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Caras
ocultas del sobrepeso
Si usted está haciendo todas las cosas
bien, pero todavía sube de peso, la causa podría ser un problema
médico. Desenmascaramos cinco culpables que frecuentemente no son
tomados en cuenta y que podrían ser el motivo de esos kilos de más
Si el indicador de la balanza en su baño
comienza a subir lentamente o se rehúsa a bajar, usted probablemente
sospechará que la causa son demasiados pastelitos, no enfermedades
o medicinas. Pero mientras que los culpables habituales -demasiada
comida y muy poco ejercicio- son la causa principal del exceso de
peso, hay algunas enfermedades sorprendentemente comunes y medicamentos
muy utilizados que pueden aumentar de poco a mucho el sobrepeso.
Presentamos una lista de factores que debe observar si le resulta
inexplicable que la grasa aumente o se rehúse a marcharse.
1. Estragos hormonales
Usted podría pensar que 20 o más kilogramos adicionales
de peso constituyen una pista de que algo está pasando. Sin
embargo, un gran número -del 7 al 10 por ciento- de las mujeres
premenopáusicas con síndrome de ovario poliquístico
a menudo pasan años sin saber que su aumento de peso se debe,
en parte, a esta enfermedad subdiagnosticada, en la cual los ovarios
y, a veces, las glándulas suprarrenales, por motivos desconocidos,
bombean demasiada hormona masculina, según la doctora Andrea
Dunaif, endocrinóloga. Dado que los kilos suelen acumularse
de manera gradual a partir de la pubertad, aunque a veces no se
manifiestan sino hasta que el peso adicional después del
embarazo se niega a desaparecer, frecuentemente no resulta obvio
para las pacientes con síndrome de ovario poliquístico
ni para sus doctores que hay una causa médica. Posibles síntomas:
pérdida de cabello, excesivo vello facial, acné severo,
períodos irregulares, problemas de fertilidad; todos característicos
de un exceso de hormonas masculinas.
Sin embargo, no es la hormona masculina adicional el factor que
provoca el aumento de peso. Entonces, ¿cuál es? Respuesta
corta: nadie lo sabe, dice Dunaif. Aunque pareciera que hay un componente
genético tanto en el síndrome de ovario poliquístico
-se presenta en familias- como en el incremento de peso asociado
con él, hay pocos elementos que expliquen por qué
algunas de las personas a las que se les diagnostica este padecimiento
desarrollan problemas de peso, mientras que otras no. Es evidente
que los factores culturales y ambientales desempeñan algún
papel porque las europeas y las estadounidenses de las zonas costeras,
quienes pueden sentir una mayor presión social para ser delgadas,
en promedio suben mucho menos de peso que las mujeres del centro
de Estados Unidos, por ejemplo. El aspecto alentador de esto consiste
en que si bien muchas mujeres con síndrome de ovario poliquístico
sienten que su peso se mantiene invariable (y el tratamiento para
su enfermedad no ayuda a perder peso), los estudios muestran que
casi cualquier mujer con este síndrome, esté recibiendo
tratamiento o no, puede perder 10% o más del peso corporal,
si se somete a una dieta y un programa de ejercicios supervisados,
destaca Dunaif. Además, al perder una cantidad tan moderada
a menudo se logrará disminuir los niveles de hormonas masculinas,
lo que conducirá a una reanudación de períodos
regulares y a mayores posibilidades de concepción.
2. ¿Más rolliza por la tiroides?
La mayoría de las veces, culpar a una tiroides perezosa por
el exceso de peso entra dentro de la categoría de causas
preferidas por la gente. "Muchas personas con exceso de peso
en cierta forma esperan tener hipotiroidismo porque esta enfermedad
es tratable", comenta el doctor Howard Eisensen, director del
centro de dieta y acondicionamiento físico de la Duke Universitiy.
"Pero es raro encontrar a alguien que tenga un sobrepeso significativo
debido a una tiroides deficientemente activa. Incluso si la función
de la tiroides es menor al nivel normal, corregirla no hace mucho
por solucionar el exceso de peso porque, para comenzar, ésta
no provoca mucha ganancia de peso". Si el peso aumenta ligeramente
-de dos y medio a cinco kilos-, es posible que el hipertiroidismo
sea la causa, aunque si usted presenta otros síntomas reveladores,
tales como cabello y uñas frágiles, piel seca y tendencia
a sentir frío, es necesario que se someta a un examen. Si
su tiroides es la responsable, el tratamiento debería provocar
que usted baje algo de peso, pero no debido a una significativa
pérdida de grasas.
Otro término para el hipotiroidismo es mixedema, padecimiento
que describe una especie de hinchamiento de tejido grueso semejante
a líquido que es una característica de un bajo funcionamiento
crónico de la tiroides, explica el doctor George Bray, docente
de la Louisiana State University. Por lo tanto, la mayor parte del
aumento de peso provocado por la tiroides se debe en realidad a
un exceso de líquido, no de grasas; corregir el problema
de tiroides elimina el tejido acuoso, junto al peso que acarrea,
de manera bastante efectiva.
3. El peso del agua
Como Bray señala, los kilos extra no siempre equivalen a
grasa, pero a veces se deben a retención de líquidos
-algo familiar para la mayoría de las mujeres debido a los
síntomas premenstruales-. Sin embargo, si la hinchazón
no se relaciona con el ciclo menstrual, no debería dejarse
sin atender. "Si alguien está reteniendo mucha agua
-suficiente para aumentar más de un kilogramo- es conveniente
que su médico verifique rápidamente que no presente
falla cardíaca o renal, las cuales pueden provocar edema
o hinchazón", advierte el doctor Robert Berkowitz, si
bien agrega que tales problemas suelen afectar principalmente a
mujeres ancianas. "Si usted presiona con la punta de un dedo
sobre su piel y en ésta queda una verdadera marca en lugar
de regresar a su posición normal, ello es un indicio de que
se trata de líquido, no grasa".
Otros síntomas incluyen dificultad para respirar (enfermedad
cardíaca congestiva), menor producción de orina y
pérdida del apetito (falla renal) y fatiga e incremento de
la circunferencia abdominal, incluso sin aumento de peso. Las enfermedades
hepáticas y ciertas clases de cáncer también
pueden provocar una acumulación anormal de líquido
en el abdomen, por lo que cualquier acrecentamiento en las dimensiones
de su cintura, acompañado o no de aumento de peso, amerita
una visita a su médico, recomienda Eisensen.
4. Un nudo en el estómago
Es improbable, pero vale la pena mencionarlo: "Si una mujer
experimenta un repentino e injustificado incremento de peso, es
posible, aunque raro, que tenga un tumor", indica Eisensen.
Un ejemplo: los tumores en los ovarios, algunos de los cuales son
benignos, tales como un tumor dermoide, el cual es una extraña
aglomeración de varios tejidos corporales (a veces incluye
dientes) que crece en el abdomen. "Hemos tenido pacientes que
aumentan más de 50 kilos debido a un enorme tumor ovárico
en sus barrigas", agrega. Igualmente, no descuide cualquier
expansión desproporcionada de su cintura -consulte a un médico-.
5. Récipes que la ponen como una bola
¿Toma varias medicinas habitualmente? Entonces existe la
posibilidad de que una de ellas sea la causa del aumento de su peso.
"Pudieran ser los fármacos, más que las enfermedades,
lo que tiende a contribuir con los problemas de peso, y es útil
que la gente sepa que puede haber alternativas", indica Eisensen.
A continuación presentamos algunas medicinas que suelen causar
incremento de peso.
Los antidiabéticos. Irónicamente,
las medicinas para tratar la diabetes tipo II -la que es causada
principalmente por la obesidad- frecuentemente son responsables
de un mayor aumento de peso, lo cual crea un círculo vicioso.
Aunque no es adecuado para cualquier persona, un fármaco
antidiabético llamado Glucophage no incrementa el peso, dice
Berkowitz. E incluso algunos pacientes que reciben otros antidiabéticos
podrían perder peso, bajo la supervisión de su médico,
al disminuir su dosis o incorporar una medicina para la pérdida
de peso tal como orlistat, que bloquea parcialmente la absorción
de grasas.
Los anticonceptivos orales pueden
inflarla un poco, señala Dunaif. Pero las pastillas de dosis
bajas que se suelen recetar ahora no le harán aumentar más
que unos pocos kilos, según Berkowitz.
Los antidepresivos son probablemente
los agentes de aumento de peso más comunes. De los extensamente
recetados SSRI (siglas en inglés de inhibidores selectivos
de reabsorción de serotonina) y SNRI (siglas de inhibidores
selectivos de reabsorción de serotonina y norepinefrina),
muchos investigadores y médicos clínicos creen que
la paroxetina tiende a producir el mayor aumento de peso, aunque
típicamente se trata de unos pocos kilos. Otros antidepresivos,
tales como la fluoxetina, sertralina y venlafaxina, también
pueden provocar incremento de peso, particularmente si se toman
por largo tiempo. "El uso a corto plazo de los SSRI y los SNRI
no está asociado con el aumento de peso, pero si la gente
los consume desde hace un año o más tiempo, pueden
ganar unos cuantos kilos".
Uno de los estabilizadores del estado de ánimo más
populares es el bupropion, el cual a menudo ayuda a los pacientes
a perder unos pocos kilos (aunque debido a los efectos secundarios,
no es una buena opción para gente con exceso de peso y depresión,
indica Eisensen). El punto es que dentro de cada clase de antidepresivos
hay algunos que tienden a producir más incremento de peso,
mientras que otros suelen provocar menos aumento, explica Bray.
Los esteroides se encuentran entre
los agentes que causan más incremento de peso. Los prescritos
con mayor frecuencia son los adrenocorticoides, empleados para controlar
varios problemas autoinmunes, entre ellos, asma, artritis, lupus
y enfermedades inflamatorias intestinales. Su consumo prolongado
puede estimular el apetito y aumentar el peso en 10 kilos o más,
dice Berkowitz, pero dado que los síntomas que estos esteroides
alivian pueden causar la muerte, el paciente no tiene mucha opción,
salvo tomarlos cuando deba hacerlo. Sin embargo, los médicos
deben estar atentos para sacar a los pacientes del ciclo de medicamentos
cuando éstos no los necesitan, lo cual puede ayudarlos a
perder parte del peso que han acumulado, señala.
"Mucha gente que toma medicinas y comienza a ganar peso simplemente
deja de tomarlas. ¡No haga eso!", advierte Berkowitz.
"Siga tomándolas mientras le pregunta a su médico
sobre cambiarse a otras". Es difícil determinar si un
fármaco le provocará aumento de peso a una persona,
indica Eisensen. "Un antidepresivo que incrementa el peso de
un individuo puede reducirlo en otro: parte del problema de una
persona puede ser comer desenfrenadamente, y a medida que la depresión
es controlada, igual ocurre con el impulso psicológico de
comer", agrega. "Si una medicina es una buena alternativa
para usted, espere y vea cómo lo afecta o busque otra forma
de evitar el aumento de peso". l
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