- El retorno de Koyak
- Parece que fue ayer. Chicos bellos
- Lo uno y lo otro. Cine venezolano

 CRONICA
- Nuda veritas
- Las verdades
de Daniela
- El momento
de los mandalas
- Ser asistente personal de una celebridad
BELLEZA
- Con aceite de oliva
FAMILIA
- Guarderías: Las enfermedades más comunes
SALUD
- Obsesión
por lo sano
MODA
- Del fondo del mar
COCINA
- Un poco más de la cocina vasca
MASCOTAS
- Pececitos en casa
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 

Obsesión
por lo sano

Comer alimentos naturales, bajos en grasas y libres de aditivos químicos es el norte de quienes pretenden llevar un estilo de vida saludable, pero los problemas comienzan cuando estos hábitos se convierten en un trastorno. Conozca las características de la llamada ortorexia. María de los Angeles Herrera

Aunque su reciente descubrimiento le ha impedido formar parte de la literatura médica, la ortorexia es un trastorno alimentario que ya está dando de qué hablar. La obsesión por los alimentos orgánicamente puros puede generar déficit en vitaminas y minerales, esenciales para el correcto funcionamiento del organismo, y ni hablar de los problemas sociales, psicológicos y hasta cognitivos que puede llegar a ocasionar. Mientras aparecen investigaciones médicas que describan a profundidad esta condición y aporten estadísticas reales, conozca todo el camino recorrido en su estudio y descubra qué significa, realmente, ser una persona ortoréxica.

Muchos pueden toparse con alguien que tenga este trastorno y confundirlo con un vegetariano o, simplemente, un asiduo a las dietas macrobióticas, pero el problema está en el momento en que la conducta obsesiva se traduce en cambios dentro del patrón de vida de un individuo, ocasionando no sólo que invierta gran cantidad de tiempo en diseñar un menú especial y en obtener los ingredientes para prepararlo, sino también que se inhiba de acudir a eventos sociales o invitaciones a comer, producto del miedo a entrar en contacto con alimentos que no cumplen con las condiciones de pureza exigidas. Para ser superada, esta conducta atípica requiere tanto de un tratamiento nutricional como de una terapia psiquiátrica; sin embargo, en primera instancia se necesita que sea el paciente quien de el primer paso y reconozca su padecimiento.

La moda de Hollywood
l Julia Roberts sólo consume leche de soya y siempre lleva un envase dentro
de su cartera
l Winona Ryder bebe refrescos orgánicos
l Marlon Brando revisaba minuciosamente la lista de ingredientes de cada yogurt que consumía para verificar que no tuviese ni un gramo de grasa
l Jean Paul Gaultier toma 68 jugos de naranja al día
l Jennifer López se alimenta con tortillas elaboradas únicamente con clara de huevo

Despeje sus dudas
Beatriz Verdi, nutricionista clínico especialista en trastornos de la conducta alimentaria, Coordinadora General del Departamento de Nutrición del Centro Médico de Caracas, responde las preguntas más frecuentes en torno a este desconocido padecimiento alimentario:

1. ¿Qué es la ortorexia?
"El término no está reconocido oficialmente por la Academia Americana de Trastornos de alimentación; sin embargo, podría decirse que deriva del griego orthos -justo o recto- y orexia -apetito-, por lo que es definido como la obsesión por comer sólo los alimentos biológicamente puros o sanos. Se trata de un desorden que puede interferir negativamente en la vida del paciente. Las personas con ortorexia prefieren pasar hambre a comer alimentos que consideran 'impuros' y dejan de ir a restaurantes y a casas de familiares y amigos por miedo a los alimentos que puedan ofrecerles... Es normal que todos nos preocupemos por comer alimentos sanos, pero cuando ese comportamiento pasa a convertirse en una obsesión, que entrañe peligros para la salud, ya pudiera calificarse como ortorexia".

2. ¿Cuál es el origen de este trastorno?
"Aunque la atención a la apariencia y la figura ha existido siempre, en los últimos tiempos alcanza proporciones sin precedentes. En nuestros días, la preocupación por alcanzar los cánones de belleza vigentes mueve enormes cantidades de dinero, provoca gran número de artículos periodísticos y programas en medios audiovisuales, atrae la atención del público y ocasiona severas repercusiones sobre la salud. La ortorexia -o cualquier otro trastorno de la conducta alimentaria- puede ser producto de ese interés desmedido tanto por el cuidado de la imagen corporal, como por el cuidado del organismo y su funcionamiento, en este sentido las personas con ortorexia se preocupan más que por su silueta, por mantener su organismo libre de sustancias que consideran dañinas o tóxicas, de allí su aversión a los alimentos tratados con productos artificiales".

3. ¿Qué tipo de alimentos come una persona ortoréxica? ¿Cómo los selecciona?
"Consumen sólo comidas de cierto tipo, más que todo orgánica, vegetal, sin conservantes ni grasas, excluyendo, por supuesto, los enlatados y las carnes, especialmente las de res. Prefieren las frutas, los vegetales y alimentos crudos, que han sido cultivados o producidos sin utilizar ningún tipo de químico en el proceso. De allí que las personas con ortorexia tengan que recorrer kilómetros para adquirir los alimentos que desean, por los que tienen que pagar hasta diez veces más que por los ordinarios. Si no los encuentran o dudan de su origen, estas personas prefieren ayunar, ya que cuando incumplen sus propósitos se ven embargados por un sentimiento de culpa que, generalmente, desemboca en estrictas dietas o ayunos prolongados".

4. ¿Cuáles son las consecuencias negativas para el organismo?
"Conforme aumenta la pseudocalidad de su alimentación, disminuye su calidad de vida, pues las fuertes restricciones de alimentos que se imponen las personas con ortorexia les producen carencias de nutrientes, lo cual produce debilidad, resequedad de la piel, ausencia de la menstruación, osteoporosis, caída del cabello, cambios en el estado de ánimo y, en algunos casos menos comunes, hasta ceguera nocturna.

La supresión de grasas puede comprometer la indispensable presencia de las vitaminas liposolubles -A, D, E y K-, puesto que para ser absorbidas éstas requieren de la ayuda de las grasas existentes en el organismo; de igual manera, hay ciertos ácidos grasos que el cuerpo no produce y que deben ser suministrados mediante los alimentos. La falta de carne ocasiona la disminución de los niveles de hierro y, aunque los vegetales también aportan proteínas, estas son de menor calidad.

Si el ortoréxico no sustituye los alimentos que rechaza por otros que puedan aportarle los mismos complementos nutricionales, esto puede acarrear carencias nutricionales que se traducen en anemia, o cualquiera de las anomalías mencionadas anteriormente, lo cual afecta negativamente el crecimiento -especialmente durante la adolescencia- y el desarrollo de los procesos cognitivos".

5. ¿En qué consiste el tratamiento?
"En principio, el propósito del tratamiento dietético de estas personas es establecerles hábitos alimentarios normales, para conseguir un peso ideal, a fin de que se normalicen sus funciones fisiológicas, incluyendo la menstruación en el caso de las mujeres. En todo este proceso la motivación del paciente es esencial y se logra con el apoyo psicológico y las charlas educativas realizadas por los psicólogos o psiquiatras y los nutricionistas. Cada tratamiento es individual y debe estar encaminado a las áreas específicas que requieran modificación. Hay que elaborar una detallada historia nutricional para detectar cuáles son las deficiencias y conductas a corregir".
l

Haga la prueba
Si cree que usted o uno de sus allegados son víctimas potenciales de la ortorexia, responda sinceramente a estas preguntas.

l ¿Pasa más de tres horas al día pensando en su dieta sana?
l ¿Se preocupa más por la calidad de los alimentos que por el mero placer de comerlos?
l ¿Se siente culpable cuando viola sus convicciones dietéticas?
l ¿Planifica hoy lo que va a comer mañana?
l ¿Sus costumbres alimentarias lo aíslan socialmente?

En caso de que haya contestado afirmativamente a más de tres de estas interrogantes, debe tomar medidas preventivas para no llegar a padecer de este peligroso trastorno.


mherrera@eluniversal.com

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso