- Maríalejandra Martín regresa Divina
- EL monitor
se pasea por el cine.

-
Fotoperiodismo
en la TAC .

 CRONICA
- ¿Miedo o fastidio?
- Antonio Drija.
Un venezolano en el Cirque du Soleil
- Zathura. El mejor viaje está en la imaginación
- Un siglo a sus pies
SALUD
- Retorno interrumpido
PSICOLOGIA
- Lo tuyo es mental
BELLEZA
- El baño:
Hábito aromático
NUTRICION

- Buena digestión

COCINA
- Cocinando
con hongos
MASCOTAS
- Un corte de pelo
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
E-viajes
 
 

Retorno interrumpido

Las várices son el problema circulatorio más frecuente; sin embargo, existen muchas otras afecciones que pueden presentarse cuando las venas y arterias comienzan a fallar. Salga de dudas: conozca los diferentes trastornos y emprenda acciones para prevenirlos. María de los Angeles Herrera

Si sus miembros inferiores se ven afectados por fuertes calambres, sensación de hormigueo, enrojecimiento, frialdad o hinchazón es muy probable que usted posea algún tipo de problema circulatorio. Si bien es cierto que, con frecuencia, los antecedentes genéticos marcan la pauta, estos padecimientos también pueden ser causados por un estilo de vida inadecuado, donde el consumo desmedido de alimentos ricos en sales y grasas, el sedentarismo y el tabaco son elementos recurrentes.

Todo es cuestión de equilibrio. La falta de actividad física y la mala alimentación favorecen el aumento de peso y la elevación de los niveles de colesterol y triglicéridos en el organismo, lo cual acentúa la viscosidad de la sangre y contribuye con la obstrucción de los vasos sanguíneos debido a la acumulación de lípidos en sus paredes. Adicionalmente, el exceso de sal genera retención de líquido e incrementa la cantidad de sangre circulante, empeorando la condición de personas que cuentan con fallas en el sistema circulatorio. Finalmente, la acción integrada de la nicotina y el monóxido de carbono presentes en el humo del cigarrillo influye negativamente en la aparición de enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos y al corazón.

Las posibilidades de presentar un trastorno circulatorio son mucho mayores en quienes, además de contar con los factores de riesgo anteriores, son mayores de 45 años, sufren de diabetes y poseen trabajos que obligan a pasar muchas horas al día de pie, como es el caso de los cajeros de banco y el personal del sector salud, especialmente el que se desempeña en el área de cirugía. En el caso específico de las mujeres, las condiciones empeoran en aquellas que consumen pastillas anticonceptivas, pues la carga hormonal —por mínima que sea— favorece la aparición de várices.

Toda persona mayor de 45 años debe ser evaluada para descartar trastornos circulatorios, a través —entre otras cosas— de una buena historia clínica, que debe incluir un exhaustivo interrogatorio, la verificación del pulso y la palpación del abdomen, incluso si acude a consulta médica por una simple gripe; sin embargo, lo ideal —según afirma el cirujano cardiovascular Rafael Ramos, director de la clínica La concepción de Caracas— es que “el paciente, ante la duda, acuda a un especialista en la materia, generalmente un cirujano cardiovascular o vascular, ya que una opinión calificada permite tomar una mejor decisión sobre el tratamiento”. Un profesional estará en capacidad de realizar un ecodoppler, estudio no invasivo que permite hacer un diagnóstico por imágenes, a través de la detección de anomalías que van desde obstrucciones arteriales y fallas en las válvulas de las venas, hasta lesiones en el sistema circulatorio.

Entre venas y arterias
Las insuficiencias circulatorias pueden ser venosas o arteriales, en función del lugar donde se produzca la falla. Al respecto, el Manual Merck de Información Médica para el Hogar explica que “los problemas principales de las venas son la inflamación, la coagulación y los defectos que producen la dilatación y las várices”; las irregularidades arteriales, por su parte, tienen su origen en obstrucciones que ocasionan la interrupción del flujo sanguíneo a la zona del cuerpo irrigada por la arteria.

El doctor Ramos comenta que los trastornos más frecuentes son los de tipo venoso, especialmente las várices. Una de cada dos mujeres se ve afectada por este padecimiento, por lo que no es de extrañar que éste sea el principal motivo de consulta de quienes acuden a un especialista en patologías vasculares. Pero dentro de las fallas venosas, además, se encuentran úlceras varicosas, caracterizadas por una herida o lesión que aparece en las piernas; las insuficiencias valvulares, que generan un gran edema o hinchazón en los miembros inferiores; las flebitis y tromboflebitis superficiales, en las que el paciente no puede caminar debido a los fuertes dolores que presenta; y, finalmente, las trombosis venosas —que son consideradas como el cuadro de mayor gravedad—, donde el flujo de sangre enviado a las piernas no puede retornar por la presencia de trombos o coágulos en la vena, por lo que se presenta edema y mucho dolor en la zona, incluso con el simple roce de la ropa.

Los problemas arteriales, por su parte, tienden a generar un mayor número de complicaciones si no son atendidos a tiempo, especialmente en los casos de aneurismas, enfermedad causada por una dilatación irregular de la aorta —producto de la pérdida de elasticidad— que puede generar desde la presencia de coágulos de la pared —que son capaces de viajar a las arterias de los miembros inferiores y causar obstrucciones o embolismos— hasta la muerte del paciente, en caso de que la aneurisma llegue a romperse sin que pueda ser operada. En los fumadores es muy común la obstrucción aorto-ilíaca bilateral y de las arterias de los miembros inferiores, ambas generan frialdad, ausencia de pulso en las dos piernas, hormigueo y dolor al caminar.

Las patologías arteriales requieren de intervenciones quirúrgicas, pero la tecnología y la Medicina han desarrollado técnicas cada vez menos invasivas que cuentan con elevados porcentajes de efectividad, entre ellas la colocación de prótesis, la introducción de catéteres y la realización de by pass. Las de tipo venoso, por el contrario, pueden ser tratadas con métodos cosméticos, que incluyen el uso del láser, de la radiofrecuencia y la inyección de sustancias especiales; o quirúrgicos, que contemplan la extracción de la vena enferma con técnicas de microcirugía para mantener la parte estética, o su ablación endovascular, procedimiento que ayuda a que las paredes de la vena se adhieran y ésta permanezca bajo la piel sin causar ningún tipo de molestia.

Cambio oportuno
Lo primero que todo paciente con fallas circulatorias debe procurar es no aumentar de peso, advierte el doctor Ramos. Para lograrlo es importante una reducción sustancial del consumo de carbohidratos y grasas saturadas —como las que contienen los alimentos fritos, los embutidos, la leche entera y la mantequilla— y el desarrollo de una rutina de ejercicios que incluya la práctica de natación, bicicleta o caminatas de aproximadamente 45 minutos diarios. El límite de tiempo es fundamental, explica el cirujano vascular, pues los pacientes tienden a excederse cuando se entusiasman con el ejercicio; pero también es importante que hagan sesiones previas de estiramiento y calentamiento para preparar sus cuerpos. De estos tres deportes Ramos se inclina por el acuático, debido a que la posición horizontal en la cual se lleva a cabo reduce la lucha de las venas contra el efecto de la gravedad y la circulación es mucho más fluida.

Además de la eliminación del tabaco y de las pastillas anticonceptivas de la lista de productos de uso frecuente y de un mayor consumo de líquidos se recomienda que todo paciente mayor de 50 años, que carezca de contraindicaciones para el uso de ácido acetilsalicílico —la popular aspirina—, ingiera una dosis diaria de 100 miligramos; sugerencia hecha con la finalidad de “prevenir la patología arterial, porque la sangre se fluidifica debido a que la aspirina es un antiagregante plaquetario y, por ende, disminuye la posibilidad de formación de trombos y coágulos”, explica Ramos.

Para aliviar la tensión en las piernas, también es importante que las personas inclinen sus extremidades inferiores hacia arriba, y muevan sus pies de arriba hacia abajo, repetidamente, durante unos minutos. De esta manera su retorno venoso será más efectivo. Lo ideal es que se lleven a cabo estas sesiones de relajación al menos cuatro veces al día, sobre todo si se realizan trabajos que ameritan pasar mucho tiempo de pie. En estos casos también aplica el uso de ropas holgadas, que no compriman la cintura o las piernas.

Por último, es importante enriquecer la dieta con el consumo de bioflavonoides, pigmentos naturales presentes en los vegetales, que se encargan de proteger a las personas del daño causado por los oxidantes y agentes tóxicos que permanecen en el ambiente, además de reforzar los vasos sanguíneos, proteger la permeabilidad capilar, evitar las hemorragias, la formación de várices y de flebitis o inflamaciones de las venas. Debido a que el ser humano no puede producir estas sustancias, debe propiciarse su obtención a través de suplementos o de la inclusión en la dieta de frutas como el limón, la naranja, el albaricoque y la manzana, y de alimentos como el trigo, las arvejas, el repollo morado, el brócoli y la soja.

Coordenadas: Dr. Rafael Andrés Ramos. Hospital de Clínicas Caracas. Anexo. Piso 10. Consultorio 1002. Telf: 0212- 574.4379. Clínica La Concepción de Caracas. Telf: 0212- 552.8711

PRESION REGULADA

Aunque las medias de descanso ya no son una novedad, la mayoría de los pacientes que deciden comenzar a utilizarlas desconoce cuáles son las normas tanto para su compra como para su correcto uso.

El cirujano vascular Rafael Ramos señala que las personas acuden a las farmacias sin prescripción médica y eligen un par de calcetines al azar, sin conocer el tipo de problema circulatorio que padecen y la cantidad de presión —en milímetros de mercurio— que deben recibir sus piernas de acuerdo con su trastorno. Adicionalmente, pocas saben que deben
colocarse las medias en la mañana, antes de levantarse de la cama, y con las piernas
inclinadas hacia arriba, procedimiento que garantiza que las venas estén completamente vacías y que las piernas no estén hinchadas por el trajinar diario.

“Las medias son el tratamiento preventivo más importante, pero sólo deben ser usadas por quienes padecen de problemas circulatorios de tipo venoso”, afirma Ramos, pues si un paciente con falla arterial las utiliza puede agravar su condición, de allí la importancia de obtener un diagnóstico acertado a través de la consulta con un profesional calificado en el control de disfunciones vasculares.


PURA LOGICA

Los problemas circulatorios tienden a afectar más las piernas que los brazos, en parte por el natural efecto de la gravedad.

Cuando una persona ejercita sus piernas aumenta su demanda de oxígeno y el corazón responde incrementando su frecuencia y bombeando más sangre hacia las extremidades. Las venas deben estar preparadas para dilatarse lo suficiente, a fin de que todo el exceso de sangre que está descendiendo pueda retornar de manera efectiva, pero cuando las paredes de las venas se debilitan o cuando falla el sistema de válvulas ubicadas en las piernas, que se encargan de impedir el reflujo de la sangre hacia el pie, aumenta la presión venosa y la sangre tiende a estancarse, ocasionando pesadez y cansancio en los miembros inferiores, además de edema, várices y arañas vasculares que se aprecian en la piel a simple vista.

¿RIESGO A LA VISTA?
¿Tiene usted problemas del corazón, tales como presión sanguínea alta o infartos?
¿Padece de diabetes o tiene antecedentes familiares?
¿En su historia familiar existen problemas cardiovasculares?
¿Ha tenido o tiene dolores y calambres en sus piernas cuando
camina o hace ejercicio, pero el dolor desaparece después de que descansa?
¿Durante la noche presenta dolor
en los pies o en los dedos de los pies?
¿Tiene úlceras o dolores que tardan en sanar en sus extremidades inferiores?
¿Fuma o ha fumado anteriormente?
¿Posee más de 11 kilogramos de sobrepeso?
¿Usted come comidas fritas o grasosas tres veces o más por semana?
¿Lleva una vida sedentaria?
















No
No
No


No

No

No
No
No

No
No
A mayor número de respuestas afirmativas se eleva la propensión a padecer de problemas circulatorios.
Acudir a un especialista vascular es la mejor forma de salir de dudas y de controlar a tiempo las fallas de su sistema circulatorio.
Fuentes consultadas: National Screening for Vascular Disease (www.legsforlife.org) l


 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso