony BMG

Paul Potts
Arias desde el alma
Ni el implacable Simon Cowell (más conocido en el país por ser también juez de American Idol)pudo con él. Debió sucumbir a su encanto, por más dentadura incompleta y desordenada que tenía… Por más tímida mirada que se le perdía en el horizonte. Algo tendría Paul Potts que terminó cautivando, en cuestión de segundos, tanto a un jurado exigente, como a un público que esperaba cualquier cosa menos ver a un joven tenor aspirando en 2007 al máximo pedestal del concurso Britain's Got Talent de la televisión inglesa. ¿Cómo osar a tamaño atrevimiento en una contienda que se supone lo más parecido a una fábrica de estrellas del siglo XXI y al muy estilo de la ya mencionada franquicia estadounidense? Pero lo hizo: se atrevió, y nada mal le fue. De hecho ganó, quizás, ante su propio asombro. Potts, un regordete nativo de Bristol, quien trabajaba vendiendo celulares en un almacén de Port Talbot, en Gales, se transformó, de la noche a la mañana, en todo un suceso del Reino Unido. Incluso el canto pudo mucho más que la falta de confianza que sentía en sí mismo; esa misma que marcó su infancia como hijo de un conductor de autobús y de una cajera de automercado; y esa con la cual fue creciendo mientras, paralelamente, aprendía a amar la música sobre todas las cosas. O más correcto sería decir que, en un principio, más que un acto de amor, cantar le sirvió -como él mismo ha admitido- de coraza ante aquellos que en el colegio lo hostigaban. Se refugió en la música clásica desde los 11 años, cuando escuchó la banda sonora de la película ET de Steven Spielberg. Desde entonces, y a pesar de un primer accidente que tuviera a los 14 años, al estrellarse contra un andamio mientras corría hacia las clases de coro; así como otro que sufriera al ser arrollado por un carro, con el saldo de una vértebra fracturada y otras varias contusiones… lo cierto es que su carrera hacia la ópera (sin olvidarse igualmente de estudiar otras cuantas cosas como filosofía, teología, cine y televisión) se hizo indetenible. Pudo conocer en ese tránsito a su mayor ídolo, Luciano Pavarotti, y, entonces, le llegó el momento, muchos años después, de disfrutar su propio estrellato. Un estrellato que, apenas ahora, está comenzando con un aclamado primer álbum (One Chance), gracias a que un día se topó en Internet con una planilla de inscripción para el Britain's Got Talent. Dijo que cantaría ópera, y eso cantó hasta el último momento del concurso, en el mes de junio, cuando repitió con una interpretación de Nessun Dorma de Giacomo Puccini, la misma pieza que cantara en una de las primeras rondas eliminatorias, recibiendo entonces una ovación del público que, poniéndose de pie emocionado, reconocía que estaba frente a un hombre definitivamente especial. Y si lo duda, búsquelo en You Tube entre los videos más vistos de todos los tiempos. ¿Quién dijo "No puedo"?

Foto: Archivo

Al Gore
Y sus verdades
No han faltado quienes sospechen de las verdaderas intenciones del ex vicepresidente de Estados Unidos de América por el Partido Demócrata, Al Gore, ahora que pareciera que, definitivamente, ha decidido enfilar todas sus baterías hacia la defensa del planeta. Pero mal no le ha ido, a pesar de esas suspicacias de terceros: hasta un premio Nobel de la Paz (compartido, eso sí, con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas) recayó sobre su cuello en 2007. Y lo consiguió, precisamente, gracias a la lucha que enfrenta contra el calentamiento global; una lucha que se ha visto materializada en la película Una verdad incómoda (Oscar en 2006 como Mejor Documental y Mejor Canción para I Need to Wake Up), aunque habrá que aclarar que éste no ha sido el único esfuerzo comunicacional emprendido por el ex vice estadounidense en pro de la defensa del medio ambiente. Además, hace dos años fundó Current TV, una red de televisión interactiva a través de la cual todo el que quiera aportar sobre el tema lo puede hacer. Asimismo, desde hace ya tiempo, Gore viene realizando por el mundo incansables giras de conferencias para exponer el crítico destino que le toca al planeta si se le sigue tratando como se le trata. Claro que al propio Al tampoco es que lo hayan tratado muy bien en éste, su nuevo rol. No han faltado quienes le cuestionen desde el hecho de que cobra altas sumas de dinero por cada una de estas presentaciones; así como aquellos que le tienen bien medido el consumo energético (22.619 kilowatios/hora, equivalente a una factura mensual de 1.359 dólares) en la nada modesta residencia del clan Gore, ubicada en el barrio Belle Meade de la ciudad de Nashville, Tennessee... El punto está en que, aún así, igual este hombre ha podido levantar la suficiente polvareda como para poner sobre la palestra, a lo largo de todo 2007, un tema que a más de uno le será antipático… por aquello de ¿y qué estoy haciendo yo para cambiar esto?

No a la extrema delgadez

Aunque todavía aquellas mujeres que superan -con creces o no- una talla 4, pueden llegar a sentirse excluidas de los parámetros de la belleza a nivel mundial, no es mentira que un buen paso se ha estado dando en contra de todo esto, gracias a iniciativas como la de la muy afamada Pasarela Cibeles que, desde su edición 2006, rechaza la participación de cualquier modelo que no se ajuste a los parámetros establecidos por la Comunidad de Madrid (basados en los de la Organización Mundial de la Salud) para ofrecer un aspecto saludable; es decir, que tenga un índice de masa corporal inferior a 18% o, lo que es lo mismo, que pese menos de 56 kilos para una estatura de 1,75.
La decisión, es indudable, responde a la preocupación que crece cada día más a nivel mundial en torno a la proliferación de desórdenes alimentarios como
la anorexia y la bulimia… O que lo niegue la modelo francesa, Isabelle Caro, quien, con toda la valentía posible, decidió mostrar, también este año, su cuerpo de escasos 31 kilogramos a través de la lente del reconocido y polémico fotógrafo italiano, Oliverio Toscano, para desarrollar una campaña antianoréxica junto a la marca No-lita. Otro paso se ha dado con campañas publicitarias -obviamente sabiendo hacia cuál target apuntar: ¿acaso no está lleno este mundo
de "gorditas" y gente real?- de firmas como Dove, empresa transnacional que muy bien ha sabido calar en el corazón de aquellas adolescentes con la autoestima por el piso o de las mujeres maduras con unos cuantos kilitos de más. Lo cierto es que da igual: es a ellas a quienes les hablan las muy pensadas cuñas de televisión y avisos puestos en revistas, diciéndoles, como para que no les quede la menor duda, que ellas también existen ¡y son bellas! ¿Quién
les podría decir que no?

 

Ver también en Encuentros:
- Valientes más allá del escenario

- Meryl Streep ¨Hasta las comedias son políticas por todo lo que nos hacen olvidar¨


 
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