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Jugarreta
al desnudo

A todo el mundo le gustan
las bromas sin malicia,
y la de hoy la llevó a cabo un
verdadero profesional.

Max Haines

Alan Abel era un consultor de relaciones públicas un tanto alocado, sus ideas podían llegar muy lejos. Esta historia comenzó, en 1959, cuando nuestro personaje escribió un artículo de revista sobre una nueva organización, que fue rechazado por todos los editores que lo leyeron. En su desesperación, Alan escribió al programa de televisión Today Show de la NBC. El hombre se sorprendió y estaba contentísimo cuando lo invitaron a participar en el espacio.

Así fue como Alan Abel apareció por primera vez en la televisión nacional pública, explicando seriamente cómo una organización, la Sociedad para la Indecencia de Animales Desnudos (SINA, por sus siglas en inglés) había sido fundada. Sin romper en carcajadas explicó que el presidente de la sociedad, G. Clifford Prout Jr., había heredado 400.000 dólares que tenían que ser gastados, exclusivamente, en educar al público sobre la necesidad de vestir a los animales, todo a favor de la decencia pública. Abel reveló que la sociedad, bajo la dirección del señor Prout, tenía 25.000 miembros. Después de todo, según él, compartimos nuestros hogares, alimentos y amor con nuestras mascotas. ¿Por qué no compartir también la decencia?

Nadie se reía. Abel no tenía forma de saber que su simple artimaña ganaría seguidores hasta que el presidente ficticio de SINA fue invitado a aparecer en cada show importante del país, y los periódicos de todo el mundo publicaron artículos sobre la organización que, obviamente, sólo existía en la mente fértil de Alan Abel.
Por supuesto, Abel ayudaba para que SINA ganara legitimidad. La primera cosa que hizo fue imprimir material sobre la sociedad. En letra negrita, el panfleto decía: "Vista a todos los animales. Unase a SINA para proteger a nuestros hijos de ver a caballos, vacas, perros y gatos desnudos. Unase a su oficina local, hoy mismo". Para terminar, Abel añadió el eslogan de la organización: "La decencia hoy significa moralidad mañana".

Más tarde, Abel contrató al actor Buck Henry, quien con el tiempo ganaría fama como escritor de cine con el film Get Smart. En ese momento, Buck era un actor desempleado. No dudó en aceptar la oportunidad de posar como G. Clifford Jr., presidente de SINA.

El 27 de mayo de1959, Clifford Prout Jr. apareció en el Today Show hablando sobre su organización. Esa misma mañana, Abel se dirigió hasta la Quinta Avenida de Nueva York y alquiló un servicio de correo y contestador automático por cinco dólares al mes. SINA, ahora, tenía sus oficinas en la prestigiosa Quinta Avenida.

Cuando concluyó su entrevista en la televisión, Prout hizo una presentación para adherir nuevos miembros, enfatizando que no se aceptaban cuotas ni donaciones. El público tan sólo tenía que escribir a SINA en el 507 de la Quinta Avenida. Los teléfonos del canal televisivo se saturaron y fueron muchas las cartas que llegaron a la oficina de la organización.

El escritor ganador del premio Pulitzer Phil Santora, del New York Daily News, dedicó una página entera a SINA. Con muestras de fotografías y dibujos de animales vestidos con prendas hechas a la medida, Abel descubrió que podía transformar, en cuestión de minutos, una sala en una impresionante oficina. Un cartel de la organización en la puerta no quedaría nada mal.

Ahí se sentó enfrente de una foto de un burro con pantalones y un bulldog con zapatillas de deporte. El 2 de junio, Buck Henry, posando como el presidente Prout, apareció en el programa de Jack Para. Cientos de cartas llegaron a las oficinas ejecutivas de SINA. El programa fue de tal éxito que Prout apareció de nuevo el 23 de junio.

Ese verano, Buck Henry tenía que ganarse la vida y tomó otros trabajos, pero su ausencia sólo añadió más demanda para acceder a entrevistas con el supuesto presidente de SINA. Además, Buck ahora aparecía en toda la publicidad de la organización, cada vez que había una oportunidad. Así como Alan Abel.

Durante los dos años siguientes, estos dos pícaros seguían con sus carreras regulares con lapsos periódicos en sus papeles de presidente y vicepresidente de SINA. La organización floreció. Empezaron a representar varias causas nobles. Una fue pintar ropa interior en los lados de los autobuses Greyhounds (perros galgos).
Incluso advirtieron al presidente de las líneas de buses Greyhound que ninguno de sus 55.000 unidades podrían salir sin que sus perros (dibujados) estuvieran decentemente vestidos.

Otra causa noble representada por SINA fue vestir a los animales en el zoo del Golden Gate en San Francisco. Llegaron al zoo con ropas y un fotógrafo del San Francisco Chronicle. Decidieron que no iban a hacer nada ni con los tigres ni con los leones y se concentraron en los pequeños y adorables bambis.

El 21 de agosto de 1962, Buck Henry, posando como Prout, apareció en el programa de máxima audiencia de Walter Cronkite. El presidente Prout estaba en su mejor forma, resaltando las virtudes de su meta para vestir a todos los animales de la Tierra. Prout concluyó la entrevista cantando la marcha de SINA.

La fama de la organización se expandió por Europa. G. Clifford Prout apareció en una cinta documental de media hora sobre la indecencia de los animales desnudos en Europa. Los organizadores de shows de perros vivían temerosos de que los miembros de SINA boicotearan sus programas. Los oficiales que presentaban los programas les escribieron cartas de amenaza. El National Enquirer dedicó una página completa a la organización.

El vicepresidente Abel daba conferencias sobre el buen trabajo que había hecho SINA a una audiencia de estudiantes convencidos de la Universidad de California en Berkeley. La ponencia del vicepresidente fue seguida por una lectura de una poesía de SINA, titulada Oda a la decencia.

En marzo de 1963, Alan Abel y otro asociado, también un tanto loco, se presentaron en la Casa Blanca. Su meta era "llamar la atención del Presidente en cuanto a que el estado tan precario de la moral de nuestro país se debe a los animales desnudos". Uno de sus carteles imploraba al presidente John F. Kennedy y a su esposa: "¿No podrían vestir al caballito de Caroline?".

La fama de la organización continuaba. El vicepresidente Abel apareció en CBS. El ya fallecido Gordon Sinclair intercambió palabras fuertes con el vicepresidente Abel. "Su gente de SINA debe estar loca. Nunca participaría en una causa tan desquiciada".

Abel le contestó: "No podría participar porque dudo que pudiera pasar nuestro test de estabilidad emocional". Según hablaba, Abel extrajo unos papeles de su bolsillo que sugerían que Sinclair tomara el test en ese mismo momento. Gordon rechazó la oferta. Cosa buena, más tarde Abel admitió que el papel que le ofreció aquella noche estaba en blanco.

El camino a la notoriedad no fue del todo suave. El Departamento de Recolección de Impuestos estaba muy molesto con Prout. Parece que querían investigar los impuestos pagados por la herencia originaria de 400.000 dólares, usada para empezar la organización. Nunca encontraron nada, porque tal suma jamás existió.

Cuando la revista Life expuso a SINA como un engaño, la organización se vengó otorgando a Life su premio de logros anuales. Sin embargo, realmente fue SINA quien se descubrió a sí misma. El columnista sindicado Art Buchwald pidió y recibió permiso para explicar lo que era la organización en su columna, que apareció en 200 periódicos en Canadá y Estados Unidos.

La Sociedad para la Indecencia hacia los Animales Desnudos tuvo una fuerte presencia durante seis años. Fue realmente divertido que tantos hubiesen creído que se trataba de algo serio. l

Ilustraciones: David Márquez

 
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