Evaluar el corazón
Yolanda Ramón
La prueba de esfuerzo permite conocer el
estado del músculo más importante del organismo en personas
que han tenido algún padecimiento o sospechan de él
La aparición temprana de anormalidades
electrocardiográficas indica probable lesión coronaria
severa y ello es lo que permite detectar una prueba de esfuerzo con
una sensibilidad de 75 %, señala el cardiólogo Nusen
Beer, de la Fundación Cardiovascular. Esta sensibilidad disminuye
en mujeres premenopáusicas.
Conocer cómo responde el corazón mientras se camina
es el propósito de esta prueba. Durante el esfuerzo, el corazón
demanda mayor cantidad de sangre para nutrir sus células y
así poder bombear. Si las arterias coronarias están
parcialmente obstruidas, se verá privado del oxígeno
que transporta la sangre, y sus células comenzarán a
sufrir. Igualmente, si no se controla adecuadamente la tensión
arterial (hipertensión), las presiones sistólica y diastólica
se incrementan notablemente. Lo mismo pasa con la frecuencia cardíaca
(cantidad de latidos por minuto) si no se tiene un adecuado estado
cardiocirculatorio.
Cinta sin fin
Mientras el paciente camina en una cinta sin fin, se le toma periódicamente
la tensión arterial y se le efectúa un electrocardiograma.
En eso consiste la prueba de esfuerzo, explica el cardiólogo
Atilio Goitía, de la Fundación Cardiovascular.
Al paciente masculino se le rasura el pecho y se le limpia la piel
cuidadosamente antes de colocar los electrodos en la parte superior
de las clavículas, en el cuarto espacio intercostal izquierdo
y derecho, en el quinto espacio intercostal izquierdo, en el sexto
espacio intercostal a nivel de la tetilla y en las líneas
media clavicular y axilar. "Son un total de 10 electrodos para
tomar 12 derivaciones: seis bipolares y seis monopolares. Las derivaciones
son las diferentes vistas del corazón que permiten localizar
lesiones".
Lo vital es que los electrodos estén debidamente adheridos
a la piel. "Estos son un autoadhesivo circular con un conductor
al que se conecta el cable correspondiente".
La prueba de esfuerzo está integrada por cinco fases de tres
minutos cada una. La diferencia entre una y otra es la velocidad
y la inclinación de la cinta sin fin. "En el computador
se introducen datos del paciente como: apellido y nombre, cédula
de identidad, fecha de nacimiento, sexo, talla, peso y etnia (blanco,
negro, asiático, oriental, latinoamericano, indio, esquimal,
hawaiano, micronesio, mongol). También se registra si el
paciente usa marcapasos y la razón por la cual precisa efectuarse
la prueba. Entre las indicaciones estándar figuran: clarificación
de enfermedad arteriocoronaria, angina de pecho, postinfarto al
miocardio, comprobación de tensión arterial en el
test de esfuerzo, diagnóstico preoperatorio, chequeo, terapia
de control después de drogas antiarrítmicas y terapia
de presión sanguínea. También son de interés
la tensión arterial inicial y los medicamentos que toma el
paciente".
Son varios los protocolos para la prueba de esfuerzo. El más
frecuente es el denominado Bruce. "Preparado el paciente, el
especialista en cardiología obtiene un primer electrocardiograma.
Luego, se acciona la cinta sin fin. Gradualmente, se le imprime
velocidad e inclinación o pendiente para visualizar qué
ocurre con el esfuerzo".
Para entrar en contacto con la Fundacion
Cardiovascular en Caracas los telefonos son: 953.0591/ 953.4172
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