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revista Estampas
 

Fin de semana de película

¿Qué tienen en común Audrey Hepburn y Albert Finney, Diane Keaton y Jack Nicholson, Julia Roberts
y Hugh Grant o Meg Ryan y Nicolas Cage? Todos son protagonistas de apasionadas historias de amor que se llevaron a cabo en atractivos y exóticos parajes. Estampas se pasea por Venezuela y le propone algunos destinos para que usted disfrute con su pareja al mejor estilo de los filmes hollywoodenses.
María de los Angeles Herrera

Alguien tiene que ceder


Pocos pueden olvidar la idílica escena donde Diane Keaton y Jack Nicholson pasean por la orilla de la playa para terminar descalzos compartiendo un delicioso picnic frente al mar. Aunque probablemente usted y su pareja
no van a estar tan abrigados como los maduritos protagonistas de la cinta de Nancy Meyer —básicamente porque el clima local no lo permite—, ambos pueden tratar de recrear esta instantánea en la hermosa playita privada de Mochimalandia, una pequeña posada ubicada en los alrededores del encantador parque nacional sucrense, cuya sencillez pasa desapercibida ante la magnitud
de los paisajes que se pueden apreciar desde sus elevados miradores.

Ocho cabañas —de las cuales cuatro son familiares, para un máximo de cinco personas, y el resto matrimoniales—, componen la oferta de alojamiento de la posada, todas equipadas con aire acondicionado, televisor, nevera, cocina y los utensilios que usted necesita para consentir a su pareja con una cena casera. Además, dentro de las instalaciones cuentan con parrilleras, un caney y una piscina que luce como suspendida en las alturas, al mantenerse en línea directa con el horizonte. 

Para ir a la playa privada deberá hacer un poquito de ejercicio, pues está localizada a 15 minutos a pie desde la posada. También en las cercanías están la famosa Playa Colorada y Arapito; desde esta última se pueden tomar las lanchas para visitar la Isla de Arapo y La Piscina, y justo a 20 minutos en carro está Puerto La Cruz, en caso de que le provoque pasearse por las tiendas y restaurantes de esta ciudad. Finalmente, para quienes deban viajar con sus pequeños, la posada dispone de un minizoológico de contacto donde perros, gatos, conejos, gallinas, patos y hasta un cerdito y un mono se robarán por completo la atención de los más chicos.

Rita Escobar, una de las encargadas de Mochimalandia, resume las bondades de este recodo oriental: “La vista definitivamente logra quitarte el aliento, el buen servicio y el trato que le concedemos a los huéspedes los hace sentir como en casa y, por último, los precios, porque nuestra política se basa en poder compartir las maravillas de la región con la mayor cantidad de personas”. El precio de la habitación matrimonial es de 130.000 bolívares por noche, mientras que las
cabañas familiares varían entre 160.000 —para cuatro— y 180.000 bolívares —
para seis personas.

Si quiere vivir una experiencia única, trate de llegar
a la posada justo antes de que se oculte el sol.
Ubíquese junto a su pareja en una de las esquinas
de la piscina y podrá observar uno de los mejores
atardeceres de la zona, ya que no existen rejas ni construcciones cercanas que restrinjan la vista


Un lugar llamado Mocundo

Hay quienes todavía no olvidan la escena final de Notting Hill, la comedia interpretada por Julia Roberts y Hugh Grant, en la cual este último aparece sentado en un banco de madera leyendo un libro, mientras Roberts permanece cómodamente acostada sobre sus piernas. Si usted es uno de esos, probablemente disfrutará al visitar la posada Mocundo, un mágico rincón de Montalbán —en el Estado Carabobo—, cuyas paredes dan cuenta de la historia que ha vivido la zona desde hace 250 años, cuando fue construida. Pese a la antigüedad de sus instalaciones, tanto sus extensos y verdes jardines como la casa central se mantienen intactos gracias a los rigurosos trabajos de restauración que llevaron a cabo sus dueños durante diez años y que les permitieron conservar las líneas originales de la construcción, desde sus gruesas paredes y sus colores vibrantes hasta los muebles de época que se pueden encontrar en cada una de las habitaciones.

Aunque por los momentos sólo disponen de una suite matrimonial —el resto tiene camas individuales que pueden ser acopladas a la perfección—, esta posada fue hecha pensando en el disfrute en pareja. Rosaura Castrillo, su dueña, comenta que “el lugar invita a los enamorados a pasar tiempo de calidad, a deleitarse con los inagotables detalles de la construcción y sus alrededores, a degustar deliciosos platillos criollos preparados por ella misma y a participar en largas y amenas tertulias, pues nuestra casa es muy ganada
a la conversación”. Prueba de ello, agrega Castrillo, “es que ni televisión tenemos ni queremos tenerla, porque
distorsiona el descanso de la gente”.

Fotos: Cortesía Posada Mocundo

Románticas cenas a la luz de las velas, solitarios y silenciosos senderos para caminar o descansar, un parador turístico cercano, lleno de artesanos y sencillos restaurantes, y la popular iglesia de Montalbán —hogar de la Virgen Negra— son algunos de los atractivos que ofrece Mocundo a sus visitantes, amén de los encantos de sus frondosos jardines. Al respecto, Castrillo afirma que “solamente por el paisaje la gente se siente contenta de estar en nuestra casa y disfrutan mucho la sensación de paz que se respira”. 

El costo por persona —con desayunos y cenas incluidos— es de 130.000 bolívares por noche (habitación doble) y 150.000 (suite matrimonial) y disponen de descuentos de lunes a jueves.




A falta de piscinas buenos son los tancuzzis.
Según afirma Castrillo, estos jacuzzis artesanales
—resultantes de la restauración de los antiguos
tanques donde se lavaba el café— son ideales
para “echarse una remojadita cuando no está
haciendo mucho frío”

 

Dos en la carretera

Ocumare de la Costa no es la Riviera Francesa, ni usted ni su pareja se parecen a Audrey Hepburn y a Albert Finney, pero si al igual que los protagonistas del romántico filme de los años sesenta ambos quieren realizar un viaje que le dé un nuevo aire a la relación, De la Costa Eco Lodge puede ser una interesante opción.

Luego de horas de camino y de una larga travesía por la sinuosa carretera del Parque Nacional Henri Pittier podrá encontrar este rincón aragüeño que, por su ubicación, ofrece lo mejor del mar y la montaña en un solo sitio. Una cabaña y 24 habitaciones, capaces de albergar cómodamente a más de 70 huéspedes, además de un jacuzzi al aire libre, piscina, una terraza con vista al malecón de El Playón y numerosas áreas verdes, son algunas de las bondades que ofrece esta posada desde hace siete años, cuando formalmente abrió sus puertas.

Sus dueños diseñaron el lugar para que los huéspedes se sintieran completamente libres de realizar sus actividades favoritas, desde dormir una siesta en una hamaca instalada en un frondoso jardín o disfrutar de una refrescante bebida a la orilla de la piscina hasta dejarse seducir por la vista de la bahía desde la terraza, pasando por un recorrido por los alrededores, ideal para la práctica de buceo, snorkeling o surf y la observación de aves. Y los espíritus nocturnos podrán visitar el  malecón, donde artesanos y artistas plásticos de la región se dan cita para exponer sus creaciones.

De la Costa Eco Lodge es un lugar que destaca, según afirma Eduardo Uzcátegui —el gerente—, por su acogedora decoración europea, la calidez de la atención y el servicio brindado y, por supuesto, la cantidad de elementos paisajísticos y recreativos que lo rodea. En cuanto a costos, las habitaciones matrimoniales tienen un valor de 180.000 bolívares, mientras que las triples, cuádruples y quíntuples superan los 220.000. Dentro del monto está incluido el desayuno de los huéspedes.



Si quiere hacer algo diferente, pregunte por las visitas a La Ciénaga, un lugar que a más de uno logra cautivar por contar con una geografía diferente. Sumérjase en las aguas de este reservorio natural y observe cientos de especies marinas —asistido por un biólogo que despejará sus dudas—, recorra los senderos a orillas de los manglares a bordo de un pequeño kayak y, si le provoca, quédese a pasar la noche en una habitación sencilla pero con todas las comodidades

 

Fotos: Cortesía de la Costa Eco Lodge

Ciudad de ángeles


No tiene que alojarse en una cabaña dentro del Big Bear Valley para emular la intensa escena de amor que protagonizaron Meg Ryan y Nicolas Cage frente a una chimenea, dentro de la romántica cinta filmada a finales de los años noventa. Si se echa un viajecito hasta el atractivo pueblo de la Colonia Tovar podrá alojarse en el Hotel Klein Dorf, donde lo consentirán como si estuviese en plena luna de miel: además de despertar con el canto de los pájaros, en medio de una cálida habitación y gozar, a ambos lados de la cama, de privilegiadas vistas que dan hacia un bosque y un valle, completamente libres de las distracciones arquitectónicas a las que estamos acostumbrados en la capital, podrá sentarse en una coqueta
terraza para degustar un copioso desayuno, lleno de panecillos, arepitas, quesos, embutidos, jugos naturales y hasta una deliciosa taza de chocolate caliente. A media mañana,
un paseo a caballo logrará divertirlos, y para cerrar la velada, una cena romántica frente a la chimenea.

Los dueños del hotel —antes asociados con los propietarios del restaurante La Casita del Fondue— decidieron independizarse hace cuatro años para ofrecerle a sus huéspedes la oportunidad de descansar del bullicio de la ciudad y, al mismo tiempo, disfrutar de actividades recreativas que incluyen recorridos en vehículos rústicos por las playas de Puerto Maya y Puerto Cruz, destinos a los que se puede acceder en tan sólo 45 minutos.

Pero más allá del entretenimiento disponible en los alrededores, son sus acogedoras suites tipo chalet las que lo cautivarán, pues además de su esmerada decoración, llena de detalles en madera, hierro forjado y piedra, cuentan con terraza privada, televisor y DirecTV, entre otros. La suite especial y la VIP también cuentan con una cálida chimenea y un DVD. La estadía para dos —con los desayunos incluidos— tiene un valor de 250.000 (suite junior), 300.000 (suite especial) y 400.000 bolívares (suite VIP).




Al momento de realizar la reservación pídale al encargado del hotel que decore su suite con pétalos de rosas y pequeños arreglos florales. No se preocupe por el precio, pues estos detalles especiales no tienen costo adicional; el importe sólo varía en caso de que prefiera añadirle un gran ramo o, incluso, una botella de vino

 

Fotos: Cortesía Hotel Klein Dorf

Espíritus golosos

Antes de que se embarque hacia cualquiera de estos destinos, es preciso que tome en
cuenta algunos detalles para que usted y su pareja no pasen hambre. El hotel Klein Dorf
sólo ofrece hospedaje con desayunos incluidos; sin embargo, cuenta con un restaurante
de comida internacional y alemana. De la Costa Eco Lodge, por su parte, también incluye
los desayunos, pero dispone de un restaurante que ofrece toda clase de platillos elaborados con frutos del mar, entre ellos langosta y los afrodisíacos cócteles de mariscos. Ambos
tienen punto de venta para facilitar el pago de los alimentos y bebidas consumidos dentro
de sus instalaciones.

Mochimalandia, en cambio, cuenta con cocina, nevera y todos los utensilios de cocina necesarios para que sus visitantes satisfagan todos sus antojos, pero para quienes prefieran comer fuera, a lo largo de la carretera que baja hacia playa Colorada, hay pequeños y sencillos negocios. Y si va a visitar el pueblo de Mochima para tomar lanchas hacia otros islotes, allí encontrará algunos expendios atractivos.

Finalmente, aquellos que prefieran la tranquilidad de Mocundo, los planes incluyen ricos y variados desayunos —con pisca andina, pisillo de cazón, arepitas y jugos—, además de la cena, para que usted no se preocupe por la comida. Y si su apetito se despierta cerca de la hora del almuerzo, los dueños podrán recomendarle algunos locales cercanos.

 
A tiempo

En todas las posadas es preciso reservar con, al menos, una semana de anticipación. Luego de confirmar la disponibilidad de habitaciones, los encargados le proporcionarán un número de cuenta donde debe depositar el importe del alojamiento y luego enviar una copia por fax para hacer efectiva la solicitud. Quienes deseen hospedarse en el Hotel Klein Dorf o en las posadas De la Costa Eco Lodge y Mochimalandia deberán pagar por adelantado el costo total del alojamiento, mientras que aquellos que decidan visitar Mocundo deben cancelar la mitad a través de un depósito bancario y la otra mitad —sólo en efectivo o cheque— una vez que lleguen a la posada.

 

Coordenadas
Posada De la Costa Eco Lodge

Calle California, número 21-23,
El Playón, Ocumare de la Costa, Estado Aragua. Telfs.: 0243-993.1986
0243- 218.2733/ 0414-460.0655.
Página web: www.ecovenezuela.com.
E-mail: dlcecolodge@hotmail.com

Mochimalandia. Parque Nacional Mochima, carretera Nacional Puerto
La Cruz–Cumaná.
Telfs.: 0293- 416.8665/ 0414- 817.9936
0416- 609.0040.
Página web: www.mochimalandia.com.
E-mail: info@mochimalandia.com

Hotel Klein Dorf. Sector Las Tejerías,
después de Arte Cerámica Tovar,
Estado Aragua. Telfs.: 0244- 355.1958
0412- 974.6198.
Página web: www.coloniatovar.net/hoteles/kleindorf/klein_dorf.htm

Posada Mocundo. Hacienda Mocundo, Montalbán, Estado Carabobo.
Telfs.: 0249- 941.1411/ 0414 -348.5944. Página web:www.posadamocundo.com.
E-mail:nfo@posadamocundo.com



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