Vista de la capital desde el Centro San Ignacio, La Castellana |
ELI BRAVO
Hace 11 años empacó su vida y se fue a Miami, pero dejó la mente y el corazón en la capital, adonde vuelve con frecuencia mientras duerme
Por Johan M. Ramírez
Foto: Natalia Brand
"Para mí, Caracas es un espacio imaginario"
"Durante mucho tiempo extrañé esta ciudad todos los días.
Me la pasaba 'nostalgeándola'. Pero ya no. Después de 11 años la sensación que me asalta es la de tener dos ciudades: la mía, donde crecí, y la otra, en la que vivo"
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Fue uno de los primeros locutores que se atrevió a hablar como lo que era, un auténtico caraqueño. Sin una voz que derrochara potencia ni un carácter que la acartonara, Eli Bravo, a los 22 años, no tuvo más opción que la naturalidad, y con ella descubrió que en la radio estaba su mejor oficio. Cualquier Cosa (1992) fue el programa con el que, por primera vez, se acercó a la capital cada mañana, y entonces la halló en una dimensión que, aún hoy, sólo él puede comprender: "Caracas era mi espacio de juego", dice. Hacían concursos, conciertos, recibían llamadas, escondían regalos en la calle, ponían a la gente a hacer aerobics en los carros, les pedían encender las luces intermitentes… "Yo no los veía, pero los imaginaba, y así la ciudad se me volvió una proyección mental y un lugar muy divertido", explica. El éxito llegó gracias a la más alta audiencia del momento, y la fama comenzó a absorberlo. "Pronto sentí que había perdido la privacidad y el show dejó de gustarme. Al cabo de dos años lo cancelé y me fui nueve meses de mochilero por el mundo", cuenta. En ese ínterin maduró sus objetivos, y al regresar asumió un nuevo espacio, también juvenil, pero más informativo.
En 1997 la vida apuntó hacia Miami. No lo dudó: tomó sus maletas, sus sueños, subió a un avión y dejó la capital. Al llegar a Estados Unidos recogió su equipaje, se pensó completo, y enfrentó la nueva realidad. Lo que no sospechó era que en Caracas habían quedado su corazón y su mente. "Durante mucho tiempo extrañé esta ciudad todos los días. Me la pasaba 'nostalgeándola'. Pero ya no. Después de 11 años la sensación que me asalta es la de tener dos ciudades: la mía, donde crecí, y la otra, en la que vivo", confiesa.
Así, para ahorrarse añoranzas, finalmente asumió su nuevo rol, el de un caraqueño inmigrante en Estados Unidos. Y reconociéndose así, hace radio para esta urbe más allá de la distancia. Cada noche, a las 8:00, Éxitos 99.9 FM transmite Radio Global, el cual conduce desde Miami.
"Antes tenía muchos problemas en el programa, porque no podía conectarme con la realidad caraqueña. No era porque no quisiera o por falta de sensibilidad. Simplemente era imposible. A una metrópolis como ésta no le tomas el pulso a menos que la sientas directamente", señala.
Por eso, prefiere hacer radio como lo que es, un locutor que conoce esta ciudad, la vive y le interesa, pero la percibe de lejos. "Mi idea es contar lo que veo, como lo veo desde Miami. Eso me parece más honesto con el público", afirma. Paradójicamente, 19 años después de Cualquier Cosa, hablar de la capital, o con ella, sigue siendo un ejercicio mental para Eli Bravo.
"Ya Caracas perdió su aspecto físico para mí. Ahora es un espacio imaginario que me llena cuando estoy al aire". Razonándolo así prescindió de la nostalgia, mas nunca podrá abandonar el dolor o la alegría que le producen las noticias que aquí ocurren. Cuando habla de Tegucigalpa o Bogotá, dice, los hechos son sólo informativos; pero al hablar de Caracas, las palabras cobran significado, lo tocan, y él no puede ignorarlas.
Por lo pronto, viaja de Miami a Maiquetía casi una vez al mes. No se imagina residenciado en Venezuela en el corto plazo, pues con su esposa y sus dos hijas planea quedarse más tiempo en Estados Unidos. Sin embargo, le alegra la certeza de siempre regresar a esta ciudad. "Espero seguir viniendo físicamente y por trabajo, pero también en mis sueños, como me ocurre cada noche, pero por puro placer".
johan_ramirez3@hotmail.com
Asistente de fotografía: Anita Carli
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