El estilo de vida que lleva la mayoría de las personas hoy en día, es una de las principales causas de estrés y tensión. Es común escuchar comentarios como: “no me alcanza el tiempo para nada”, “es que me siento tan cansada”, “me falta energía para hacer las cosas que quiero”… seguramente saben que necesitan hacer cambios en su rutina, pero no se sienten preparados para hacerlo o no saben por dónde comenzar. Cuantas veces al día o a la semana nos lamentamos del ritmo que tiene nuestra vida, nos quejamos del exceso de responsabilidades y compromisos o del poco tiempo que nos queda para descansar, pero no tomamos una acción determinada para cambiar o ajustar nuestro estilo de vida y cambiar definitivamente nuestra situación.
Nos hace falta revisar nuestras prioridades y ajustar el valor que nos damos a nosotros mismos, pues sólo si es suficientemente importante, tendremos la voluntad, la determinación y el compromiso necesario para llevar una mejor vida.
Para apoyarte a levantar tu ánimo y energía vital, voy a compartir contigo diez claves sencillas que te llevarán a hacer pequeños cambios en tu rutina de vida.
1 Ponte en movimiento. Sentarte al final del día en un sillón frente al televisor no te ayudará a recuperarte. Ponte unos zapatos cómodos y sal a dar un par de vueltas alrededor de tu casa, esto te ayudará a soltar las tensiones, a relajar tu cuerpo mientras lo oxigenas un poco y aumentar tus niveles de energía.
2 Ordena tu vida. El desorden tanto en tu casa como en la oficina, agrega confusión y tensión a tus días. Vale la pena que inviertas unos minutos en organizar tus clósets, gavetas y escritorio, pues el tiempo que gastas buscando las cosas que necesitas, te agota. Simplifica y ordena tu vida para que puedas sentirte más liberado y animado.
3 Desconéctate de vez en cuando. Hace falta que detengas tu actividad haciendo pequeñas pausas de un minuto varias veces al día, para respirar, estirarte, buscar un vaso de agua. Esto te ayudará a relajar la tensión y a recuperar la claridad mental y el ánimo para continuar con el trabajo que realizas.
4 Evita las emociones negativas. Las emociones negativas se contagian fácilmente, por eso es importante que pongas un poco de distancia entre tú y las personas negativas y pesimistas que te rodean. Busca la relación con personas optimistas y entusiastas que puedan influir positivamente en tu estado de ánimo.
5 Canaliza tu ira. Cuando te quedas con toda esa carga emocional represada adentro, te conviertes en una olla de presión, siendo tú la principal víctima de la ira convertida muchas veces en resentimiento. Atrévete a expresar lo que sientes de la mejor manera y práctica el perdón cuantas veces sea necesario.
6 Repite frases afirmativas. Aprende a hablar de forma positiva contigo mismo. Evita quedar atrapado en ese monólogo negativo que te es tan familiar, y comienza a crear y a repetir frases positivas que te sirvan para reafirmar tus cualidades y para fortalecerte al momento de superar tus debilidades.
7 Camina descalzo cinco minutos al día. Esto te ayudará a estimular tu circulación y te liberará de la sensación de cansancio en las piernas. Realiza algunas flexiones y estiramientos con tus pies mientras estás sentado.
8 Come más vegetales y proteínas. Evita el consumo de azucares y harinas refinadas, y sigue una dieta alimentiria sana, que te permita recuperar y mantener tus energías.
9 Comparte con tus seres queridos. Los momentos de disfrute y diversión que compartimos con la familia y los amigos, nos hacen sentir bien, queridos, apreciados y tomados en cuenta. Incluye dentro de tu planificación el tiempo para compartir momentos de calidad y fortalecer el vínculo del amor.
10 Aprovecha el tráfico. Si el viaje diario a tu trabajo o a cumplir con responsabilidades y compromisos, implica pasar un tiempo en el tráfico, cambia la idea que tienes acerca de él y comienza a verlo como la oportunidad de tener unos minutos extra, para relajarte escuchando música o tu programa favorito, organizando tu día, recordando momentos agradables o disfrutando del entorno natural que te rodea. Sonríe y no te dejes atrapar por la impaciencia.
¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa y todo va a estar bien!
ESTIMADA MAYTTE, tengo una amiga desde el bachillerato. Yo siempre he sido muy consecuente con ella, estoy pendiente de apoyarla en todo y con frecuencia tengo detalles al igual que con el resto de mis amigos. Pero ella, a pesar de que nos vemos y compartimos, se ha vuelto distante e indiferente, me parece que yo soy la que sostiene la amistad. ¿Qué puedo hacer para que ella se dé cuenta?
La amistad es una de las relaciones más especiales que podemos llegar a experimentar a lo largo de la vida, donde el amor incondicional, la confianza, el intercambio, el respeto y la comunicación nos permiten convertirnos en personas cercanas y parte esencial de la familia.
Los detalles, las frases amables y cariñosas, los gestos de solidaridad y cortesía deben ser parte de la vida diaria y de nuestra relación con los demás, en especial con los amigos. Porque el cariño, necesita de un medio para que podamos expresarlo y compartirlo. Por eso el acto de dar y compartir, cuando se hace con sinceridad y entrega, es tanto un placer para el que lo recibe, como para el que lo entrega, porque brinda la oportunidad de potenciar y afianzar la relación. Te sugiero que hables con ella, para saber cuál es la razón de su cambio, tal vez descubras que no tiene nada que ver contigo y que puedes apoyarla una vez más a solucionar cualquier conflicto o dificultad. Muchas veces cambiamos nuestra actitud, sin darnos cuenta de que lo hacemos, un comentario amigo, sin juicio, puede ser suficiente para llamar nuestra atención a tiempo de hacer algo para corregirlo. Un amigo verdadero es como un tesoro, tenemos que valorarlo, cuidarlo y quererlo.

MAYTTE, Tengo una vecina metiche e insoportable, que todo el tiempo me está vigilando. Es una señora mayor que vive en el apartamento de al lado completamente sola, pero esto no le impide ser pesada y fastidiosa. ¿Tiene usted una fórmula mágica, para resolver esta situación, que no sea mudarme del edificio?
Te cuento que sí, una amiga muy querida estuvo en la misma situación hace algunos años, y todavía recuerdo la frase que aplicó: “Si no puedes con tu enemigo, únete a el”. Su esposo le dijo: no pelees más con ella, mas bien acéptala como es, suaviza tu actitud e invítala a cenar. Después de unos días de indecisión se atrevió y puso en práctica su consejo. Un día toco a su puerta y le llevó una linda planta, la vecina completamente sorprendida por su gesto la invitó a pasar y terminaron conversando sobre su vida, sus problemas y su soledad. La solidaridad, la comprensión y la gentileza, siempre nos ayudan a resolver y a suavizar cualquier situación. Vale la pena que al igual que mi amiga, antes de tomar una decisión drástica o tener una actitud agresiva hacia ella, intentes llenarte de compasión y tolerancia, para acercarte, con la intención de solucionar cualquier desacuerdo o malentendido.

HOLA MAYTTE, he oído hablar de las crisis en el matrimonio. Yo me siento felizmente casada desde hace siete años, pero últimamente mi esposo ha cambiado y lo noto lejano y extraño. ¿Cómo puedo saber si nuestra relación ha entrado en una crisis y cómo resolverla antes de que nos haga daño?
Lo importante es darnos cuenta a tiempo de que algo ha cambiado en nuestra relación, para que podamos hacer unos pequeños cambios de actitud o hábitos para corregirlos y mantener encendida la llama del amor.
La ausencia de pequeñas atenciones, detalles, las discusiones por pequeñeces que se convierten en peleas llenas de gritos y ofensas, los silencios prolongados, los escasos momentos de disfrute compartidos, el descuido de la apariencia física, pasar más tiempo con los amigos o en el trabajo… son algunos de los síntomas que nos muestran como una señal de alarma que las cosas no están del todo bien. Vale la pena que lo invites a tomar un café en un lugar agradable para que puedan conversar de lo que está pasando y sobre lo que están sintiendo, sin manipular o hacer sentir culpable a la pareja. Hagan una comparación de la vida que llevan actualmente y la que llevaban hace un año y después hablen directamente sobre lo que te inquieta. Algunas preguntas que pueden ayudarlos a aclarar la situación y a crear acuerdos son: ¿Cuánto tiempo pasan juntos? ¿Qué les gustaría hacer en ese tiempo? ¿Cómo se maneja el dinero? ¿Cuáles son los objetivos comunes? ¿Qué podrían hacer para tener más tiempo de calidad juntos?... Habla siempre en primera persona y evita suponer lo que tu pareja está pensando o sintiendo, esto los ayudará a aclarar la situación y les permitirá limar las asperezas, para que juntos puedan hacer los ajustes necesarios para mantener una buena relación.•
maytte@maytte.com |