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Síndrome
metabólico:
La epidemia del siglo XXI
Más del 20% de la población
mundial trata de sobrellevar los trastornos causados por el antes
llamado Síndrome X, una afección que, sin distinción
de raza, sexo, edad o condición social, merma diariamente
la calidad de vida de todos aquellos que la padecen.
María de los Angeles
Herrera
¿Sufre usted de hipertensión
arterial, obesidad y elevados niveles de azúcar en la sangre?
Tenga cuidado, porque podría estar padeciendo del síndrome
metabólico, un peligroso estado de salud general, que podría
convertirlo rápidamente en diabético o, peor aún,
conducirlo hacia graves afecciones cardiovasculares que comprometerían
seriamente su vida. Como de costumbre, el punto de partida es el
diagnóstico y el tratamiento oportuno de la enfermedad.
El doctor Nissim Gabay, diabetólogo
del Hospital de Clínicas Caracas, comenta que "antes
la gente se enfermaba y fallecía por enfermedades de tipo
infeccioso, pero en los últimos 20 años la causa número
uno de mortalidad son enfermedades relacionadas con nuestro estilo
de vida". Según este especialista, el 60% de la mortalidad
mundial está relacionada con el erróneo estilo de
vida occidental, caracterizado por inactividad física y mala
alimentación, pues la mayoría de las comidas poseen
poca fibra y alta concentración de grasas y azúcares.
Mezcla fatal
El Síndrome Metabólico es
considerado como un conjunto de trastornos de salud, que pueden
aparecer juntos o gradualmente, dentro de los cuales se incluyen
altos valores de azúcar en la sangre, obesidad, hipertensión
arterial, alteración de los triglicéridos y un bajo
nivel de HDL, el llamado "colesterol bueno" que todas
las personas deben tener en su organismo. Pese a esta definición
tan clara, el diagnóstico de la enfermedad no resulta tan
sencillo, debido a que algunos de estos factores tienen mayor peso
que otros; pero en general, la detección del síndrome
está asociada a la resistencia interna a la insulina, lo
que genera niveles sanguíneos de azúcar entre 100
y 125 puntos, valores que están muy por encima de lo que
es considerado normal.
Inicialmente, esta enfermedad fue concebida
en 1988 por el Dr. Gerald Reaven, de la Universidad Southwestern
de Texas, quien señaló que "el Síndrome
Metabólico es básicamente un conjunto de alteraciones
en el metabolismo de los carbohidratos (azúcares, harinas
y almidones) y de las grasas corporales, que a la larga puede representar
graves riesgos para la salud". La influencia de esta afección
en el deterioro de los pacientes es producto de la obstrucción
paulatina de las arterias, lo que a la larga termina por reducir
el flujo de la sangre y aumentar, sustancialmente, el riesgo de
infarto del miocardio, de trastornos cerebrovasculares y del colapso
de la carótida. Además, existe una alta tasa de progresión
de este síndrome a diabetes mellitus tipo 2 o no insulinodependiente,
enfermedad que trae consigo innumerables complicaciones, ya que
afecta, sin distinción, a todos los sistemas del organismo.
Enrique Vincent, médico internista de la Policlínica
Santiago de León, afirma que el síndrome metabólico
es prácticamente asintomático; sin embargo, el paciente
desarrolla unas intensas ganas de comer, debido a que el organismo
genera elevadas secreciones de insulina, una hormona anabolizante
que estimula el apetito. Por eso es frecuente que la persona que
padece de este trastorno no pueda contener su afición por
los carbohidratos y los dulces, ante lo cual la gente que le rodea
piensa que no tiene suficiente fuerza de voluntad, sin darse cuenta
del problema real. Otras de las señales del organismo son
el aumento sustancial de la circunferencia abdominal, tensión
arterial superior a 130 / 80 y, en las mujeres, la presencia de
quistes en los ovarios y trastornos en el período menstrual.
En pocas palabras, el doctor Gabay trata
de resumir los factores de riesgo de la enfermedad: "Pacientes
con afecciones cardiovasculares que tienen sobrepeso e hipertensión,
probablemente tienen un síndrome metabólico cabalgando
y no lo saben". En estos casos es importante aplicar un tratamiento
riguroso para controlar el avance de la enfermedad e impedir la
repetición de incidentes cardiovasculares.
Cambio definitivo
Luego de diagnosticado el síndrome metabólico es fundamental
que el paciente adopte ciertos hábitos de vida que le van
a permitir retardar, en gran medida, la aparición de enfermedades
secundarias y complicaciones en el organismo. Los tres pilares fundamentales
son la actividad física periódica, la modificación
sustancial de la dieta y el consumo de medicamentos para el control
del colesterol y la tensión arterial. El doctor Gabay afirma
que los pacientes que siguen estas recomendaciones "logran
disminuir en un 58% la progresión a diabetes en cinco años".
En otras palabras, estos cambios en sus rutinas pueden ayudarlo
a detener el avance de esta enfermedad.
Sólo 30 minutos diarios de ejercicios
aeróbicos de bajo impacto, como caminar, jugar tenis y hacer
bailoterapia, son claves en el control del Síndrome Metabólico
porque colaboran con la reducción y el mantenimiento del
peso, disminuyen la incidencia de enfermedades cardiovasculares
y, en general, mejoran notablemente la calidad de vida de la persona
que lo padece.
Los que sufren de insulinorresistencia
-al igual que quienes desean mantener una nutrición saludable-
deben disminuir el consumo de grasas saturadas o de origen animal
y las raciones diarias de sal y azúcar; además, deben
llevar una dieta variada, compuesta por fibras vegetales, lácteos,
frutas y hortalizas. De igual manera, deben controlar el consumo
de grasas vegetales y proteínas, porque su ingesta excesiva
afecta cualquier tratamiento que se emprenda para eliminar el sobrepeso.
Lo ideal es que los pacientes cumplan con una dieta baja en calorías.
Antes
de hacer referencia a los medicamentos a ingerir, es preciso aclarar
que los pacientes que tengan esta enfermedad deben supervisar constantemente
su presión arterial y los niveles de azúcar y lipoproteínas,
mediante exámenes de sangre periódicos, esto ayudará
al médico a tomar decisiones sobre cambios en el esquema
farmacéutico a seguir. Las personas con Síndrome X
tienen que ser tratadas con drogas para bajar el colesterol y controlar
la hipertensión, en este caso el especialista deberá
seleccionar pastillas que no afecten la sensibilidad del organismo
a la insulina, para evitar agravar la situación. El doctor
Gabay agrega que "es fundamental el control de peso con fármacos,
a través de medicamentos inhibidores del apetito, que a su
vez son drogas que estabilizan el metabolismo", debido a que
generalmente el cambio de dieta no es suficiente. l
mherrera@eluniversal.com
| Cifras
desalentadoras |
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Actualmente hay 1.200 millones
de individuos que sufren de sobrepeso en el mundo, dentro
de los cuales se incluyen 350 millones con obesidad.
l Una de cada cinco personas
manifiesta síntomas del Síndrome Metabólico.
l Las personas que padecen
de este trastorno tienen entre 10 y 20% de riesgo de desarrollar
un evento coronario en un lapso de diez años.
l Hay una alta proporción
de mujeres postmenopáusicas de edad avanzada que tienen
insulinorresistencia.
l En los próximos
años se pronostica una arremetida de esta enfermedad,
que sólo podría ser detenida con campañas
mundiales contra la obesidad y el sedentarismo.
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| Por
venir |
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) desarrolló
el programa SuRF I, un estudio contemplado a 20 años,
destinado a cambiar el estilo de vida de las distintas sociedades
para disminuir las enfermedades no trasmisibles, entre las
cuales se encuentran patologías de tipo cardiovascular,
cáncer, osteoporosis y enfermedades dentales. El informe
contempla varios factores de riesgo claves que se deben controlar:
l Consumo de tabaco y alcohol
l Ingesta insuficiente de
frutas y hortalizas
l Sobrepeso y obesidad
l Hipertensión arterial
l Hiperlipidemia
l Inactividad física
l Diabetes
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