
NADA ES lo que parece
¿Le causa curiosidad que Madonna se vea tan distinta en estas dos imágenes? La razón se llama Photoshop, software para retocar fotos que, según muchos, está creando una realidad paralela de ilusoria perfección. El ojo ya no puede fiarse de lo que ve. Por Efraín Castillo
"Quítale cintura, elimínale arrugas, ponle cabello, afínale los labios". Estas frases ya no sólo se oyen en los consultorios médicos, sino que forman parte del recetario común entre fotógrafos, publicistas y editores de revistas, vale decir, entre los hacedores de imágenes. Con asombrosa facilidad -y sin bisturí ni bótox- una mujer de sesenta años puede lucir en una portada con la tersura de una dama mucho más joven, o en un anuncio publicitario las piernas de una muchacha pueden verse bronceadas, brillantes y torneadas sin necesidad de playa o ejercicio. En un mundo en el que los medios de comunicación determinan la percepción de la realidad, aquella vieja máxima según la cual "una imagen vale más que mil palabras" hoy tiene mayor vigencia que nunca. Sin embargo: ¿Qué tanto de lo que sus ojos ven es realidad? "Me atrevería a decir que prácticamente todas las fotos que ves hoy en día están adulteradas con Photoshop", asegura Zuleyma Egaña, diseñadora gráfica con más de 15 años de experiencia y directora de arte de la revista Ocean Drive Venezuela.
EL TRUCO ES LA REGLA
Préstele atención a las fotografías que ve debajo de este texto. Son de la reconocida actriz estadounidense Nicollette Sheridan, protagonista de la serie de televisión Amas de casa desesperadas. A la izquierda usted ve una mujer perfectamente maquillada, con los ojos brillantes y las pestañas realzadas. A la derecha, la imagen cruda y sin alteración muestra a una Sheridan con ojeras, líneas de expresión en rostro y cuello y hasta con el cabello opaco.

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Gracias al Photoshop muchas famosas
ganan lozanía
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Como éstas, son miles las imágenes alteradas que el público consume como reales en todo el mundo. El mercado principal de estos retoques está asociado al show business y al marketing. Fran Beaufrand, destacado fotógrafo de moda y publicidad con más de 20 años de experiencia, reconoce que esta herramienta es una bendición. "El Photoshop te permite optimizar la imagen haciendo correcciones de color, foco, perspectiva, textura de piel y otros aspectos que hacen que la foto mejore notablemente. Con el Photoshop tengo el control total de la imagen que produzco, pues puedo hacer los retoques necesarios en mi computadora".
De hecho, el fotógrafo defiende las "correcciones" de imagen como algo "necesario" en las áreas en que se desempeña. "La moda y la publicidad venden ideales y apelan a la búsqueda de la perfección, de acuerdo a los cánones de belleza establecidos socialmente. Yo veo el Photoshop como uno de los recursos de nuestro tiempo que nos permite acercarnos a esos ideales de belleza".
"La publicidad, en la gran mayoría de los casos, apela al sentimiento aspiracional que todos tenemos -comenta Andrés Sánchez, publicista con 25 años de trayectoria y director de producción de Publicis, una de las agencias más grandes del país. Sus mensajes están construidos explotando el deseo que tenemos de vernos reflejados en cosas buenas, bonitas, estéticas. El Photoshop nos permite intervenir esa estética y mejorar esas imágenes de lo bello. Al hacerlo, el consumidor logra empatía con el mensaje que le presentamos y se anima a comprar el producto que ofrecemos".
Sea cual sea la razón, una realidad "irreal" de pieles tersas, cinturas imposibles y rostros inmunes al tiempo pareciera estar corriendo paralela a la del fenotipo natural. "La gente dice: 'Oye, qué joven se ve Demi Moore a sus cuarenta y tantos', pero nunca la han visto en persona. Cuando trabajas a diario con una herramienta como el Photoshop -advierte Zuleyma Egaña- y ves la foto de un personaje público en una revista, terminas preguntándote si de verdad esa persona es bonita".
PAREZCO, LUEGO EXISTO
¿Está mirándose la gente en espejos irreales? ¿Hasta qué punto toda esta imaginería virtual es responsable de la frustración de quienes nunca podrán ser iguales a los que ven en su revista favorita?
"El criterio de quien utiliza el Photoshop debe ser el mismo que el de un buen cirujano plástico -señala Beaufrand. Pero hay todo tipo de profesionales. Unos hacen que sus pacientes queden mal y otros logran que la cirugía no se note. Creo que ésa es la clave. El que usa bien el Photoshop obtiene resultados que no son evidentes y que engrandecen la imagen, la mejoran en pos de la armonía y belleza que el ser humano busca".

EL PHOTOSHOP NOS PERMITE ACERCARNOS A NUESTRO IDEAL DE BELLEZA

- Fran Beaufrand, fotógrafo |
Sánchez reconoce que un mal uso del Photoshop puede, incluso, contribuir con la publicidad engañosa. "Bien utilizado, es una herramienta que te ayuda a embellecer lo que quieres mostrar. El problema viene cuando a través de ese embellecimiento sobredimensionas una realidad que te hace presentar promesas falsas que no pueden cumplirse".
Para Egaña, el problema está en que esos excesos tienen consecuencias que dejan huella en el mundo real. "Si yo veo a una mujer en un aviso con las piernas tonificadas, la piel bronceada y una figura perfecta, y no tengo una autoestima bien sustentada, termino sintiéndome poca cosa porque no puedo lograr lucir así por más que lo intente. Y no lo logro, porque sencillamente esa imagen es falsa. La gente se pregunta cómo ser lo que aspira, y al no conseguirlo, va llenándose de frustración".
"La autoestima no es responsabilidad de la publicidad ni de los medios de comunicación -refuta Sánchez-, sino de factores como la formación familiar y la educación. Cuando alguien compra un producto animado por la publicidad y sus promesas lo hace porque aspira sentirse como el modelo con que se identifica. Y no necesariamente se frustra si no llega a ser igual. Más bien se siente mejor porque a través de lo que compra logra acercarse un poco a su ideal".
REBELIÓN IMPERFECTA
Algunas voces están alzándose contra esa "perfección" de bits y mouse. Este año, la edición francesa de la revista Elle publicó en su portada a tres celebridades maduras, a cuyas fotos no se les aplicó Photoshop. La iniciativa fue del fotógrafo de moda Peter Lindberg y mostró a Mónica Belucci, Eva Herzigova y Sophie Marceau totalmente al natural. "El retoque despiadado no debería ser la herramienta para representar a las mujeres de este nuevo siglo", dijo Lindberg a The New York Times en un reportaje en el que también se cita a la editora de la revista Glamour, Cindi Leive: "Las revistas de moda trabajan la fantasía, pero lo que estoy oyendo de los lectores últimamente es que en la moda, como en el resto de las áreas de la vida, hay un hambre de autenticidad".
La marca de artículos de tocador Dove viene realizando una campaña que utiliza "mujeres normales" como modelos, con sus arrugas, sus cauchitos y su genuina humanidad. "Por la belleza real" es el eslogan y tiene como objetivo "ofrecer una nueva visión de la belleza que sea más tolerante, más saludable, más democrática. Una visión de la belleza que todas las mujeres puedan tener y disfrutar cada día", según se lee en el sitio www.porlabellezareal.com.
¿Es éste el futuro? Beaufrand tiene sus reservas: "El Photoshop es la herramienta de nuestro tiempo y de ninguna forma es cuestionable que siga sirviendo para los mismos fines que lo ha hecho la fotografía, que son para jugar con la realidad, crear nuevas realidades y darnos un lenguaje más amplio. Lo que todos debemos cuestionar es que el Photoshop se use para vender algo totalmente irreal".
"Es cierto que hay un nicho de consumidores que está pidiendo sentirse bien como es, desahogarse con sus imperfecciones -apunta Sánchez. Por eso algunas marcas están sacando provecho de eso para vender sus productos. Sin embargo, el retoque siempre existirá. La gente también sigue soñando con ser otra".
El propio fotógrafo de Elle duda que las revistas de moda y espectáculos renuncien al Photoshop y sigan una onda más natural. "Yo no apostaría mis ahorros de toda la vida a que es algo que va a continuar", sentenció a The New York Times.
Ante la inevitable dualidad ficción-realidad, sólo queda una cosa: afine bien su ojo, porque las apariencias engañan.
efcastillo@eluniversal.com
| RETOQUES A LA CARTA |
Creado en 1990, el Photoshop es el principal software de edición de imágenes de todos los diseñadores gráficos y fotógrafos del mundo y se usa como herramienta de elaboración de revistas y avisos publicitarios, entre otros.
¿Quiere saber qué puede hacerse con este programa? "De todo", señala Zuleyma Egaña. "Puede cambiarse el color de los ojos y del cabello. Puede blanquearse u oscurecer la piel y los dientes, alargar las piernas de una persona para hacerla más alta, sacar cintura, alargar o acortar un vestido, quitar manchas en la piel, corregir pecas, eliminar arrugas, cubrir ojeras y limpiar el sudor o la grasa en el rostro. Incluso, a una persona con unos kilos de más pueden eliminársele los llamados rollitos y hacerla ver estilizada. Yo he podido quitar hasta 10 o 15 kilos, afinar caras y quitar papadas".
Si se trata de objetos, la lista incluye posibilidades adicionales. "Puedes hacer lucir un plástico como cuero o darle brillo a algo para que parezca metálico. También puedes cambiar las condiciones de iluminación de un set, cambiar el color de un paisaje, colocar cosas donde no estaban y crear ambientes totalmente distintos". |
Fuentes consultadas:
www.nytimes.com; www.porlabellezareal.com; www.elpais.com; www.englishrussia.com; www.iwanexstudio.com; www.soytu.es; www.wikipedia.com
Ver también:
- Duelo de protagonistas
- Las mesas de Caracas |