Gerencias
El peso
El adelgazamiento
metabólico se inscribe
entre las opciones
que buscan eliminar
la obesidad gracias
a un cambio en el
estilo de vida.
Su principal diferencia
con otros regímenes
alimentarios es que
no exige contabilizar
la comida
Por Pablo Blanco
Ilustración:
www.latinstock.com/ Images.com / Corbis
Afecciones directamente vinculadas a la obesidad siguen entre las primeras causas de muerte en el mundo (acompañando al tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares). De hecho, la Organización Mundial de la Salud considera a la obesidad mórbida como una de las más grandes epidemias del siglo XXI. En vista de ello, cada vez más surgen alternativas para que los principales afectados por esta enfermedad "controlen el pico". Existen las de los autodenominados "gurús del peso", aquellos que prometen dietas milagrosas que cambiarán la contextura corporal para siempre y, por otro lado, las de los especialistas que promueven una premisa básica harto conocida: cambiar el estilo de vida. Nelson Brunetti, médico cirujano de vías digestivas, se cuenta entre estos últimos. Lo que presenta como una novedad recibe el nombre de Programa Integral de Adelgazamiento Metabólico (PIAM). El mismo consiste en la aplicación de lo que se describe como un sencillo método nutricional con el cual el paciente puede "gerenciar" su peso, definiendo metas a corto, mediano y largo plazo y estableciendo un balance entre las calorías consumidas y las utilizadas diariamente. La premisa básica es la misma de otros regímenes alimentarios: la regulación del apetito, la cual, en este caso, tendrá una incidencia directa sobre el metabolismo. Este último está referido a todos los procesos físicos y químicos del cuerpo que generan y usan energía, tales como: digestión de alimentos y nutrientes, eliminación de los desechos a través de la orina y las heces, respiración, circulación sanguínea y regulación de la temperatura corporal.
¿Otra dieta más?
Un programa de adelgazamiento metabólico contempla los siguientes factores y herramientas.
• Se hace una evaluación
preliminar
Al paciente se le prescribe una lista de análisis que contempla:
Hematología completa: Entre otras cosas, sirve para determinar si la persona padece de anemia nutricional.
Insulina basal: Mide los niveles de insulina en el organismo. La insulina es una hormona que produce el páncreas para que los azúcares que provienen de los alimentos ingeridos lleguen a las células para suministrar energía. Debe ser menor a 11mg/dl.
Glicemia basal: Es el examen que mide la cantidad de azúcar en la sangre. Debe encontrarse por debajo de 100mg/dl. Valores superiores pudieran sugerir resistencia a la insulina, bajos niveles de insulina o condición diabética.
Hemoglobina glicosilada: Es un indicador sanguíneo de cómo se ha comportado la glicemia en los últimos cuatro meses. Sus valores normales están
entre 3,8 y 7,3 por ciento.
Curva de tolerancia glucosada: Permite descartar la diabetes.
Perfil lipídico: Mide el colesterol total y los triglicéridos en cada decilitro de sangre.
Proteína C Reactiva Ultrasensible: Es un importante marcador de riesgo, a futuro, de eventos cardiovasculares.
Perfil tiroideo: Es una determinación indirecta de cómo está funcionando la glándula tiroides. Se utiliza para descartar la presencia de hiper o hipotiroidismo.

Dependiendo de los resultados el paciente
será remitido al especialista correspondiente (endocrinólogo, cardiólogo, psicólogo,
etcétera), ya que la obesidad debe
ser tratada en forma
multidisciplinaria.
• No se contabiliza la comida
No se indica consumir medidas exactas de alimentos, sino restar —(la mitad de la mitad)— a las porciones que se sirven diariamente, lo cual equivale a 20 por ciento menos de lo que se ingiere. "Cuando una persona está en su oficina, full de trabajo, difícilmente puede pesar una milanesa de pollo para respetar las medidas que le fueron indicadas. El tema de los puntos es también delicado; en algunos casos se le dice al paciente que un chuletón tiene cero puntos. Yo me pregunto: ¿Cero puntos para quién? Porque para un paciente que tenga un trastorno de colesterol seguramente van a ser muchos puntos en detrimento de su salud", señala Brunetti. En líneas generales, se recomienda al paciente reducir la ingestión de grasas saturadas (aquellas que predominan en los alimentos de origen animal) y transaturadas (provenientes de las frituras de los alimentos o tratadas industrialmente para convertir su estado líquido en sólido). También se indica no combinar grasas con carbohidratos, ya que esta mezcla ocasiona una gran asimilación de energía en forma de grasa de reserva.
• No se eliminan los
carbohidratos
Se sustituyen los de alto índice glicémico, que
son los que vierten mayor cantidad de azúcar
en la sangre (tales como el pan blanco y las harinas procesadas), por los de bajo índice glicémico,
que son los que producen poca concentración
de glucosa en la sangre (cereales complejos,
pastas integrales, pan de centeno, lentejas y las frutas, entre otros). La ingestión de uno o de otro tipo influye
directamente en la secreción de insulina. "Muchos pacientes, cuando tienen hambre, consumen una barra de chocolate para saciar el apetito rápidamente. Y allí lo que ocurre es que el páncreas secreta la insulina en muy poco tiempo; incorpora todo
el azúcar que está circulando en la sangre al músculo o la convierte en grasa.
Y entonces, a las dos horas, la persona vuelve a tener hambre. Esto se transforma
en un círculo vicioso que hace que se genere una 'adicción' a los carbohidratos".

• Se contempla el uso
del podómetro
Es un dispositivo electrónico que cuenta la cantidad de pasos dados por el paciente en un día. Una cantidad adecuada para quemar las calorías necesarias son 10 mil pasos diarios. Mientras la persona se acerque más a esa medida, estará en mejores condiciones físicas. Para lograr llegar a esta meta se le recomendará al individuo con problemas de sobrepeso u obesidad hacer la mayor cantidad de ejercicios en su cotidianidad de la siguiente manera: En primer lugar —siempre dependiendo de las condiciones físicas de la persona— se debe tratar de acelerar un poco el paso mientras se está caminando en la calle. Posteriormente se debe tratar de subir las escaleras y tratar de alejarse de las mecánicas y los ascensores. Por otro lado, en lugar de contemplar a sus hijos mientras juegan, se le sugiere participar en sus actividades recreativas activamente, así como dejar descansar el carro en casa y hacer algunas diligencias a pie.
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• Se pone en práctica el 1 x 2 x 3
Es un nuevo modelo de fitness creado por un médico
chileno llamado Carlos Saavedra. El mismo consiste
en realizar un minuto de ejercicio, seguido de dos
minutos de descanso, y repetirlo tres veces. Según
lo señalado por Brunetti, este sistema, que inicialmente
se indica de acuerdo con los niveles de sobrepeso
u obesidad del paciente, puede ser puesto en práctica
en casa o en la oficina, o bien en el gimnasio, bajo
la supervisión de un entrenador. Su principal beneficio
es el fortalecimiento de la masa muscular. "Esto está causando furor en muchas partes del mundo. Su efectividad está demostrada por exámenes como biopsias musculares, tomografías, etcétera. No le permite al paciente más resistencia cardiovascular sino que le genera una mayor eliminación de calorías. Si se va a ejercitar con mancuernas, por ejemplo, y no puede con el peso durante los 10 primeros segundos, inmediatamente debe sustituir esa mancuerna por una de menor peso, hasta que pueda llegar a hacer el minuto completo. La idea es tratar de hacer un esfuerzo aunque sea mínimo, porque, de lo contrario, no se está haciendo nada. Probar hacer ejercicios abdominales con el sistema 1 x 2 x 3 tiene su dificultad, debido a que el paciente no debe hacer ese largo movimiento desde el piso hasta las rodillas (lo cual daña la columna) sino que debe llevar a cabo el clásico abdominal 'cortico' durante un minuto completo".
• Se recetan medicamentos
dependiendo del caso
Especialmente para regular el apetito, como la sibutramina y el orlistat. "Pronto va a salir al mercado un fármaco que representa el nuevo enfoque del tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Se llama rimonabant y contempla un control cardiometabólico del individuo. Entre otros beneficios,
además de regular el apetito, funciona también para pacientes
que quieren dejar de fumar", destaca el especialista.
• No se controla la obesidad a partir del peso
Se hace a través de mediciones como el índice de masa corporal (IMC), que es la relación entre el peso y la altura de la persona (se obtiene dividiendo el peso entre la altura al cuadrado). El IMC ideal se sitúa entre 18 y 20,9. Un resultado menor a 18 suele indicar desnutrición, anorexia nerviosa, dolencias pulmonares o algún otro problema de salud. Entre 30 y 34,9 se considera obesidad leve, entre 35 y 39,9, obesidad moderada, y, por encima de 40, obesidad mórbida. Otro mecanismo frecuentemente empleado se basa en la circunferencia abdominal (la cantidad de grasa que se mide en el abdomen, al nivel del ombligo). En las mujeres no debe sobrepasar los 80 cm y en los hombres no puede ser mayor a 94 cm. La llamada obesidad central se asocia a varios factores de riesgo cardiovascular como la dislipidemia (trastornos en el manejo de las grasas), resistencia a la insulina, hipertensión arterial, alteración del metabolismo de los carbohidratos y enfermedad coronaria. Por ello es un aspecto al que se le da muchísima importancia. También es empleada la balanza para el análisis de la composición corporal por bioimpedancia eléctrica, que mide la cantidad de grasa, músculo y agua que hay en el organismo.
Coordenadas
Doctor Nelson Brunetti, cirujano y ginecólogo.
Centro Profesional Tamanaco.
Telf.: 959. 7993.
www.adelgazando.com.ve
pblanco@eluniversal.com
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