Flaca...
¿Con barriga?
Si usted siempre ha sido delgada, pero
últimamente ha observado con preocupación cómo
se va acumulando la grasa en su abdomen, simplemente relájese
porque probablemente el estrés sea el causante de ese cambio.
María de los Angeles Herrera
Está médicamente probado que
el estrés es uno de los peores enemigos del organismo, ya
que ocasiona el deterioro progresivo de la salud mental de los individuos,
además de tener respuestas fisiológicas inesperadas,
que van desde la caída del cabello, hasta la desaparición
de la menstruación. Recientes estudios demuestran que las
mujeres que gozan de cuerpos esbeltos deben estar alerta, ya que
la presencia prolongada de esta enfermedad desencadena reacciones
internas que contribuyen a la acumulación de grasa justo
en la zona abdominal.
Muchos creen que la relación existente
entre el estrés y la gordura se limita a la alimentación,
porque usualmente, cuando domina la ansiedad, las personas tienden
a ingerir mayor cantidad de carbohidratos y dulces, especialmente
entre comidas. Sin embargo, el estudio realizado por la doctora
Elissa Epel de la Universidad de Yale -en septiembre de 2003- revela
que la hormona cortisol está involucrada directamente en
la evolución de esa "pancita" indeseada. Hacer
dieta no basta, es hora de que encuentre alternativas para manejar
el estrés que lleva por dentro.
Cuestión
hormonal
La llamada hormona del estrés afecta sistemáticamente
a todo el organismo. Cuando los niveles de angustia son elevados,
la reacción cerebral inmediata -manejada por la glándula
pituitaria- es secretar una hormona llamada ACTH, encargada de estimular
la corteza suprarrenal para que el cortisol sea liberado. Finalmente,
el cortisol, que es un esteroide, es el que se encarga de regular
tanto el metabolismo de la glucosa dentro de la sangre, como la
respuesta que dará el organismo ante las tensiones externas.
Básicamente, el cortisol tiene la labor de suministrarle
suficiente energía al individuo como para que pueda lidiar
con las situaciones que le agobian.
Lo normal es que los valores de cortisol sean
altos en la mañana, puesto que el cuerpo debe estar alerta,
y bajos durante la noche. Sin embargo, las personas que constantemente
están sometidas a situaciones de estrés, mantienen
elevadas concentraciones de cortisol en la sangre, lo cual influye
directamente en el metabolismo de las grasas, puesto que esta hormona
moviliza los ácidos grasos del tejido adiposo, al tiempo
que contribuye a su acumulación alrededor de los órganos,
especialmente en la vulnerable zona abdominal.
Entre otras cosas, se ha comprobado que el
cortisol también puede afectar el sistema inmunológico,
la fertilidad y la conservación de los huesos; además
de generar la pérdida de la memoria y la aparición
de enfermedades cardiovasculares y diabetes, esta última
producto del aumento desmedido de los valores de azúcar en
la sangre y la disminución de su consumo por parte de las
células.
Grasa acumulada
La doctora Elissa Epel explicó que el estudio de Yale se
centró en mujeres delgadas y con sobrepeso que tenían
acumulaciones de grasa en el área del abdomen, cadera, muslos
y cintura, y que adicionalmente presentaban problemas para manejar
las situaciones de estrés, lo cual se demostró con
sus reacciones ante las pruebas y presiones a las que deliberadamente
fueron sometidas por los investigadores, ante las cuales mostraron
irritación, desánimo, sentimientos de derrota y hasta
desesperación.
Aunque el estado nervioso es el detonante,
tanto la herencia genética como la contextura natural de
una persona tienen gran influencia en el proceso de acumulación
de grasa abdominal. Adicionalmente, la presencia de malos hábitos
de vida, que incluyen el sedentarismo, el consumo frecuente de alcohol,
la adicción al tabaco y una mala alimentación -rica
en grasas y carbohidratos- contribuyen, sin duda, a agravar el problema.
Una de las conclusiones generales del
estudio fue que el estrés provoca la modificación
de los lugares en los que tiende a acumularse la grasa, especialmente
en las mujeres, ya que lo usual es que antes de la menopausia el
tejido adiposo se condense en la zona de los muslos; mientras que
luego de los 40 años los bajos niveles de estrógeno,
combinados con altos valores de cortisol y una vida sedentaria,
hace que la grasa también comience a agruparse en la parte
del abdomen.
Es importante aclarar que aunque esta
investigación sobre el efecto del cortisol afecta principalmente
a las féminas, el sexo masculino no está exento, lo
que ocurre es que los hombres -por su naturaleza- tienen mayor tendencia
a desarrollar una abultada panza, aun cuando sean bastante delgados.
Gane la batalla
La doctora Pamela Peeke, especialista y profesora Universidad de
la Escuela Médica de Maryland, desarrolló el sistema
"mente, boca y músculo", como un efectivo método
para contrarrestar los elevados niveles de cortisol en el organismo.
Lo primero que usted debe hacer es relajarse.
Aunque muchas personas piensen en lo difícil que es lograr
que esta simple palabra se materialice, es importante que trate
de mantener una actitud positiva frente a la vida, analizando las
cosas buenas que se generan hasta de las situaciones más
desagradables. Adicionalmente, debe comenzar a pensar en usted y
cuidarse, una buena idea puede ser inscribirse en clases de yoga,
tai chi o meditación. Finalmente, es fundamental que trate
de drenar todo aquello que le incomoda, debido a que acumular tensiones,
a la larga, la perjudicará física y psicológicamente.
El segundo paso de este método
se centra en la alimentación. Es necesario que disminuya
su consumo de grasas saturadas o de origen animal y las raciones
diarias de sal y azúcar; además debe llevar una dieta
balanceada, que incluya fibras, vegetales, frutas, lácteos
y hortalizas. Cuando la angustia despierta sus deseos de ingerir
carbohidratos y dulces, tenga a mano yogurt con frutas naturales
o una barra de granola, eso puede satisfacer sus ansias sin añadir
muchas calorías. No piense que se trata de una dieta estricta,
sólo se busca sentar las bases de buenos hábitos alimentarios,
aunque de vez en cuando puede darse sus gustos.
Finalmente, el último pilar de
este sistema se centra en el ejercicio regular. Entre 45 y 60 minutos
diarios de ejercicios aeróbicos de bajo impacto -como jugar
tenis, caminar, nadar y hacer bailoterapia- ayudan a neutralizar
el efecto del estrés, esto se debe a que el entrenamiento
físico ocasiona la liberación de las endorfinas, que
son las hormonas encargadas de mejorar el estado anímico,
que siguen actuando en el organismo incluso horas después
de finalizada la práctica.
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No es solo psicologico
El estrés no es solamente
una cuestión nerviosa. Aunque muchas personas no lo
noten, existen condiciones físicas que pueden producirlo:
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Calor o frío extremo
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Traumatismos
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Infecciones
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Intervenciones quirúrgicas
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Enfermedades debilitantes restrictivas del movimiento
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Voces con experiencia
Aunque no existe alguien capaz de afirmar que nunca ha sido presa
del estrés, hay personas que están sometidas a mayores
presiones, por el tipo de profesión que practican. Estas
son algunas de las técnicas utilizadas por figuras conocidas
para lidiar con este trastorno nervioso:
Concetta
Lo Dolce
Actriz y animadora de televisión
Aunque actualmente tiene limitaciones para las prácticas
deportivas, debido a una hernia discal, trata de cuidar su alimentación
y de utilizar bebidas tranquilizantes, como la manzanilla o el té
de menta, para contrarrestar los efectos del estrés. En los
casos en que la angustia es extrema, lleva a cabo rutinas de ejercicios
respiratorios y busca recostarse para orar, ya que está convencida
de que la conexión espiritual con Dios la ayuda a superar
los tropiezos y situaciones difíciles que se le presentan
a diario.
María
Alejandra Requena
Animadora de televisión
Afirma que para ella "Es difícil relajarse ante la difícil
situación política por la que atraviesa el país";
sin embargo, considera fundamental compartir con su familia el mayor
tiempo posible, además de la práctica de ejercicios
al aire libre y de viajes a la playa, cada vez que su apretada agenda
se lo permite. Respecto al manejo de las crisis de estrés
o de depresión, esta animadora confiesa que tiene poca fuerza
de voluntad para apartarse de los dulces, que son su debilidad;
no obstante, cuando está tratando de ceñirse a un
régimen alimentario bajo en calorías, busca ingerir
líquidos y distraerse para evitar dejarse llevar por tentaciones.
María
Antonieta Castillo
Actriz
Para "drenar tensiones", tiene por costumbre trotar al
aire libre, entre 45 minutos y una hora diaria. Destaca que no es
asidua a las prácticas deportivas en los gimnasios, debido
a que los lugares cerrados impiden el contacto directo con la naturaleza.
Cuando se siente muy agobiada o presionada, le gusta tomarse un
té verde o una infusión de manzanilla; pero si esto
no funciona, no tiene reparo en comerse un "chocolatito"
para calmar la ansiedad, ya que considera que tampoco es bueno limitar
lo que comes, pues lo importante es no excederse. Adicionalmente,
Castillo disfruta de la lectura de un buen libro o de los masajes
profesionales antiestrés, para combatir este trastorno nervioso.
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mherrera@eluniversal.com
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