| Buena digestión
y felices sueños
Si usted tiene problemas para dormir durante la noche, intente cambiar un poco su rutina a la hora de la cena. Pequeñas modificaciones podrían hacerle gozar de un merecido descanso. John Briffa
En un articulo reciente, expliqué cómo se puede alcanzar un sueño placentero e ininterrumpido al mantener estable el nivel de azúcar en la sangre durante la madrugada. Esta semana me di cuenta de otro causante del insomnio asociado con la alimentación, luego de leer un estudio en el que se concluye que a muchas personas a quienes les cuesta dormir de noche sufren de acidez estomacal. Para la mayoría, los síntomas de la acidez son obvios; sin embargo, este nuevo estudio reveló que el reflujo de los ácidos estomacales puede producir insomnio, sin presentar ningún otro síntoma evidente. Al parecer, cuando la acidez se hace presente en medio de la noche, las posibilidades de dormir tranquilamente se tornan bien escasas.
Aun cuando la acidez se puede suprimir fácilmente con medicamentos, mi experiencia me dice que casi siempre podemos hallar una solución natural. El riesgo de regurgitación durante la noche se puede reducir con ciertas precauciones que nos aseguren una buena digestión antes de ir a dormir. Cenar al menos tres o cuatro horas antes de ir a la cama ayuda, aunque esto puede llegar a ser difícil dado el ajetreo del día a día. De ser éste el caso, para minimizar los efectos de una cena a altas horas de la noche podemos reducir las porciones. Una táctica simple que podría ayudar es comer una merienda, como fruta o nueces, hacia el final de la tarde, y así disminuir nuestro apetito nocturno.
Al llegar a la cena sin estar muriéndonos de hambre, también disminuimos el riesgo de comer apresurados y tragar sin masticar lo suficiente; el masticar de manera adecuada facilita la digestión, porque los jugos estomacales procesan mejor la comida cuando ésta se reduce a pedazos muy pequeños. Otro consejo fácil de seguir está en beber tan poco como sea posible durante la cena, y por un par de horas después. El exceso de líquido diluye los ácidos y las enzimas en el intestino delgado, lo que afecta la digestión.
Otra táctica que podría ayudar a combatir el reflujo consiste en evitar combinar en la cena comidas ricas en proteínas, como carne, pescado o huevo, con carbohidratos, como pasta, papa o arroz. En teoría, esto debería facilitar la digestión, e incrementa las posibilidades de ir a dormir con el estómago relativamente tranquilo. De esta manera, una buena cena podría ser carne o pescado combinado con cualquier vegetal que no sea papa; o pasta acompañada por vegetales. Tomar en cuenta su digestión le ayudará a evitar que la acidez estomacal le quite el sueño. l
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TRADUCCION CON LA COLABORACION DE MIGUELANGEL SUCRE. FOTO: ARCHIVO
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