Adonde
van los desaparecidos
Hay algo fascinante
en los individuos que
se las arreglan para desvanecerse
sin dejar rastro
Art Willliams emigró de Inglaterra a Canadá luego
de ser sacado de las filas
de lainfantería al final de
la Segunda Guerra Mundial. Como medía sólo un metro
y medio, Art tuvo que compensar en espíritu lo
que le faltaba de altura.
Se dirigió al oeste, hacia donde muchos jóvenes habían marchado en busca de fama y fortuna. Art trabajó en todo lo que se le cruzó para
sentirse parte de su nuevo país.
También se las arregló para
ahorrar cada centavo.
Mientras tanto, Art desarrolló ciertos hobbies. Practicó arquería, era un orgulloso poseedor de una licencia de piloto y era un entusiasta paracaidista. A través de la arquería conoció a Margaret McDonald. Antes de que cantara un gallo se convirtieron en marido y mujer.
En 1960, luego de muchos años de un matrimonio con hijos o cosas para recordar, Art y Margaret se mudaron a una propiedad de dos hectáreas en Ladysmith, en la isla de Vancouver. Una casa para dos familias venía con la propiedad. La familia Williams vivía en un sector y alquilaron el otro.
Con sus ahorros de toda la vida abrieron una fábrica de arcos y flechas en su mitad de la casa. Inicialmente, todo iba bien. Art y Margaret conocían las necesidades de un arquero y los gastos eran casi nulos. Además, Art era extremadamente hábil con sus manos.
Luego de diez años de matrimonio, los Williams se habían acomodado en lo que muchos considerarían la vida ideal: sin problemas de tránsito, sin polución, sin jefes. Era así de bueno, pero tampoco lograban generar ganancias. La compañía luchó por años, pero en 1968 quebró. Al negocio de Williams le había faltado el marketing adecuado.
Para llegar a fin de mes, Art, siempre lleno de recursos, construyó una cabaña detrás del dúplex. Él y Margaret se mudaron allí, lo que les permitía alquilar su parte de la casa.
Art construyó otra estructura. Esta vez fue un edificio de tres pisos en los que emprendería su nuevo negocio: el Instituto de Micología de British Columbia. Art iba a producir un hongo libre de mercurio en un sistema de cinta transportadora.
Ahora, amigos, había algo raro en la fábrica. Esto lo sabemos a partir del hecho de que en 1974 Art fue arrestado por "manufacturar y traficar una sustancia prohibida". La sustancia era un alucinógeno metileno-anfetamínico basado en los hongos. La condena fue dejada de lado, pero en 1977 fue acusado del mismo cargo.
Art fue citado para responder sobre los cargos de tráfico, en la corte, el primero de diciembre de 1977. La noche anterior a la audiencia voló a Vancouver en un Cessna 172. Era un vuelo peligroso debido a las condiciones climáticas, pero Art quería hacerle una consulta a su abogado, Sydney Simons, quien iba a defenderlo al otro día. En el momento en que estaba discutiendo el caso con su abogado, el clima empeoró.
Art hizo arreglos para marcar con bengalas la pista de aterrizaje de Cassidy. Luego del despegue, el aeropuerto de Vancouver rastreó su vuelo por radio y por radar. A las 21:30, Art reportó que su localizador de dirección automática no estaba funcionando. Justo cuando la torre de control estaba guiándolo, Art informó que había divisado el faro y que no necesitaría más asistencia.
Momentos después, el avión de Art desapareció de la pantalla del radar. Al día siguiente, un asiento, un salvavidas y la bitácora de vuelos del avión fueron encontrados en la costa. No había señales del avión por ningún lado. Era sabido que la habilidad de nuestro muchacho le permitía volar bajo, fuera del alcance de los radares. Art también había presumido de tener un plan para pasarse por muerto. ¿Era una coincidencia que Art pudiera ser condenado por tráfico de estupefacientes al día siguiente? Art no apareció por la corte.
Cuatro meses después de la supuesta tragedia, Margaret le pidió al gobierno provincial una investigación, permitiéndole quedarse con la propiedad de su marido. Eso fue exactamente lo que pasó y Art fue declarado oficialmente muerto el 8 de marzo de 1978.
Margaret, a la que siempre le había gustado coleccionar piezas de vidrio antiguas, siguió con su vida luego de la muerte de Art. Mientras él estaba ocupado con los hongos ella había desarrollado un rentable negocio por su lado. Abrió una tienda de antigüedades en su casa y vendió varios objetos de vidrio y botellas antiguas a turistas. Para mantener su stock, ocasionalmente viajaba uno o dos días para comprar nuevos objetos.
Fue por eso que nadie se alarmó cuando, el 7 de marzo de 1979, Margaret desapareció. Su carro estaba estacionado fuera de su casa, pero las luces de su propiedad estaban apagadas. Alguien denunció esta situación a la policía. Sabiendo de los viajes ocasionales de Margaret, el departamento creyó que ella iba a volver en un par de días. Pero Margaret no volvió. La casa de los Williams fue registrada. Había comida en el refrigerador y la ropa de Margaret estaba intacta en su casa. La policía se dio cuenta de que era el aniversario de la oficialización de la muerte de Art.
Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses. Nadie pudo saber por qué Margaret había dejado su carro si se había ido por su propia voluntad.
En junio, tres meses después de
la desaparición de Margaret,
la policía recibió una llamada anónima para que investigaran
la cabaña hasta el último rincón. Adivinen qué. Encontraron 57.000 dólares en billetes constantes
y sonantes. Art no había hecho
esa clase de dinero con
el juego de los hongos.
Durante su investigación de la
doble desaparición, la policía descubrió más información.
Había otra mujer. En 1970, Art y Margaret se habían separado. Él
se había ido de la cabaña para
vivir con la otra mujer en el dúplex adyacente. El considerado de Art hasta le había cedido la cabaña a Margaret. Esta otra mujer, cuyo nombre no mencionaré, no tenía absolutamente nada que ver con el plan de Art o Margaret. Ella vivió en el dúplex hasta un mes después de la desaparición de Margaret, momento en el que se mudó. Durante siete largos años, la pareja divorciada vivió a unos pasos el uno del otro.
Todo esto nos deja con una miríada de rompecabezas. ¿Era natural que Margaret desapareciera dejando atrás los 57.000 dólares? ¿Dejaría su carro? ¿Y qué hay de su valiosa propiedad? Nadie la vio salir ni tampoco había registros de algún viaje en tren, ómnibus o avión fuera del área.
¿Los Williams habían hecho tanto dinero traficando drogas que dejar atrás sus propiedades y dinero en efectivo era sólo una gota en un balde? ¿Art y Margaret orquestaron un elaborado plan para subir la apuesta y empezar con una nueva y lujosa vida en algún lugar lejano? Recuerde, Art tenía que hacer su movida antes de aparecer en la corte. No había tenido en cuenta el clima hostil, pero tenía que llevar a cabo su plan una vez comenzado. ¿Margaret esperó un año entero para unirse a su marido?
Nadie volvió a ver a Art o a Margaret desde el día de sus respectivas desapariciones.
Traducción: José Peralta
Ilustraciones: David Márquez davidmarquez@cantv.net |