Larga vida al vestidito negro

Uno de los inventos
más versátiles
de la historia de la moda
celebra este año su 80
aniversario. Coco Chanel
—su creadora— nunca
pensó que su petite robe
noire sería considerado
el uniforme más usado
y elegante de la mujer
moderna.
Mario Aranaga
Audrey Hepburn vestida
de Givenchyy en la película
Desayuno con Diamantes


“Una mujer nunca se sentirá poco o demasiado
vestida con un traje negro”
KarL Lagerfeld, diseñador de la casa Chanel
“En verdad todas están tan mal vestidas...
Yo las vestiré de negro y les enseñaré
qué significa tener buen gusto”
Coco Chanel
Corría el año 1926 cuando la prensa especializada se hacía eco de la nueva creación de la emblemática Coco Chanel. Se trataba de un vestidito en crepé negro extremadamente sencillo: escote alto, mangas entalladas y un corte justo arriba
de las rodillas. No tenía cuello, botones, bordados, capas, ni empalmes. Sólo tenía una suave ola debajo de las caderas y un bies en V. Su diseño de líneas puras y la virtud de sentar bien a cualquier tipo de mujer hicieron que fuera bautizado por la revista Vogue América como el “Ford de Chanel”: de alta calidad
y el primer vestido producido en masa.
La adelantada diseñadora hizo del vestido negro una prenda democrática apta para todas las mujeres. Así comenzó la leyenda del mítico little black dress
(pequeño vestido negro), una historia interminable de éxito y elegancia que ha superado todos los embates
de una industria implacable. Quién le iba a decir a Mademoiselle Chanel que ocho décadas después su “pequeño” se convertiría en la pieza favorita de todas las mujeres del mundo.
Lo cierto es que un buen vestido negro hace maravillas, es mágico. Levanta el ego, estiliza la figura, concede clase y sofisticación, resalta las facciones, disimula imperfecciones... La legendaria diseñadora Elsa Schiaparelli fue pionera a la hora
de incluir el cierre en su versión del vestidito negro
y utilizar el jersey para volver más confortable una prenda ya de por sí cómoda. Wallis Simpson, duquesa de Windsor, declaró en una oportunidad: “Yo no soy nadie para que me miren, así que lo
único que puedo hacer para reclamar la atención
es vestirme mejor que las demás”. Y lo conseguía gracias a los vestidos negros de Schiaparelli, bordados o sencillos. Lo que comenzó como privilegio de pocas se convirtió gracias a las actrices de cineen todo un fenómeno. Las divas de Hollywood a lo largo de los años 40, 50 y 60 vistieron de negro no sólo en la gran pantalla, sino que se dejaron retratar por los mejores fotógrafos con creaciones de Molineaux, Balenciaga, Dior, Givenchy e Yves Saint Laurent, todas de negro. ¿Quién puede olvidar, por ejemplo,
a Audrey Hepburn en la película Desayuno con diamantes, vestida con un largo traje negro, sin mangas, mientras sostiene una boquilla humeante, o a la seductora Catherine Denueve en la presentación de la película Repulsión, con un vestido negro plisado? Estos trajes transformaron la personalidad de las mujeres que los lucieron, tanto, que todavía aparecen en la memoria colectiva como verdaderas diosas siempre vestidas de negro.
Dicen con frecuencia que los diamantes son los mejores amigos de una mujer, pero la verdad,
el mejor amigo de una dama es un vestido negro...
En terciopelo, muselina, seda, satén, organza, con encajes, bordado, con transparencias, de manga corta, en escote palabra de honor o halter... Miles han sido las versiones en las que este clásico se ha dejado ver vistiendo a las celebridades más elegantes. Su estilo incomparable y su carácter atemporal lo han convertido en presencia habitual en los eventos más glamorosos, y en todo un básico infaltable en cualquier clóset femenino.
El vestido negro ya es un clásico, ninguna pieza ofrece tantas posibilidades creativas y atemporales como ella. Los diseñadores americanos, expertos en interpretar el confort, lo reeditan cada temporada mientras las mujeres lo compran, “...todas tiene al menos uno”, dice la diseñadora Donna Karan.
No hay afirmación más cierta. El vestidito negro es la prenda estrella del mercado, se vende como ninguna, con o sin mangas, en seda o en lana, escotado o rigurosamente sobrio. Versátil y elegante, el tiempo ha pasado por él sin envejecerlo, sin cancelar su esencia.
El poder de esta pieza radica en que es muy fácil combinarla, cualquiera puede —
si se lo propone— lograr un buen look con un vestido negro. Una chaqueta lo hace adecuado para la oficina, con perlas en el cuello, se convierte en un clásico de fiesta. Con muchas pulseras y argollas doradas se vuelve glamoroso. Y lo más importante,
los zapatos adecuados pueden darle el giro buscado, o muy sexy, o más casual.
Un vestido negro potencia a la mujer que lo usa, decía siempre Coco Chanel, quien siempre creyó en él, aun consciente de que, para su época, el negro era el triste color del luto y que iba a ser muy complicada su digestión en el sofisticado mercado de la moda. Clara de su gran atrevimiento, la historia y todas las damas elegantes del mundo le dijeron sí a esta magistral pieza. Lo importante es que un vestido negro,
sea de Chanel o hecho por una buena costurera, es moda, es ideología y es universal.
Betty Boop, la diosa del cómic,
también tiene su vestidito negro
| Celebridades de negro. De izquierda a derecha: |
Keira Knightley
Elizabeth Hurley
Meg Ryan
Jennifer Aniston
Sofía Loren
Mónica Bellucci



“Toda mujer debe jugar con el negro. La gente lo ve como
severo y de negocios, pero puedes divertirte con él.
Me gusta combinarlo todo el tiempo con accesorios.
Y eso de que sólo le queda bien a las rubias... por favor”
Dita Von Teese. Actriz y cantante de cabaret
Este modelo con escote halter es un clásico imbatible. Combinado con grandes argollas doradas y un monedero
en satén rosa, se transforma en un look prudente pero
con un toque de riesgo muy bien calculado
En la página opuesta
El volumen de la falda toma
un protagonismo indiscutible. Si añadimos medias de nylon
con hilos brillantes, un collar con aires discotequeros y un peinado con referencias retro, la magia es inevitable
Vestidos: BCBG
Accesorios: Titina Penzini
Con una selección de piezas disponibles en el mercado nacional preparamos un editorial para celebrar el aniversario de la estrella indiscutible de la moda: el vestido negro.
M.A. Fotos: Fran Beaufrand

“Siempre hay lugar para un poco de negro. A mí me parece alegre, sofisticado... Y además vestirse de negro tiene su recompensa: el negro puede hacerte
parecer tres kilos más delgada”
Diane Von Furstenberg. Diseñadora
Siento el negro como un tono necesario. Siempre debe existir un momento para ver la construcción de la ropa, apreciar detalles y ejercitar un poco
la moderación. Yo pocas veces trato de regresar al pasado, excepto
por el negro”
Miuccia Prada. Diseñadora

Este vestido estilo “lencero”, con delicados encajes
y corte imperio es una expresión pura de última
moda. Los zarcillos largos, la pulsera y un pensado
estilo en el cabello lo hacen irresistible
Vestido: BCBG
Accesorios: Titina Penzini

Con un corte ajustado y un escote
discreto: esta opción es sumamente
ajustable a cualquier estilo u ocasión.
De noche con accesorios
brillantes es una opción ganadora.
Vestido: Durant&Diego
Accesorios: Titina Penzini
Fotografía: Fran Beaufrand.
Asistente: David González.
Vestuarista: Juan Carlos Vivas
Maquillaje: Anthony Tejidor
Cabellos: William Briceño
Modelo: Davana
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¿Cómo usar?
Reglas para vestirse de negro
Sí busque detalles interesantes. Esta temporada los diseñadores han puesto alma y corazón en hacer que las mangas luzcan extraordinarias, de pomposas y corrugadas a plisadas y recogidas
No se vista de negro de pies a cabeza todos los días.
Enseñe un poco de piel y no sea predecible
Sí recuerde que la textura es la clave. Terciopelo, tul, seda
y tafetán hacen mucho por contrarrestar el efecto unicolor
No permita que su guardarropa se vuelva todo negro
aunque parezca muy fácil y tentador
SÍ cambie su maquillaje, un poco. Unos labios más oscuros o muy pálidos con negro se ven más modernos que la reciente tendencia de colores pastel
No piense que toda la gama de negro es igual. Algunas
telas se ven baratas sin importar el tono
Sí utilice una cinta de seda como accesorio. Atela alrededor
de una chaqueta o sobre un vestido de corte imperio o póngase
una grande y brillante alrededor del cabello, al estilo ballet
No olvide combinarlo con estampados
Sí pruebe negro sobre negro. Las piedras semipreciosas
como el ónix lucen increíbles cuando brillan sobre negro
No se ponga negro con cualquier color. Los colores pastel, excepto
el rosa carne, se pierden. Y los tonos brillantes son demasiado
cargados. Utilice blanco, verde, color camel o tonos metálicos
Sí combínelo con accesorios brillantes. Una cartera de cocodrilo en tono fuerte, plataformas de satén y tacones rojos resaltan el negro. Invierta
en accesorios esmeralda, escarlata o morados
No se conforme con el negro aburrido
Sí ignore a los que dicen que el negro no luce bien con el azul
marino, con el marrón café y con el gris
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