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Duelo de protagonistas

Sabrina Seara y Laura Chimaras, heroínas de Venevisión y RCTV Internacional, tienen en común las ganas de darse a respetar como actrices. Helas aquí, en competencia
Por Pablo Ernesto Blanco. Fotos: Guillermo Felizola

Le presentamos a las contrincantes: Sabrina Seara, protagonista de Los misterios del amor, actual telenovela estelar de Venevisión, y Laura Chimaras, heroína de Libres como el viento, la nueva apuesta dramática de RCTV Internacional. La primera, de voz ronquita, tiene un aire a Gaby Espino. La segunda, de verbo rápido y elocuente, recuerda un poco a la otrora adolescente Alyssa Milano en la serie estadounidense Quién manda a quién. Después de pensarlo mucho, ambas aceptaron esta propuesta de entrevista que -en broma y en serio- las pone a competir. Así pues, contaron la manera en la que asumen lo que José Ignacio Cabrujas llamaba "el show del sentimiento", revelando sus técnicas para abordar las escenas de amor, dolor y odio. También confesando sus mayores "meteduras de pata" en el set y evocando lo que consideran su mejor actuación hasta la fecha. Largo es el camino que les queda por recorrer para demostrar si pueden convertirse en el rostro joven de moda de la pantalla chica local, una posición que -hace no tanto tiempo- ocupaban las debutantes Daniela Alvarado, Marisa Román y Gaby Espino, por nombrar sólo algunas.

Así pues, Sabrina y Laura son dos nuevas caras de la televisión venezolana que -más allá de la diferencia de señales (abierta y por cable)- deben conquistar al mismo príncipe azul: el rating. Le invitamos a que sea el director de esta suerte de casting editorial. Mírelas bien, ¿ya tiene a su favorita?

Sabrina Seara
Edad: 24 años

Papel actual: Francisca Naranjo, una muchacha que -por necesidades económicas- abandona sus estudios de Medicina para ponerse a trabajar como enfermera. Pronto se enamora de Juan Andrés, director de la clínica en la que labora (Juan Carlos García) y, luego, sin saberlo, de Jaison, el aparente hermano gemelo del mismo.

Papeles anteriores: Barbarita, hija de Ruddy Rodríguez en el unitario Maria Lionza, estrenado en 2005 por RCTV; María Fernanda, hija de Mimí Lazo y Carlos Mata en la sitcom Guayoyo Express, estrenada en 2007 por Televen; Mati, protagonista de Gato Tuerto, la primera telenovela del canal de Horizonte, estrenada el año pasado; y Marina, la hermana mayor de la protagonista en la serie juvenil Isa Tkm, del canal por suscripción Nickelodeon. En 2007, incursionó en el cine con la cinta 13 Segundos, de Freddy Fadel.

Preparación: A los 16 años comenzó a hacer comerciales. Cuando se dio cuenta de que quería ser actriz se ocupó de formarse. Sus profesores han sido Marcos Reyes Andrade, William Cuao y Ralph Kinnard, entre otros.

Papel soñado: Scarlett O'Hara de Lo que el viento se llevó.

Actrices favoritas: Alba Roversi y Meryl Streep.

 

 

Laura Chimaras
Edad: 18 años

Papel actual: Fabiola Azcárate, una chica que, después de estudiar en el extranjero, regresa a reencontrarse con su pasado en el interior del país, donde reside su acaudalada familia y también su humilde amor de la infancia, Miguel Ángel (Jonathan Montenegro), quien ya tiene novia.

Papeles anteriores: Su primera gran oportunidad fue como Amaranta, la más bonita del liceo, en la serie Túkiti, crecí de una, puesta al aire por RCTV en 2007. Sus dos últimos papeles estelares, antes de protagonizar, se dieron en Toda una dama, donde hacía las veces de la sifrina Ashley Rincón y en Nadie me dirá cómo quererte, donde asumió el papel de la conflictiva Ana Teresa Galindo, hija de Mercedes (Hilda Abrahamz).

Preparación: Desde pequeña le gusta bailar; de hecho, pronto se convirtió en una de las coreógrafas de su colegio Nuestra Señora de Pompei. Además de su padre, el actor Yanis Chimaras (fallecido en 2007), entre sus profesores se encuentra el actor Karl Hoffman. Asegura haber devorado un sinfín de guías de histrionismo.

Papel soñado: La villana.

Actrices favoritas: Nohely Arteaga y Nicole Kidman.

 



EL RETO  
Laura: "Bueno, hablemos claro. Yo soy más joven que ella. También mucho más bonita y, obviamente, puedo vestirme mejor (risas). Además, creo que puedo ganarle en materia de memoria, me aprendo los libretos en tiempo récord, tengo una retentiva impresionante. Fuera del set puedo ser la más 'tierrúa' (risas), pero cuando entro a grabar me transformo en un monstruo, me he dado cuenta de que tengo la capacidad de pasarme el suiche en cuestiones de segundos. En cada escena sigo, rigurosamente, todo lo que marca el director".

Sabrina: "Claro que es más joven que yo, pero yo tengo más experiencia. ¿Más bonita? Por favor, está equivocada, y también cuando dice que se viste mejor, yo soy impecable con mi imagen. Sumado a eso, dudo que sea más disciplinada, yo siempre llego puntual a mis pautas, no me las doy de estrella. Y dentro de las grabaciones me meto en personaje rápidamente, es como que se da una magia que me permite transmitir las emociones, no sé cómo explicarlo, pero se da".


TOMA 1: LA TRISTEZA  
Laura: "Yo creo que puedo transmitir esa nostalgia propia de la tristeza sin dejar caer una lágrima. No me he cortado las venas por nadie, por ejemplo, pero sí he recurrido a conversar con personas que han pasado por un desamor para observarlas y, luego, imitarlas. En una escena de Nadie me dirá cómo quererte, tenía que llorar a cántaros y no se me ocurrió otra cosa que evocar el fallecimiento de mi papá. Al final de la grabación quedé destrozada. No salí de la depresión en todo el día. Por eso pienso que la memoria emotiva termina siendo perjudicial si no la sabes controlar. Prefiero la observación e imitación". Sabrina: "Yo soy llorona por naturaleza. Pero no es lo mismo llorar dentro de un set. Tienes todas las luces encima, estás pensando en el texto y te espera todo un día de trabajo. No tengo una receta particular como actriz para transmitir la tristeza, lo que me viene a la mente es: 'la escena es ya, o lloraso lloras'. No visualizo ningún perrito o gatito maltratado, sólo me involucro con la melancolía del personaje".






TOMA 2: LA RABIA  

Laura: "Soy perfecta para las escenas de rabia. Tanto que, a veces, me pregunto: '¿Será que en el fondo soy una amargada?' (risas). Y no es que llegue a molestarme realmente, cuando dicen '¡corte!' puedo soltar una carcajada. La técnica que he adoptado es recordar alguna discusión que haya tenido en la vida real, pero no me quedo pegada en eso, sino que, apenas recuerdo, por ahí me voy".

 

Sabrina: "Me cuesta mucho molestarme en la vida real, por ende, las escenas de rabia son las más difíciles. Una vez, mi personaje Francisca tenía que darle una cachetada a Jaison y me costó demasiado. Él me decía: '¡Pero dale!', y yo en mi vida le he dado una cachetada a alguien. Alba Roversi me enseñó el movimiento para que pareciera real y me salió. Además, me acordé de todo lo malo que le había pasado a la protagonista y, en efecto, me molesté".

Duelo de protagonistas


TOMA 3: EL AMOR  
Laura: "Nunca me había tocado una verdadera escena de amor hasta que hice un demo para un proyecto cinematográfico de Miguel Ángel Landa que aún está en proceso de preproducción. Las acotaciones del guión decían: 'Ella está locamente enamorada de su esposo, con quien acaba de hacer el amor, y va a darse una ducha'. Te podrás imaginar mis nervios. Para romper el hielo me puse a hablar con el actor (Absalón de los Ríos), le pregunté hasta por su color favorito (risas). Cuando dijeron '¡Acción!' yo estaba tiesa. Estaba desnuda en la parte de arriba y sólo pensaba: 'Este chamo está viéndome', pero él también estaba nervioso. Mi único parlamento mientras nos bañábamos era: 'Cuídate'. Con todo y eso tuvimos que repetir la escena como 15 veces. Al final salió. Lo que saco como conclusión es que, en esos momentos, uno debe conectarse con el actor a partir del compañerismo, de la simpatía que sientas por ese colega con quien te toca asumir el reto. Claro que si, de paso, el muchacho es bonito, todo fluye mejor (risas)". Sabrina: "En una telenovela las escenas de amor que se dan en una cama son las más cómodas porque tienes tu sabanita para taparte. Pero en Los misterios del amor tuve que grabar una en la playa, lo cual hacía más difícil el asunto. Juan Carlos -que se portó como un caballero- estaba completamente desnudo. Yo, como estaba de espaldas, tenía un short y un estraple. Recuerdo que metí el libreto debajo de la toalla, porque no había podido aprendérmelo, pero vino una ola y se lo llevó, así que, para colmo, me tocó improvisar (risas). Lo único que me pasaba por la mente era: 'Por favor, que no se me vea nada'. Finalmente, creo que lo mejor que puedes hacer en una escena de amor es pensar en los grandes idilios que has visto en el cine. Imaginarte que quien tienes al frente es, en efecto, el hombre de tu vida y dejarte llevar".

A MANO  
Laura: "Vi a Sabrina en el primer capítulo de Los misterios del amor y tengo la impresión de que es una actriz humilde. Al menos, eso es lo que transmite y eso es lo mejor que puede tener un artista. Yo también le deseo lo mejor con su personaje. Ciertamente, ambas tenemos el reto de cautivar a la audiencia no siendo tan conocidas. Pero a las pruebas nos remitimos. Así que vean nuestro trabajo y opinen". Sabrina: "Le deseo a Laura un 'camión' de suerte y que después de esta protagonización vengan muchas más. Creo que la ventaja que tenemos ambas es que el público está ansioso de nuevas caras en la televisión".

EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS
Sabrina: "Creo que las escenas con las que he quedado más satisfecha se dieron en la película 13 Segundos, en la que hice el papel de una chica que, después de quedar embarazada, decide abortar. Es una experiencia totalmente ajena a mí y siento que el resultado histriónico fue satisfactorio".

Laura: "¿Mi mejor escena? En Nadie me dirá cómo quererte, convertida en emo, tuve que armarle un lío a mi mamá cuando me enteré de que ella estaba embarazada de mi novio. Tenía días con el texto digerido, llegué al set sin el libreto, estaba ansiosa por comenzar a grabar. Según me dijeron, reflejé el odio que requería el personaje en ese momento. Al final, el director, José Alcalde, me dijo: 'Ya saliste del cascarón'".

Sabrina: "¿Una escena con la que no haya quedado satisfecha? Me viene a la mente una de Isa Tkm en la que tenía que decirle a Isa (María Gabriela De Farías) por qué éramos adoptadas. Sentí que no aproveché del todo ese texto maravilloso de Mariela Romero".

Laura: "Una de mis peores escenas se dio también en Nadie me dirá cómo quererte. Tenía que decirle a mi mamá que sospechaba que mi novio me era infiel. Era un texto que exigía muchos matices y, pues, no los logré. El director me dijo: 'Laura, no sentí nada, estabas muy plana'. ¡Qué pena!".

pblanco@eluniversal.com

 

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