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| foto: cortesía viña tabalí |
Los vinos
del Limarí
En la escena vitivinícola chilena se han dado cambios que se traducen en botellas con estilo propio. Viña Tabalí es un ejemplo.
Por Adriana Gibbs.
Valle del Limarí, Chile
La primera vez que leí (y probé) el nombre de Limarí -en la etiqueta de un elegante y aromático chardonnay- no conocía con exactitud su ubicación geográfica. Supe luego que se trataba de un valle al norte de Chile que, en los últimos años, ha estado dando de qué hablar por sus vinos.
Está a 412 kilómetros de Santiago de Chile. Viajar por tierra hasta allá es encantador, pues pueden apreciarse con más nitidez los cambios de paisaje -de rocoso a marino, de marino a desértico-, una de las tantas razones por las que los vinos de allí tienen un carácter distinto a los que se hacen en otras regiones de ese país.
La proximidad con el desierto de Atacama, la cercanía con el mar, la transparencia de su cielo (no es gratuito que allí estén asentados importantes observatorios astronómicos), han hecho de este valle una cumplida promesa chilena. Si bien estas tierras -tradicionalmente ligadas a las uvas para pisco- empezaron a ser plantadas a comienzos de la década de los noventa, los primeros vinos aparecieron a comienzos de la década de 2000, y han sido una grata sorpresa.
Allí, en Limarí, se encuentra Viña Tabalí, una bodega que ha venido apostando por la calidad. Recientemente la revista inglesa Decanter aplaudió la elegancia de sus vinos; el Tabalí Reserva Sauvignon Blanc 2007 fue incluido por Oz Clarke (autor de Uvas y vinos, Atlas del vino, entre otros libros) en su lista de los mejores 250 vinos; y la revista Wine & Spirit eligió a Felipe Müller, enólogo de esta bodega, como el ganador entre sus pares en Chile.
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TRABAJAMOS A FINA ESCALA: HACEMOS MENOS VINOS PERO CON MAYOR CALIDAD, PROCURANDO QUE TENGAN SELLO PROPIO"
-Felipe Müller, enólogo de Tabalí  |
Con identidad
Tabalí es una viña que, al ser pequeña, puede trabajar el proceso de elaboración del vino -desde el viñedo hasta la bodega- con mayor cuidado y sutileza.
Cuenta con un equipo joven que lo está haciendo con ganas. Héctor Rojas es el viticultor y Felipe Müller el enólogo. Ambos dan la idea de estar muy alineados, al punto de ser frecuente, me comentan, ver a Müller en viña y a Rojas en bodega. "Acá, además de cumplir nuestros roles, el enólogo se convierte en viticultor y el viticultor en enólogo, habiendo entre los dos una sinergia de equilibrio", afirma Müller.
En el recorrido por el viñedo, el viticultor no disimula su entusiasmo por Limarí. "Aquí hay condiciones excepcionales para hacer vinos. Gracias a su cercanía al mar (la bodega está a pocos kilómetros del Océano Pacífico) es una zona de vientos fríos, lo que se traduce en una lenta maduración de las uvas, así como en aromas y sabores concentrados. Como no llueve mucho la cosecha puede hacerse sin apuro en el momento óptimo de la madurez de la uva, lo que da como resultado taninos de calidad", explica Rojas.
A esta bondad climática se suman las condiciones de sus suelos. Son calcáreos, arcillosos y pedregosos; ricos en carbonato de calcio, lo que da al vino estructura, frescura y mineralidad.
"No hay nada mejor que tomar un vino y más que reconocer la uva poder distinguir la zona, eso que tienen los vinos europeos. En Chile, poco a poco, eso se ha ido segmentando, hoy en día no es posible hablar de un buen cabernet sauvignon sin hablar del Valle del Maipo, un carmenere se asocia con Colchagua, y un chardonnay empieza a vincularse con Limarí", dice Rojas.
Las minuciosas prácticas del viñedo se combinan con modernas técnicas de vinificación. "Convertir esas potencialidades de Limarí en vinos con personalidad propia es nuestro afán. Queremos hacerlos con su máxima expresión cualitativa. Este valle tiene mucho por entregar", destaca Müller.
A la boca
La tendencia, si hablamos de vinos, es la de tomar menos, pero de mayor calidad. Es por ello que las bodegas han puesto dedicación a sus caldos de alta gama. Con la intención de mostrar las variedades de uvas que se dan muy bien en la zona, Tabalí ha desarrollado vinos premium y súper premium.
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Arriba: La cosecha es absolutamente manual. Las mujeres son quienes hacen esta faena por su delicado trato con la uva
Izquierda: La bodega está integrada
arquitectónicamente con el paisaje.
Su ondulado techo se inspira en el mar
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"Aunque tenemos tecnología de punta nuestros vinos son de alguna manera artesanales. Mi intención es dejar que la uva se exprese, no pretendo ocultarla; soy de los que creen que si hay que maquillar el producto, algo sospechoso debe haber detrás", enfatiza Müller.
La primera línea es la Reserva. Son vinos de complejidad y elegancia a partir de uvas chardonnay, sauvignon blanc y cabernet sauvignon, entre otras.
La segunda línea es la Reserva Especial. "Aquí trabajamos con la mejor selección de uvas de los sectores sobresalientes de nuestro viñedo. La vinificación es muy controlada y el envejecimiento se hace en barricas de roble francés. Busco el equilibrio con la madera, pues si me excedo, se pierde el origen", explica Müller.
Tabalí exporta 75% de su producción. Inglaterra, Brasil, Dinamarca, Taiwán y Venezuela son sus mercados más importantes. Carolina Álvarez, gerente de Mercadeo de Tabalí, asoma cifras de su reciente producción: "Este año disponen aproximadamente de 12.000 cajas de sauvignon blanc, 2.500 de chardonnay, 4.000 de pinot noir, 9.000 de cabernet sauvignon, 8.000 de carmenere y 2.200 de syrah".
En Venezuela se pueden disfrutar varios de ellos, tanto de su línea Reserva como de la Reserva Especial. Son vinos, sugiero, para disfrutar en buena mesa, rendirle homenaje a los afectos y ponerle acento a esos momentos de compartir.
| PARA DESCORCHAR |
Pinot Noir Reserva
Especial 2007
Jugoso y de fresca
acidez. Para el enólogo de Tabalí esta uva sigue siendo un desafío.
Armonía: Atún y pez espada. También con pastas gustosas.
Precio de referencia:
80 bolívares. |
Carmenere Reserva 2007
Vino amable.
Su textura es firme, pero no llega a ser
astringente.
Buena concentración de ricos taninos.
Armonía: Carnes
a la parrilla.
Precio de referencia:
75 bolívares. |
Chardonnay Reserva
Especial 2007
Atípico, elegante,
mineral y con tonos
cítricos. Vino perfecto para llevar a la mesa.
Armonía: Pescados, mariscos y pastas.
Precio de referencia:
80 bolívares. |
Vino Reserva
Especial Blend 2007
Se recomienda con
entusiasmo. De color rojo-violeta oscuro, es aromático, aterciopelado
y redondo.
Armonía: Carnes
rojas con salsas
condimentadas.
Precio de referencia:
80 bolívares. |
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