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Misión:
Aclarar
la piel

La innovación
cosmética ha
permitido el
desarrollo de
productos
y tratamientos dermatológicos
que, si bien no
quitan las manchas
de la piel en su
totalidad, sí
logran disminuirlas considerablemente

Por Betzy Barragán

 

 

 

 

 

 

Fotos: Archivo

Esas atractivas pieles morenitas, bronceadas por el sol, ciertamente lucen muy bonitas, pero son las más propensas a padecer descontroles en la pigmentación, cuya manifestación más común son las concentraciones irregulares de melanina en los lugares más expuestos a los rayos del astro rey: la cara, el escote y las manos. Sin embargo, este no es el único motivo por el que aparecen las manchas. Así lo aclara el dermatólogo peruano Emilio Carranza, especialista en este tipo de afecciones y ponente invitado a las Primeras Jornadas de Dermatología y Antienvejecimiento, celebradas en Caracas meses atrás. "El origen de la melanosis (denominación científica de lo que también se conoce como melasma o cloasma) puede deberse a una variada gama de factores: los descontroles hormonales propios del embarazo y la menopausia o los causados por el funcionamiento irregular de la glándula tiroides; la acción de los anticonceptivos que intervienen directamente en el sistema hormonal femenino, el envejecimiento, el tratamiento con ciertos medicamentos o el uso de cosméticos con altas concentraciones de alcohol y colorantes. Y aunque estas marcas cutáneas se presentan principalmente en personas del sexo femenino —debido a que son ellas las que manifiestan mayores fluctuaciones en los ciclos hormonales—, los hombres no están exentos de padecerlas".

Los fototipos

El color de la piel está dado, básicamente, por la concentración de melanina y por la cantidad de vasos sanguíneos por donde circulan los glóbulos rojos presentes en la epidermis. Se es blanco, moreno, amarillo o negro, dependiendo de la capacidad que tiene esta extensa membrana de realizar un proceso conocido como melanogénesis, el cual es llevado a cabo por unas células especializadas llamadas melanocitos. Allí se elabora la melanina a partir de la síntesis de un aminoácido denominado tirosinasa, y se originan dos tipos de pigmentos: la eumelanina, que es de color negro o marrón, y la feomelanina, que es entre rojo y amarillo (predominante en las personas pelirrojas). Estas sustancias se concentran en los melanosomas, una especie de capsulitas que están contenidas dentro de los melanocitos, los cuales son transferidos a los queratinocitos que, finalmente, serán los encargados de distribuir los pigmentos en toda la epidermis.

Las diferencias interpersonales en el color de la piel dependerán del tipo, número, disposición y tamaño de los melanosomas, condición que está programada genéticamente según la herencia racial. Todas estas características permiten a los dermatólogos determinar el fototipo, que es el grado de tolerancia a los rayos solares y cuya clasificación va desde el grado I, que corresponde a las pieles muy blancas, muy sensibles al sol, hasta el grado VI, a las totalmente pigmentadas y que rara vez se queman.

El especialista advierte que los más susceptibles a padecer de melasma son los individuos que pertenecen a los fototipos intermedios: III, IV y V. Rango en el que figuran los latinos y los asiáticos, cuyas pieles reaccionan con facilidad a la acción de los rayos UV, dando así como resultado el tan atractivo bronceado.

Si bien el diagnóstico de la melanosis es eminentemente clínico; es decir, dependerá en gran medida de la experiencia del dermatólogo, se puede utilizar la lámpara de Wood —que es un aparato que emite una luz ultravioleta— para determinar la profundidad de la mancha. Si el resultado es una hiperpigmentación superficial, la probabilidad de eliminar la mácula en su totalidad es alta, pero si son pigmentos profundos, hay que recurrir a métodos más agresivos, y es probable que éstos no desaparezcan completamente.

La terapéutica

"Los tratamientos usuales, dice Carranza, incluyen productos como la hidroquinona, el ácido azelaico, que es un derivado de la levadura; la tretinoina, el ácido kójico y extractos de plantas, entre otros; además de fotoprotectores y procedimientos en el consultorio como peelings ligeros con ácido mandélico, retinoico o glicólico, la microdermabrasión, e, inclusive, el láser de luz pulsada o fraccional. Con este esquema se han logrado buenos resultados; sin embargo, ha habido casos en los que las manchas han vuelto a aparecer debido, principalmente, a los efectos secundarios que tiene la hidroquinona. Por esta razón es que en el campo de la investigación cosmética se ha realizado un esfuerzo en desarrollar compuestos no fenólicos para disminuir las consecuencias negativas o recidivas".

Muchos de los nuevos cosméticos tienen la capacidad de intervenir en las cuatro etapas del proceso de pigmentación. Hay marcas que ofrecen toda una línea terapéutica con propiedades antimanchas que actúan de manera integral en todos los desórdenes de pigmentación. En la primera etapa limitan la estimulación de los melanocitos; en la segunda, inhiben la acción de la tirosinasa; en la tercera, disminuyen la transferencia de los melanosomas, reduciendo así la pigmentación;
y, en la cuarta, eliminan la melanina presente en la epidermis, que es la función aclarante en sí. Esta terapia tiene una efectividad de hasta 70% u 80% en manchas de aparición espontánea, y hasta casi de 100% en las que son de origen hormonal.

Sustancia controversial



La hidroquinona es la sustancia despigmentante más utilizada en los productos cosméticos que persiguen
eliminar las manchas de la piel. Es muy efectiva, pero
se ha reportado una serie de efectos colaterales como
la reaparición de las lesiones, el ennegrecimiento de la
piel y el aumento del riesgo de padecer melanoma
(cáncer de piel). Esto ha ocasionado que, desde
el año 2001, en Europa esté prohibido su uso en
cualquier producto dermocosmético.


Aparentemente, el éter de monobenzil activo de hidroquinona disminuye las funciones
del melanocito a través de la citotoxicidad, es mutagénico y produce ocronosis exógena,
un oscurecimiento gradual azul-negruzco de la piel. Sin embargo, algunos especialistas sugieren que todavía no existen investigaciones concretas que comprueben que este químico favorece el cáncer de piel. Inclusive, todavía es posible usar la hidroquinona
bajo controles médicos en medicinas prescritas.
 
Tipos de manchas

Los desórdenes pigmentarios que ocasiona
una mala distribución de la melanina con concentraciones irregulares antiestéticas,
pueden diferenciarse en:

Melasmas o cloasmas. Son las marcas
de color café con leche que se manifiestan
en el rostro especialmente en los pómulos,
frente, sienes y alrededor de la boca.
Pueden aparecer a partir de los 20 años
de edad, producto de algún cambio hormonal
(casi siempre embarazo o contracepción)
y se agudizan debido a la exposición
desmedida y sin protección a los rayos
solares o al uso incorrecto de ciertos
tipos de cosméticos.

Pecas solares. Son máculas beige claro, circulares u ovaladas, que miden, en promedio, un centímetro de diámetro. Pueden aparecer solas o en grupos, por eso, a veces, dan la sensación de ser más grandes, y se alojan en aquellas zonas del cuerpo en donde más incide el sol: brazos, manos, pecho, rostro, espalda, hombros y piernas. Lugares que, sobre todo, quedan expuestos durante las estadías en la playa o la piscina.

Pecas de la vejez. También conocidas como léntigos, suelen aparecer después
de los 50 años. Son de color marrón claro homogéneo y se manifiestan principalmente
en el dorso de las manos, aunque también pueden encontrarse en el pecho
y en la cara.

Foto sensibilización e hiperpigmentación postinflamatoria. Se trata de todas aquellas marcas que son producto del uso de ciertos medicamentos o sustancias químicas, y de lesiones como quemaduras, heridas u otros daños similares
ocasionados a la piel.

 



 
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