| Riñones saludables
¿Padece de piedras en los riñones?
Le dirán que evite el café
y los alimentos ricos en calcio. Pero las pruebas de laboratorio
no siempre reflejan la realidad. John
Briffa
  
No es raro que las recomendaciones dietéticas
se basen en sólo uno o dos de los componentes de un alimento.
Sin embargo, la mayoría de las cosas que entran por nuestra
boca son complejas preparaciones químicas, por lo que juzgarlas
de acuerdo a una pequeña porción de lo que contienen
puede conducir a evaluaciones no completamente exactas sobre sus
probables efectos en la salud. Observé un ejemplo de este
mal uso de la ciencia en el boletín Journal of Urology.
Los investigadores encontraron que administrar cafeína pura
a los sujetos del estudio provocaba cambios bioquímicos en
la orina que podrían incrementar el riesgo de piedras en
los riñones. Así que los autores recomendaron limitar
severamente el consumo de té y café a las personas
con antecedentes de cálculos renales. En marcado contraste
con esta recomendación, varios estudios establecen una relación
entre beber té y café en exceso con un menor riesgo
de piedras en los riñones.
La aparente capacidad del café y del té de proteger
contra cálculos renales muy probablemente tenga que ver con
el hecho de que el principal componente de estas bebidas es agua.
Beber té o café estimula el flujo de líquidos
a través de los riñones y la vejiga, lo cual tiende
a reducir el riesgo de cálculos. Otra opción consiste
simplemente en beber más agua. En un estudio se observó
que esto redujo las posibilidades de reaparición de cálculos
en más de 50%.
El riesgo de piedras en los riñones
también se relaciona con lo que comemos. Los cálculos
se presentan en varias formas; la más común consiste
en calcio y una sustancia llamada oxalato. A las personas con antecedentes
de cálculos se les puede recomendar que limiten el consumo
de alimentos ricos en calcio (tales como productos lácteos,
semillas y vegetales verdes). Sin embargo, este consejo no parece
ser científicamente acertado: los estudios muestran que quienes
presentan un alto consumo de calcio tienden a tener un menor riesgo
de cálculos de oxalato. El calcio establece un enlace con
el oxalato en los intestinos, lo cual impide que el cuerpo lo absorba.
Los científicos creen que la presencia de este mineral en
la dieta realmente podría proteger contra la formación
de cálculos de oxalato de calcio.
El magnesio y la vitamina B6 ayudan a convertir
el oxalato en sustancias que no contribuyen con la formación
de piedras en los riñones. Los frutos secos son ricos en
ambos elementos, además de contener cantidades significativas
de potasio, que se ha relacionado con un menor riesgo de cálculos
renales. Otras fuentes de potasio incluyen frutas y vegetales.
Los estudios en los cuales los individuos
complementan su dieta con vitamina B6 o magnesio han arrojado resultados
promisorios; una investigación mostró que una combinación
de ambos compuestos reducía la reincidencia de cálculos
en 90%. Recomiendo un suplemento de 400-500 mg de magnesio y 25-50
mg de vitamina B6 todos los días. l
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DE EL UNIVERSAL. TRADUCCION: JOSE PERALTA |