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Juan Luis Guerra
El hombre del año

Su música es de
altura y sus líricas,
ahora, son también
para el "Altísimo".
La llave de mi
corazón, su más
reciente álbum,
le valió una
condecoración
y seis nominaciones
a los Grammy
Latinos, que se
otorgarán el próximo
8 de noviembre
en Las Vegas.
Por Pablo Blanco

 

 

 

 

 

Fotos: Cortesía Emi Music

El disco La llave de mi corazón contiene la exquisita poesía bailable a la que tiene acostumbrados a sus seguidores el archiconocido merenguero dominicano Juan Luis Guerra y su banda 4.40. Un par de temas de esta producción (Something Good y Medicine for my Soul), según se ha reseñado, conforman sus intenciones de consolidar el anhelado crossover de todo latino que quiere cautivar audiencias estadounidenses. Aunque después de que ha llenado estadios en todo el planeta, quizás, cabe preguntarse si esas son sus verdaderas intenciones, más allá de lo que pueda ser un simple coqueteo, ya experimentado, con lo anglo. En todo caso, esta producción es la que le ha valido importantes reconocimientos dentro de lo que será la ceremonia del Grammy Latino 2007: la condecoración de Persona del año y seis nominaciones como Grabación del año, Canción del año, Álbum del año, Mejor álbum de merengue, Mejor canción tropical y Mejor ingeniería de grabación, en un evento que se llevará a cabo el próximo jueves 8 de noviembre en el Centro de Eventos Mandalay Bay de Las Vegas, con un previo homenaje, el miércoles 7, en el que destacados músicos se pasearán por lo mejor del repertorio del autor de Frío, Frío. Mientras llegan esas noches de gala, Guerra, a sus 50 años, sigue dando la paz en el mundo, predicando, ahora, la palabra del Señor, como parte de una manifiesta misión evangélica que ha plasmado en su obra (verbigracia: su disco anterior Para Ti). En sus recorridos recientes hizo una parada estratégica en Brasil para culminar lo que será la versión, en idioma portugués, de La llave de mi corazón -a lanzarse por estos días-, en el que participan invitadas de lujo como Daniela Mercury y Tania María. Allí también participó en la grabación del proyecto Cidade de Samba, un CD/DVD en el que interpreta el tema samba-merengue Não tenho lágrimas, a dúo con Ivette Sangalo. Eso sin mencionar que, igualmente, reeditó el sencillo La llave de mi corazón en francés, italiano e inglés (este último en clave de hip hop, a dúo con Taboo de la banda The Black Eyed Peas). Después de 21 años de trayectoria y con más de 15 millones de discos vendidos, el célebre creador de La Bilirrubina se prepara, también, para lo que será su gira 2008, llamada Travesía, el mismo nombre del segundo tema promocional del mencionado álbum, en cuyo video el cantautor hace un largo viaje alrededor del mundo en búsqueda de "su mujer". De reciente visita en el Festival de Música de Barquisimeto, Guerra obtuvo Disco de Platino por las 10 mil copias vendidas de La llave de mi corazón. Una muestra de que aquí, como en otras latitudes, sus composiciones no dejan de ser bailadas y cantadas. He aquí un breve recorrido por lo que ha sido su visa para un sueño.

Más allá de Wilfrido


Merengue de altura. Ese era el calificativo con el que se promocionaba a la banda 4.40 a mediados de la década de los ochenta. El álbum Mudanza y Acarreo, el primero del grupo que se conociera fuera de su Santo Domingo natal, daba a entender que el contagioso ritmo dominicano no consistía solamente en los sorprendentes alaridos de Rubby Pérez con la banda de Wilfrido Vargas ni en el pelo abrillantado y las complicadas coreografías de Bonny Cepeda, entre otros grandes exponentes del género. Juan Luis Guerra, líder y cerebro del colectivo en cuestión, vino a demostrar que merengue y literatura pueden ir de la mano (y también que no en vano estudió un año de Filosofía y Literatura en la Universidad Autónoma de Santo Domingo). Prueba de ello ha sido su larga lista de éxitos sucesivos: Si tú te vas, Ella Dice, Tú, Guavaberry, Amor de conuco, Me enamoro de ella y para usted de cantar. Pensar que el artífice de todas estas composiciones estuvo a punto de retirarse después de un primer intento: el álbum Soplando, editado en 1985, que contenía su propuesta de fusionar lo caribeño con el estilo vocal de la agrupación neoyorquina Manhattan Transfer y de los Beatles, sus eternos ídolos. El experimento, en principio, no funcionó. Al menos no a nivel comercial. Las ventas fueron muy bajas y el artista casi renuncia a la carrera que había escogido después de haberse graduado en el Conservatorio de Santo Domingo y de haber estudiado música en Berklee College of Music de Boston, donde conoció a su actual esposa Nora Vega, musa inspiradora de gran parte de su obra, con quien tiene dos hijos: Jean Gabriel y Paulina. Hoy en día, aquel disco "fallido" es considerado una joya musical y fue reeditado por Warner Music como El original 4.40. En todo caso, el cantautor y su combo comenzaron a vivir sus 15 minutos de fama gracias al empresario Bienvenido Rodríguez, quien, después de verlos en vivo, decide invitarlos a firmar su primer contrato con el sello Karen Récords. El año 1990 quedó registrado como uno de los más exitosos para la banda (que a excepción de Guerra había sufrido constantes cambios de vocalistas), gracias al disco Ojalá que llueva café de donde se extraen tres de sus mayores hits: el que da nombre al álbum, con una evidente preocupación social -que ha sido, desde entonces, permanente en sus líricas-, Visa para un sueño y Woman del Callao, una versión merenguera del tema original homónimo de la agrupación venezolana Un solo pueblo.

De la bachata al Creador

En 1991, con el álbum Bachata Rosa, Guerra daría a conocer al mundo un género musical, hasta ese momento, limitado a la geografía dominicana. Burbujas de amor y Estrellitas y Duendes pasarían a la historia como baladas románticas emblemáticas de sazón tropical. En 1992, con el lanzamiento de Areito, en el que el compositor alude al V centenario del Descubrimiento de América, llega la polémica. La prensa dominicana cuestionó el hecho de que el tema El costo de la vida, que versa sobre la pobreza en Latinoamérica, fuese cantado por quien "no ha padecido este mal en carne propia". Endulzaron el espíritu de denuncia baladas como Cuando te beso, interpretada con la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Además de este continente, Europa se sumó a la Juanluismanía. El artista confiesa que, en esa época, tomaba pastillas para dormir, debido al estado de euforia que le causaba su propio éxito. Las continuas giras a veces le impedían recordar, incluso, en qué país estaba. Pero la música no ha parado desde entonces: en el 94 vino La Cosquillita de su álbum Fogaraté, un homenaje al merengue rápido folklórico conocido como perico ripiao. Cinco años de silencio musical fueron rotos con El Niágara en bicicleta, el tema más sonado del disco Ni es lo mismo ni es igual, con el que obtuvo tres premios Grammy Latinos, durante la primera edición de esta ceremonia. 2004 es el año en el que decide rendirle un homenaje a Dios, con el álbum Para Ti, una muestra de su agradecimiento al Señor, impregnada de sus creencias en la religión evangélica, a la que se había convertido en 1996. Las críticas no se hicieron esperar: ¿cambiaría el cantautor su sabrosa prosa bailable por la prédica? Pues sí. Y lo sorprendente es que el resultado fue igual de exitoso que los trabajos anteriores. Si no, que lance la primera piedra quien no haya coreado y bailado el estribillo de Las Avispas: "Jesús me dijo que me riera, si el enemigo me tienta en la carrera. Y también me dijo no te mortifiques que yo le envío mis avispas pa' que lo piquen". Los años 2004 y 2005 no alcanzaron para llevar a cabo el tour 20 Años, que se extendió hasta 2006 y con el que la banda recorrió Aruba, Curazao, Puerto Rico, Colombia, Panamá, Ecuador, Estados Unidos, España, Holanda, Dinamarca, Italia, Santo Domingo, Chile y Venezuela.

La mente en las alturas

En 2005, Juan Luis recibió el premio Billboard Espíritu de Esperanza por la labor al frente de la fundación que lleva su nombre. La misma fue creada, en 1991, con el nombre de Fundación 4.40, destinada a donar esfuerzos y recursos a favor de los más necesitados en República Dominicana. Servicios de salud (específicamente 54 cirugías oftalmológicas y campañas de prevención de enfermedades), educación y construcción de canchas deportivas fueron proporcionados a una población aproximada de 20 mil personas de escasos recursos. Después de un receso temporal de su mentor principal, a mediados de los noventa, las actividades de esta organización fueron retomadas en 1999, en pro de instituciones sin fines de lucro que trabajan a favor de los niños desamparados. "Nuestra fundación ayuda mensualmente a hogares de niños huérfanos y desamparados, y centros de rehabilitación de jóvenes adictos a las drogas y al alcohol. Además prestamos asistencia a hospitales infantiles e iglesias. Hacemos diversas operaciones médicas individuales como trasplante de riñón, cirugías de corazón abierto, cataratas, instalación de prótesis, así como operativos de ayuda en las cárceles de mujeres", comenta el artista en su página web oficial www.guavaberry.net . En 2006, Guerra se anotó dos nuevos número uno. Se trata de los temas: Abriendo Caminos, que canta a dúo con el argentino Diego Torres, y Bendita tu luz, que interpreta junto a la banda mexicana Maná, los cuales alcanzaron los primeros lugares de los top ten radiales en América Latina. Y es que, al parecer, este dominicano crece cada vez más, y esto no es sólo evidente en su intimidante estatura, de aproximadamente dos metros, heredada de su fallecido padre basquetbolista Gilberto Guerra, sino por su número de reconocimientos y fanáticos en todo el mundo. Un éxito que no ha cambiado su manifiesta humildad y su devoción cristiana. "Damos toda la gloria y la honra a Dios pues 'toda buena obra y todo don perfecto proviene del Padre'", dice el gran Juan Luis en su site.



Soplando 1958

Mudanza y Acarreo 1985

Mientras más lo pienso tú 1987

Ojalá que llueva café 1990

Bachata Rosa 1991



 

Areito 1992

Fogaraté 1994

Ni es lo mismo ni es igual 1998

Para ti 2004

La llave de mi corazón 2007


pblanco@eluniversal.com

 

Poesía bailable
Con la base musical del merengue, en el mejor estilo de 4.40, Juan Luis Guerra se ha paseado también por muchos otros géneros como la bachata, la salsa, la balada y las versiones acústicas de sus propios temas. Experimentos que se convierten en "himnos nacionales" de toda fiesta latinoamericana. Según el portal www.todo-music.com, entre los temas más exitosos de la banda se cuentan Rosalía, Como abeja al panal, Carta de amor, Estrellitas y Duendes, A pedir su mano, La Bilirrubina, Burbujas de amor, Coronita de flores y Cuando te beso.

Ver también:
- Llámalo amor, si quieres La nueva colección de Santillana
-
Juan Luis Guerra El hombre del año
- Joaquín Cortés ¨ Los gitanos llevamos siempre una pena ¨
- Longchamp Llega la tradición francesa


 
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