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Lo
último
en implantes inyectables
Los nuevos materiales de relleno para
labios y rostros parecen ser mucho más eficaces y seguros
que sus predecesores, según estudios muy serios dados a conocer
recientemente. Conozca cuáles son y qué se dice de
ellos Raúl Chacón Soto
La cirugia plAstica es, sin duda, uno de los
campos de la medicina donde más rápidamente se suceden
innovaciones. Ultimamente, la "revolución" se está
experimentando en lo que concierne a los novedosos materiales que
se están utilizando para aumentar los labios y rellenar los
tejidos blandos del rostro. Se trata, podría decirse, de
prótesis inyectables, para "planchar" arrugas o
convertir esos finos labios en unos carnosos, que por su consistencia
semisólida, su gran capacidad de adaptación y su gran
compatibilidad con el organismo humano, han resultado mucho más
eficaces que sus predecesores, brindándoles a los pacientes
un aspecto más natural.
Uno de estos materiales, y quizás el
más celebrado, es el que ahora se conoce con el nombre de
Radiesse (en Estados Unidos se llama Radiance), que fue objeto de
un largo estudio cuyos resultados fueron publicados recientemente
en Archives of Facial Surgery. Otro, es uno con ya algunos años
de carrera: el Restylane. Un tercero, también producto "estrella",
es el Biocalmid, que permite corregir pérdidas de masa en
tejidos blandos ocasionadas por malformaciones congénitas,
traumatismos o algunas patologías deformantes. A continuación,
un breve repaso de los tres:
Radiesse
Es un producto inyectable usado para cirugía plástica
y reconstructiva. Se trata de un gel en el que van suspendidas partículas
de hidroxilapatita cálcica, un compuesto similar al fosfato
cálcico de los dientes y los huesos, por lo que no causa
inflamación crónica y, mucho menos, respuesta inmune.
Este material ha sido usado desde hace cierto tiempo en la elaboración
de prótesis dentales, faciales y ortopédicas. Los
estudios en animales y su uso en la reconstrucción de cuerdas
vocales han demostrado que mantiene su suave consistencia cuando
es inyectado en tejidos blandos (sin formación de nuevo hueso).
Todos han centrado su atención en este producto pues consideran
que en un futuro cercano será el más utilizado para
el relleno de los tejidos blandos del rostro (una de sus ventajas
es su potencial para efectos duraderos). Estas aseveraciones han
ganado en contundencia después de que se dieran a conocer
los resultados de un estudio realizado con 90 pacientes en la prestigiosa
publicación Archives of Facial Surgery. El encargado de evaluar
clínicamente la eficacia y el grado de satisfacción
de las personas con el nuevo producto, fue el doctor Thomas L. Tzikas,
quien trabaja en Delray Beach, Florida. Este profesional estudió
a 85 mujeres y cinco hombres que recibieron inyecciones de Radiesse
para rellenar el surco nasogeniano (entre la nariz y la boca), eliminar
las "líneas de marioneta" (a ambos lados de la
boca), aumentar el volumen de los labios o disimular cicatrices
(quirúrgicas, traumáticas u ocasionadas por el acné).
Los resultados fueron evaluados inmediatamente después del
tratamiento y al cabo de seis meses. Los aspectos que se tomaron
en cuenta en la evaluación fueron, principalmente, la apariencia
del paciente, su grado de satisfacción, y, sobre todo, la
presencia de efectos secundarios como sangrado, eritema (enrojecimiento),
formación de nódulos o inflamación. ¿Los
resultados? Pues 88% de los pacientes expresó un alto grado
de satisfacción con lo logrado. Del mismo modo, 59% experimentó
dolor moderado o severo durante el procedimiento, aunque éste
desapareció entre dos y cinco minutos después de la
inyección. Sólo siete personas desarrollaron nódulos
en los labios, y cuatro de estos casos requirieron cirugía
para su extirpación.
Las conclusiones son claras: Radiesse "es
altamente efectivo y se tolera bien cuando se usa para el relleno
de tejidos faciales blandos". Además, se detallan otras
ventajas del compuesto frente a sus competidores: "ya viene
mezclado, envasado y listo para usar. No requiere un almacenaje
específico o peculiaridades en su manejo... es biocompatible
y no se necesitan pruebas de alergia que retrasen su aplicación".
La única salvedad de importancia hecha
en el estudio tiene que ver con los efectos a largo plazo del uso
de este nuevo material, pues sólo se ha venido aplicando
desde hace unos tres años en Estados Unidos. Argentina e
Italia, principalmente. El propio Tzikas lanza las interrogantes:
"¿Habrá reacciones adversas a largo plazo asociadas
al tratamiento? ¿Mantendrá el implante su suavidad
con el tiempo? ¿Cuán predecible es su uso en regiones
móviles de la cara? Cuando tengamos experiencia adicional
con este promisorio producto estaremos en capacidad de determinar
su uso más apropiado y su perfil de seguridad a largo plazo".
Restylane
Este producto no es tan nuevo (ha sido usado desde 1996), pero ha
sido incluido en este trabajo por su empleo cada vez mayor como
material de relleno práctico y seguro. Se trata de un compuesto
elaborado con ácido hialurónico, una sustancia natural
que también existe en el cuerpo humano y que es usada por
éste para proveer volumen a la piel. En Restylane, el ácido
hyaluronic no es de origen animal, por lo que se llama NASHA (Non-Animal
Stabilized Hyaluronic Acid), completamente biodegradable y biocompatible
con el ácido hialurónico humano. Como no es de origen
animal no existe riesgo de transmisión de enfermedades ni
de reacciones alérgicas. Se emplea para corregir líneas
de expresión moderadas y severas, en especial las que se
forman en el surco nasogeniano. Si bien es popular, sus efectos
no son muy duraderos, pues a los seis meses hace falta una nueva
corrección. De allí que se recomiende su aplicación
dos veces al año. Restylane se inyecta directamente a la
piel en pequeñas cantidades usando una aguja ultrafina. Después
de la inyección, el médico suele aplicar un suave
masaje al área intervenida para sacarle el máximo
provecho al procedimiento. Es muy simple y los resultados son instantáneos.
Biocalmid
También es un gel, pero de poliacrilamida, que permite corregir,
como ya se ha dicho, pérdidas de masa en tejidos blandos.
Este producto requiere anestesia local (en algunas ocasiones también
sedación) y se inyecta con una fina aguja. Después
se dispone de unos minutos para aplicar un masaje a la zona y dar
al relleno la forma deseada. El organismo reacciona formando una
cápsula alrededor de la sustancia infiltrada y la transforma,
así, en una prótesis similar a las convencionales,
impidiéndole el desplazamiento. Aseguran que el aspecto y
la sensación al tacto que se consiguen son muy naturales.
Se utiliza para corregir los surcos nasogenianos, para aumentar
el volumen de los pómulos o el mentón y para corregir
deformaciones causadas por enfermedades, como son los casos de pacientes
con lipodistrofia (irregularidades en la distribución de
la grasa corporal y facial) derivada de las terapias antisida, o
con síndrome de Poland (ausencia de músculo pectoral
mayor) o de Romberg (atrofia de un lado de la cara). Para muchas
de estas personas es una alternativa inmejorable.
rchacon@eluniversal.com
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